lunes, 6 de marzo de 2017

Enmienda 13

Crítica publicada el día 2 de Febrero en ADN Morelos

“Sección 1. Ni en los Estados Unidos ni en ningún lugar sujeto a su jurisdicción habrá esclavitud ni trabajo forzado, excepto como castigo de un delito del que el responsable haya quedado debidamente convicto” es lo que dicta la decimotercera enmienda de la Constitución de los Estados Unidos en la que se abolió y sigue prohibiendo la esclavitud en dicho país. Fue promulgada por Abraham Lincoln en el año 1865. En los tiempos actuales, a nivel mundial, jamás habíamos estado tan cerca de esa fecha.

Documental que, mediante una mezcla de imágenes de archivo y testimonios de distintos activistas, políticos, historiadores y mujeres de prisioneros; analiza en profundidad el sistema penitenciario de los Estados Unidos a lo largo de la historia y la desigualdad racial que conlleva. Ava DuVernay (Selma) dirige este largometraje, nominado a la próxima entrega del Oscar a Mejor Documental Largometraje.

Con técnica formal pero con resonancia solida, el trabajo muestra la construcción de una nación a base de esclavitud y racismo, pasando por momentos de odio, lagrimas, impotencia, así como de lucha, unidad, propuestas, política, y un análisis de la historia y del sistema actual. Y ahí nos detendremos.

Como se dicta en la enmienda, la esclavitud queda prohibida salvo cuando sea una especie de castigo.  El problema es que, para los avances que tenemos en los tiempos actuales, esa parte sobre la “punición” suena obsoleto, no ha sido modificada, es más, Misisipi aceptó la promulgación hasta 1995. Imagínese esto (aunque no es necesario porque aquí lo vivimos o lo hemos visto), un policía detecta a una persona mal vestida, con bajos recursos, es decir, un prejuicio (en Estados Unidos es ser negro, latino, musulmán, o de una diferente raza), lo registra y, en el mejor de los casos, tras hacerle perder su tiempo, dinero, dignidad, lo deja ir; en el peor de los casos se lo lleva por nada o, por traer unas tijeras o poseer droga. En muchos países esto es sinónimo de delincuencia, en otros del primer mundo (y así han logrado bajar su tasa de crimen) son tratados como enfermos.

Como esa persona es portador de drogas es encarcelado, si tiene fondos para la fianza la paga y sale, o, si consigue un buen abogado su destino puede ser diferente, pero como no tiene dinero, tiene que cumplir su sentencia de años y tener un historial para el resto de su vida. Este tipo de casos son los que abundan en Estados Unidos, y la mayoría de policías se van contra las personas de diferentes etnias a las de un norteamericano blanco. Así pues, las grandes compañías sacan provecho de esto, les pagan centavos a esas personas en la cárcel justificando su pronta reincorporación a la sociedad con un cargo dentro mientras esas compañías ganan millones. ¿Les suena? ¿No es similar a lo sucedido hace más de 150 años?

En el sistema judicial de los Estados Unidos, ellos pueden decidir quien muere y quien “vive” como esclavo. En este caso, la cinta con un eco contemporáneo (incluso, para varios países) expone el asunto racial, mostrando a través de imágenes de archivo, entrevistas y con un tremendo soundtrack a cargo de Nina Simone, Killer Mike, The Roots, Nas , ejemplos rabiosos, injustos y desalmados. También, analiza y propone, esperando llegar a millones para hacer ruido. Vale la pena que el día de hoy en Netflix busque esta película y la sienta en carne propia. Documental más vivo hoy que nunca debido a los tiempos de Trump, eso sí: el racismo, la desigualdad y discriminación ya existían, simplemente el hombre los despertó.


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