jueves, 19 de enero de 2017

Animales Nocturnos

Crítica publicada el día 19 de Enero en ADN Morelos

El diseñador de modas, Tom Ford, convertido en director de cine con “A Single Man” en 2009, regresa con la que podría ser un parte aguas en su carrera en dicho ámbito. Adaptación del libro de Austin Wright, “Tony and Susan” publicado en 1993, la cinta ha cosechado algunos premios y nominaciones en las que destaca reconocimientos a su impecable estética y a Aaron Taylor- Johnson como actor secundario. Con todo esto, Animales Nocturnos destaca de sobremanera como un poderoso e inteligente thriller.

Susan Morrow (Amy Adams) es una galerista de Los Ángeles, con una vida privilegiada, casada con Hutton Morrow (Armie Hammer), su segundo marido. Un fin de semana, mientras su marido está en uno de sus demasiado frecuentes viajes de negocios, Susan recibe un paquete en el buzón. El paquete contiene la primera novela de su exmarido Edward Sheffield (Jake Gyllenhaal), del que lleva años sin tener noticias. En una nota le pide que por favor la lea, pues ella siempre fue su mejor crítica, y cuando termine que se ponga en contacto con él, ya que se quedará unos días en la ciudad. Susan acepta y se sumerge en la narración. La novela la atrapa de tal manera que se da cuenta de que a su vida le falta algo y empieza a revivir su pasado y cuestionarse su futuro. 

Animales Nocturnos debe de ser una de las obras más deliciosas, sublimes, con una producción y una belleza visual de las más elevadas en los últimos años. Un thriller para el recuerdo y entretenimiento; pero para aquellos que se cuestionan un poco más, es un trabajo que tiene varios significados, énfasis, matices y hasta finales.

Hay un entendimiento simple: una mujer no es feliz con la vida que eligió sobre otra. El ex marido, su primer amor, regresa para demostrarle que todo aquello que ella decía que él era, no es o ya no lo es. Así pues, escribe una novela donde le indica que ya la superó, a la vez, hace notar su talento, también, la vuelve a enamorar y hace valer una venganza. Ella, por su parte, cae en todo esto.  Lo verdaderamente interesante es la forma en la que introducen al espectador en el relato dentro de otro relato, en la narrativa con un ritmo atrayente, ágil y excelso, que tiene que ver mucho con la edición de la película (a cargo de Joan Sobel). Cómo la ficción inhibe a la realidad (en ocasiones), pero cómo ésta es la causante de la primera.

Otro punto, es descubrir los sentimientos salvajes, viles, amorosos, humanos, egoístas, impuros de las personas. Sensaciones que no serian posibles sin las potentes actuaciones de todo su cast, encabezado por la siempre magnifica, Amy Adams; un desahuciado y potente Jake Gyllenhaal; un sorprendente Aaron Taylor- Johnson en su rol más demandante hasta el momento en el que demuestra que sabe actuar y comprometerse con un personaje; y una serie de interpretes que aparecen en papeles secundarios sustentables como Isla Fisher, Michael Shannon, Michael Sheen, Jena Malone, Laura Kinney, por mencionar algunos.

Es indudable que el ojo experto de Tom Ford llevaba la batuta de su equipo en cuestión de decoración, maquillaje, vestuario, y todos estos aspectos técnicos que crean una personalidad enigmática y elegante a su alrededor. La fotografía acentúa dos mundos, uno frío y otro que parece real, cálido y visceral, en un juego donde lo frío es lo real y lo que parece real es lo irreal. Amen a la sobrecogedora obra musical de Abel Korzeniowski que acompaña cada momento.


Nocturnal Animals queda en pocas salas actualmente, y aún no se estrena en toda la república, afortunadamente quizás logre un empuje por la temporada de premios, pero era innecesario, pues contiene aspectos con los que muchos espectadores pueden entregarse. En fin, el mundo se hace de tiempos (algo propuesto en la cinta). Ya llegará el de la película y seguro, de voz en voz, de premio en premio, logrará acaparar la atención para obtener los aplausos que merece o, al menos, las noches y mañanas en las que se topará pensando en ella, en ese “y si realmente…”




Sing: ¡Ven y Canta!

Crítica publicada el día 18 de Enero del 2017 en El Sol de Mazatlán

Illumination Studios son los creadores de éxitos como “Mi Villano Favorito” (2010) la cual es buena; unas muy medianas como “La Vida Secreta de tus Mascotas”(2016), “Mi Villano Favorito 2” (2013); y, dentro de las malas se encuentra, “Minions” (2015). Tienen más filmografía pero no he podido – ni me ha interesado – verlas. En este año, lograron tener dos películas en cartelera, económicamente les fue muy bien, en crítica no tanto, pero es lo que menos podría llegar a importar si el publico asiste a las salas.

Buster Moon, es un apuesto koala, eterno optimista y tal vez un poco sinvergüenza que hace todo para salvar su teatro. Su última oportunidad de recuperar la gloria viene en forma de un concurso musical, en el que participan un ratón, una elefante con miedo escénico, una cerdita madre de familia, un gorila gangster, y una puercoespín punk.

El 2016 fue un año en el que animaciones con animales de protagonistas fueron un hit. Un ejemplo es la ya mencionada “La Vida Secreta de tus Mascotas” otro es “Zootopia” de Disney. Ese mundo de la Zoología metropolitana aparece en Sing. Una cinta que cumple a nivel entretenimiento, pero que en mensaje y motivación de sueños no posee un eco fuerte para convertirse en algo memorable.  Podría parecer que gran parte del film es en lo que se basa, un sueño superfluo de reality shows en donde los concursantes aspiran a ganar dinero, alimentar su ego, u obtener un poco de fama. Sin embargo, hay un momento en la historia en el que se piensa “por qué no comercializa el concurso para generar fondos”, ahí nos encontramos con una idea que es a lo que estamos acostumbrados, el morbo y la venta de un sueño. Afortunadamente, no sucede. Aquí las historias se comparten con el espectador de la película, pero el publico presente, el que ve el talento, nunca sabe por lo qué pasaron. Dicho esto, el final entusiasma, hace cantar (en su mayoría covers), mover los pies y emocionar. Gusta que la escena final sea un nuevo inicio, signifique agradecimiento, apoyo y que no haya nada concreto para sus protagonistas, solo un futuro lleno de entusiasmo (aunque, es evidente que la idea es realizar una secuela).

Uno de los atractivos es sin duda el koala Buster Moon, posee gran personalidad, brillo, ideas y uno que otro momento magnífico. También, hay que hacer mención de los otros personajes, todos están muy bien pensados, evolucionados y bien en espacio e importancia. El doblaje Startalent mejoró con respecto a “La Vida Secreta de tus Mascotas”; dando voz se encuentra Benny Ibarra, las hermanas de Ha*Ash, Roger González, Rubén Cerda. Por cierto, algo que deberían de tomar en cuenta es mandar algunas copias a toda la republica en inglés (sobretodo cuando las canciones no las piensan traducir).


Hay varias escenas que no se pueden dejar pasar: las audiciones, los ensayos, el koala lavando automóviles, el teatro lleno de calamares, dicho recinto sufriendo un grave percance, y ese mismo lugar en la competencia. Es decir, en animación e ideas es de alto nivel. Son los días que vienen los que determinan su importancia, sin un mensaje fuerte o sin canción propia que sea un gran logro (salvo Set It All Free, la única traducida y cantada por Ashley), Sing: ¡Ven y Canta! se vuelve una buena distracción sólo para un rato.


Estación Zombi

Crítica publicada el día 11 y 12 de Enero en El Sol de Mazatlán y ADN Morelos

Corea del Sur nos ha dado los autos Kia, el K-Pop, el Taekwondo, y hasta Psy (aunque, esto último no creo que sea para enorgullecerse), por mencionar algunos aspectos. Y ahora, Estación Zombi (Train to Busan en inglés y Bu-San - Haeng en coreano). La cinematografía de aquel país pasó por una temporada difícil en los ochentas (tal como en México) cuando se menguó el discurso sobre libertad de expresión. Es a través de festivales de cine la manera en la que se ha dado a conocer en los últimos años la propuesta de ese país. Y precisamente, en el más importante del mundo, Cannes, se presentó la película de la cual aquí se habla. El tema son Zombis, pero analógicamente se muestra el comportamiento de las personas. El resultado ha sido un éxito comercial en todo lugar en el que se presenta.

Un desastroso virus se expande por Corea del Sur, provocando importantes altercados. Los pasajeros de uno de los trenes KTX que viaja de Seúl a Busan tendrán que luchar por su supervivencia.

Yeon Sang-ho es el director de esta obra que puede ser considerada como una de las mejores dentro del genero, y ya de culto; Sang-ho ha hecho una carrera en el cine animado, inclusive tiene una especie de precuela sobre Estación Zombi, dicha cinta de noventa minutos se denomina “Seoul Station” (2016). Estación Zombi es su primer live action, en el film, el director concede un gran ritmo que nunca para y una excelente narrativa, aspectos que son acompañados por grandes momentos cinematográficos: por ejemplo, cuando un tren avanza a ritmo lento y una centena de infectados van tras él; o al final, en un túnel, un cantó de tristeza y a la vez de homenaje. También, posee una buena fotografía, buenas actuaciones en las que destaca un regio Gong Yoo; la pequeña, sorprendente y natural, Kim Su-an; así como Ma Dong- seok, Jung Yu-mi y Ahn So-hee por mencionar algunos. Hay comicidad, terror, emoción, sangre, saltos, nervios, tensión, y un espacio que no nos habían presentado en el genero: un tren.
Estas características la hacen una buena película de terror y de zombis, no se quedará decepcionado si es lo que se busca. Pero hay algo más que la hace buena en general.

Los zombis se han popularizado a raíz de cintas como la franquicia Resident Evil (2002), REC (2007), Dead Snow (2009), 28 Days Later (2002), o por el programa televisivo, The Walking Dead (2010). En algunas obras lo único que se muestra es sobrevivir, ayudar o matar, está bien si el único objetivo es entretener. En la serie mencionada ya es repetitivo y cansino,  eso si, hay que concederle el crédito por mostrar al ser humano sacar sus peores sinsabores y formas ante la adversidad y supervivencia. Uno de los mejores ejemplos de lo que se menciona es “The Night of the Living Dead” (1968) de George A. Romero, donde se muestra al ser humano desesperanzado y con varias reacciones. Estación Zombi posee y muestra este detalle, expone las relaciones humanas con personajes egoístas, temerosos, valientes, rencorosos, cambiantes, los que son capaces de dar todo por sus seres queridos o todo por aquellos que no conocen.


Estación Zombi es una hipótesis de lo que podría ocurrir ante una plaga, una guerra o una circunstancia aparatosa en la sociedad. Lamentablemente, su conclusión no es nada esperanzadora, hay varias ideas similares alrededor del mundo esparcidas e insertadas mediáticamente, es decir, que la humanidad actuará de forma deplorable. Tanto aquí como allá se detecta que la sociedad va en picada, eso sí, hay algunas exhalaciones de luz en unos.