lunes, 12 de septiembre de 2016

El Demonio Neón

Crítica publicada por ADN Morelos el día 8 de septiembre del 2016

¿Qué más podría decirse de Nicolas Winding Refn (NWR)? Genio, talentoso, arriesgado, provocativo, fumado, sobrevalorado, violento, pretensioso, audaz, surrealista y muchos más adjetivos calificativos. Director de una trilogía que fue aplaudida “Pusher”, saltó a la fama internacional con “Drive” protagonizada por Ryan Gosling, luego llegó “Only God Forgives” la cual recibió un pobre recibimiento. Este año presentó Neon Demon en Cannes donde hubo una mezcla de comentarios positivos y negativos. Lo cierto es que haga lo que haga el director danés será foco de atención; después de ver El Demonio Neón (traducción al español) muchos concuerdan (y yo también) que se está volviendo una experiencia ver sus trabajos.  Además, existe la sensación que el filme será apreciado por los que aman lo visual e incluso, a la industria de la moda y a la sociedad consumista.  

Jesse (Elle Fanning) es una chica que llega a Los Ángeles, California para hacer su sueño realidad: convertirse en supermodelo. Su belleza despertará envidias de modelos (Jena Malone, Bella Heathcote, Abbey Lee) y deseos en otros. A la par, se verá atrapada en el peligroso mundo de la moda y de modelos asesinas que estarán dispuestas a todo con tal de quitarle eso que ella tiene.


  
Si se ve la obra y es un poco ajeno o siente estremecimiento al mirar seguro se preguntará (con otras palabras tal vez, pero la idea es la misma) ¿Por qué consiguió una amplia distribución? Es porque atrajo la atención de muchos individuos por el tráiler, pintaba para ser una colorida y atrayente historia de horror. Y lo es, de cierta forma. Refn nos posiciona brevemente en el mundo de modelos, moda, pasarela, maquillaje, photoshoots, agencias de modelaje, fiesta, cirugías, sexo, ambición y en las precarias condiciones a la llegada de muchas/os para realizar sus sueños (esto puede tener varias vertientes no solo en la moda, sino en actuación, trabajo, estudio y más). La verdad, hubiese sido interesante que nos mostrara un poco más a través de Jesse, su estancia fue poca y difuminada pero con fuerza necesaria para atolondrar y generar la catarsis de la película.  En corto tiempo Jesse crea magnetismo, deseos, tratos, envidias y su inocencia se esfuma – o quizás nunca existió o fue “contaminada” –  para ceder espacio a otro “ser”, un “ser” que ya estaba en otras por el cual desarrollan un interés basado en la creencia de muchas culturas, como la Azteca o Amazónica, sobre el canibalismo ritual para obtener fuerza y valor del enemigo e incluso un poco a la Erzsébet Báthory y su baño en sangre para recuperar la juventud perdida.




Esto en sí es lo de menos, son las alegorías a la fuerza femenina, a su hipnotismo y delicadeza lo que establece el film el cual se vuelve una experiencia visual realmente bella (dato curioso, el director es daltónico), provocadora, en ocasiones reflexiva y a la vez vacua en su contexto cinematográfico como aquello en lo que se basa.  Pero no tiene nada de malo, a fin de cuentas “la belleza no lo es todo, es lo único” y dicho mantra permanece en todo el largometraje. Ahí se tiene la belleza de sus protagonistas encabezadas por Elle Fanning quien aparte de lo mencionado, irradia naturalidad e inocencia y por supuesto, talento. O qué dicen de las bellas composiciones de Cliff Martinez que engalanan cada bello fotograma de Natasha Braier, o el diseño de producción o la decoración de set o diseño de vestuario, todo engloba a lo estético, y la cinta es eso: Se pierde deliciosamente dentro de su demonios coloridos.

Miedo Profundo

Crítica publicada el día Miércoles 7 de Septiembre en El Sol de Mazatlán 

Ha sido un terrible verano, al menos cinematográficamente hablando, quizás uno de los peores en varios años (aunque hay un par de obras que sobresalen) y lo único en lo que nos pudimos refugiar fue en series y en sol, arena y playa; entre las excepciones, hay una película que conjuga estos elementos, una que sin pretensiones causó nerviosísimo su hora y veinte minutos de duración.

Nancy (Blake Lively) es una joven que está intentando superar el dolor de la pérdida de su madre, que ha fallecido recientemente. Un día, mientras está surfeando tranquilamente en una paya recóndita, de repente es atacada por un gigantesco tiburón blanco. Por suerte logra sobrevivir, el problema es que se queda atrapada en pequeño islote a tan solo 200 metros de la costa. La distancia es corta y escapar parece sencillo, pero alcanzar la salvación no resulta fácil con el enorme escualo vigilando a su presa. Por tanto, para salir de allí tendrá que armarse de valor y usar todos sus recursos. 



Jaume Collet- Serra, es un director catalán que se ha desarrollado en el genero de terror, también ha dirigido acción e incluso Goal 2: Living the Dream (2007). Sus trabajos podrían ser no tan espectaculares pero sí contienen algo: buena narrativa. Miedo Profundo posee lo mismo, es pequeña en realización – salvo por la utilización de CGI en el tiburón blanco – no tiene mas que una locación (Australia, aunque en la cinta es México), muy pocos actores a cuadro y un par de Surfers (ah, y una Gaviota, la cual es genial). Así pues, sin usar escenas innecesarias o abusar de su duración o de la oportunidad que tiene de presentarse en pantalla grande, es un relato de una chica que está tratando de salir con vida lo mas inteligentemente posible o, al menos morir intentándolo; su experiencia de un día sirve de alegoría a la situación personal que llevaba meses.

Blake Lively (Gossip Girl) es la protagonista, y en su segundo papel principal hace saber que puede llevar el peso de un film sóla. Irradia simpatía, además, gesticula mucho y le ayuda a proyectar sus emociones , de esta manera crea una empatía con el publico. 



Sí, tiene algunas partes poco realistas, sobre todo el enfrentamiento final; y sí, contribuye a la mala fama que se tiene de los tiburones gracias al séptimo arte (Jaws, 1975) y no es así, los escualos son lo contrario a lo que se dice de ellos excepto cuando los provocan, basta con checar documentales para conocer más de la especie, quizás Miedo Profundo aclare brevemente ese punto con “entré a su lugar de caza”. Viéndolo de otra manera, quizás sirva para alejar a las personas de ellos y que los dejen en paz por miedo. De cualquier manera, la película es un manjar de nervios, desespero y stress, y cuando nos provocan todo eso, significa que se creó un buen entretenimiento.


martes, 6 de septiembre de 2016

Jason Bourne

Crítica publicada el día 1 de Septiembre en El Sol de Mazatlán y ADN Morelos

Llegó el momento de confesar que hasta el pasado viernes no había visto ninguna cinta de la franquicia Bourne. Fui a ver la más reciente debido a que mi pareja quería verla (siempre tiene que chutarse las de mi elección) y porque el director Paul Greengrass regresaba a dirigir tras 9 años de ausencia en las tramas del ex-agente de la CIA. Más tarde, me di a la tarea de ver la primera y segunda parte para tener un claro ejemplo de la dirección y evolución de uno de sus directores y su actor (e inevitablemente comparar).

Jason Bourne (Matt Damon) está empezando a recuperar su memoria, pero eso no significa que lo sepa todo. Todavía le quedan muchos interrogantes por responder. En medio de un mundo convulso, azotado por la crisis económica, el colapso financiero y la guerra cibernética, diversas organizaciones secretas luchan por hacerse con el poder. 



La película es entretenida y muy ágil en acción, pero tiene algo que indudablemente se nota: está compuesta a base de persecuciones (con buen dinamismo), su montaje y trama es eso, hay pocos diálogos y los que hay explican un argumento sobriamente acorde pero débil y hasta superficial que pareciera que está allí para extender la saga. Hay muchas escenas de esto que se comenta pero hay dos momentos a contrapunto, uno es en Grecia en unas protestas donde se utiliza un buen derroche de acción, se funden los elementos externos hacia los de Bourne; el otro es en Las Vegas, y es lo contrario a lo mostrado en la Republica Helénica pues se utiliza una acción desmedida y colosal.

Otro de los grandes atractivos que siempre ha mantenido esta serie de films es su gran elenco encabezado por Matt Damon. Julia Stiles también aparece  y se les une Tommy Lee Jones, Vincent Cassel y la ganadora del Oscar Alicia Vikander. no hay razón a desacreditar, ellos actúan acorde a lo requerido y lo hacen bien.




La formula Greengrass con respecto a la primera película que dirigió y Jason Bourne sigue siendo la misma, intriga, desconocimiento de hechos, persecuciones en carro, alcance en dos vehículos sobre avenidas conjuntas únicamente separadas por un pabellón (o un puente), quedar en una plaza llena de personas y más elementos que hacen que la nueva cinta se repita y no tenga ninguna novedad. No he visto Bourne Legacy donde no aparece Matt Damon sino Jeremy Renner pero tengo entendido tiene otra planteamiento ¿No será tiempo de abordar otro tema, como trabajos en solitario o venganza de terceros hacia Bourne?

Ben-Hur

Crítica publicada en ADN Morelos el día 2 de Septiembre

Basada en el libro de Lewis Wallace, nuestro conocimiento generalizado del personaje data de 1959 por la película protagonizada por Charlton Heston. Ben-Hur de aquel tiempo rompió por primera vez el record de once premios Oscars y, como ya lo había expuesto hace unos meses, es una de las favoritas en época de Semana Santa ¿la nueva también lo será?

Dirigida por Timur Bermambetov narra la amistad que, por un incidente, se convierte en terrible rivalidad entre el noble judío Judah Ben-Hur (Jack Huston) y el romano Messala (Toby Kebbell).


 Hace mucho tiempo que no veía la versión que la mayoría conocemos, y hace poco quise hacerlo, a modo de queja y de advertencia comento que la Warner Home Entertainment de México me lo impidió, resulta que ciertos DVD´s de su casa están “echados a perder” debido a la pobre calidad con la que fueron manufacturados y el paso del tiempo ha repercutido. Primeramente, chequen su colección y segundo, una disculpa anticipada si no hago mención amplia de dicha cinta pero ya saben por qué.   



En esta especie de remake o nueva adaptación hay unos cambios significativos en la trama (como el accidente que desencadena todo el conflicto) pero también hay una ligera mayor inclusión de la idea monoteísta que está ampliamente expuesta en la novela de 1880. En la película de 1959 dirigida por William Wyler, dicha línea argumental era tocada pero no se sentía tanto como en la que está en pantalla grande en la actualidad, incluso, se modifica el final para ir acorde a las acciones que se plantean como es el perdón, misericordia, amor al prójimo. En sí, combina más el sentir de la novela pero no el quehacer cinematográfico, goza de efectos especiales, mejor montaje en las escenas del circo Romano y una buena producción que involucra vestuario (muy modificado e inexacto), diseño, locaciones, atrezzo y más, pero ello no le alcanza para crear el espectáculo que hizo su predecesora a finales de los cincuenta.

En actuaciones ni se diga, vemos a caras no tan conocidas como es el caso de Jack Huston como protagonista, el británico no tiene la presencia imponente para encaminar el film; es el actor Toby Kebbell (quien tiene más amplia trayectoria y poco a poco va repuntando) el que lleva a poco más las riendas de la cinta. Morgan Freeman también aparece y sólo él tendrá sus motivos para haber aceptado; lo vemos en una reinterpretación tanto física como en otros paradigmas e incluso en transposición del Jeque Ilderim (con tintes de Quinto Arrio).




El director comenta que se decidió realizar una nueva versión por el cambio de los tiempos y de la cinematografía. Lo cierto es que las cinco adaptaciones pasadas han tenido una propuesta mayor, sobretodo en el séptimo arte. Ben- Hur ´16 lo quiere hacer en las creencias religiosas, pero en el mundo actual ya no es viable, incluso es extemporáneo, estamos en un mundo donde se debe propagar el respeto y la libertad de credo, no aboga por eso pero se le concede el mérito al reflexionar sobre el posible cambio de una persona a través de la misericordia, perdón y arrepentimiento.