martes, 25 de octubre de 2016

El hogar de Miss Peregrine y los niños peculiares

Crítica publicada el día 5 y 6 de Octubre en El Sol de Mazatlán y ADN Morelos 

La primera vez que supe del libro fue en el 2012. Al leer la sinopsis me interesó, lo compré, leí y a la par me enteré que Tim Burton haría la adaptación, al terminar el trabajo escrito por Ramson Riggs mi sensación tenía un dejo de decepción pues la idea era muy buena pero la narrativa y desarrollo era, en ocasiones, complicada y en otras tonta, burda e infantil. Cuando salió el tráiler de la obra siempre supe que iría a verla y no esperaba mucho de la historia (conozco sus baches) pero sí algo del director. Confieso que su transposición me dejó complacida.

Una horrenda tragedia familiar deja a Jacob (Asa Butterfield), de 16 años, viajando por una remota isla en la costa de Gales, donde descubre las ruinas del hogar para niños peculiares de Miss Peregrine (Eva Green). Mientras Jacob explora los abandonados cuartos y pasillos, se hace claro que los niños que allí vivieron (uno de los cuales fue su propio abuelo) no eran sólo peculiares. Pueden haber sido peligrosos. Pueden haber sido puestos en cuarentena en una isla desierta por una buena razón. Y, de algún modo, (imposible, al parecer) pueden estar aún con vida.

Tanto el libro como la película es aventura, autoconocimiento e incluso, cabe un poco el romance; contrario al libro, Burton hace saber la historia detrás de todo y todos de inmediato, incluso toma cosas del segundo y tercer libro para no dejar de lado detalles y no jugar con el espectador (y quizás, para tajar la trama en llegado caso de que no haya secuela). Aún así, el director pudo haber cambiado ciertos huecos en la historia o se pudo haber apropiado en su totalidad de ella con su estilo y no lo hizo del todo, al menos en argumento, pero lo que sí logra es un gran desarrollo de los personajes peculiares brindándoles más tiempo, espacio y personalidad. Todos son  personificados soberbiamente por un gran cast infantil y juvenil (destacando Butterfield, Ella Purnell, Finlay MacMillan y Lauren McCrostie). En lo que respecta a los mayores, sobresalen Eva Green (mostrando belleza y talento), Samuel L. Jackson y Terence Stamp. Sus personajes están mejor nutridos que el de Chris O`Dowd, padre de Jacob, quien queda desplazado en pantalla – algo que no sucede en el libro­–  así como Judi Dench, un desperdicio tenerla y no utilizarla debidamente.

No es el Tim Burton de los noventas, su envejecimiento como cineasta no le ha beneficiado mucho (pero tampoco es un desastre como otros quieren hacer creer) pero sí logra un trabajo más digerible al libro,  y quizás es una de sus mejores cintas desde hace mucho tiempo o al menos el tema hace que posea una libertad creativa que le permite utilizar un poco de su estilo, tomar referencias cinematográficas y Pop. Hubiera estado perfecto algo más fúnebre pero se entiende la decisión por mostrar algo ligero (mas o menos) pues es un film para niños que ante cosas oscuras y góticas podrían resultar inadecuadas para ellos.  En tanto, hay una cantidad de destellos Burtonianos como el uso de Stop Motion a la Jan Švankmajer de quien el cineasta es admirador, o un cameo que raramente se ve en él, el uso de esqueletos al ataque (utilizado en el video Bones de The Killers dirigido por él) inspirado en Jason and the Argonauts, la libertad de tomar el diseño de Slenderman para la creación de los monstruos que son diferentes en la obra original, algunas tomas similares como las que usaba en los noventas, una escena de ojos y digestión de ellos, o las conmovedoras escenas entre Jacob y su abuelo Abe, entre otras. El único gran “pero” es poco antes de concluir, los últimos quince minutos son excesivos dentro de los innecesario.


Sin mayores pretensiones, El hogar de Miss Peregrine y los niños peculiares es una agradable opción en la que podemos ver ciertos elementos obscuros o extraños, encontrar belleza en ellos y quizás dejar de temer a ciertos monstruos, vivir y disfrutar de una aventura, quizás la que quisimos tener en nuestra infancia.


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