domingo, 14 de agosto de 2016

La vida secreta de tus mascotas

Crítica publicada en ADN Morelos y el periódico El Sol de Mazatlán 

Se nos han presentado una gran cantidad de cintas donde las mascotas son el factor principal a nivel entretenimiento, aventura, sentimentalismo y más; ejemplos hay muchos “Los Aristogatos”, “101 Dálmatas”, “Volviendo a Casa”, “Todos los perros van al cielo”, entre otras. Como ven, en la mayoría el detonante es que se pierden y deben hallar el regreso a su hogar, no sin antes, pasar por diversos impedimentos para ello, la idea es general y no es exclusiva de alguien o de otros protagonistas (como juguetes en Toy Story, película con la cual es inevitable comparar tras verla), al final de cuentas quién no ha pensado con temor lo que podría ocurrir a nuestros peludos si llegan a salir de casa o, quién no ha pensado el qué harán estando solos en ella.

En un edificio de apartamentos de Manhattan, la vida de Max como mascota favorita corre peligro cuando su dueña trae a casa a otro perro llamado Duke, con quien Max pronto tiene sus diferencias. Pero ambas mascotas tienen que dejar atrás su rivalidad cuando se enteran de que un adorable conejito blanco llamado Snowball está reclutando a un ejército de animales domésticos que han sido abandonados, decididos a vengarse de todos los animales domésticos felices y de sus dueños. 

Los primeros veinte minutos son altamente disfrutables, es una combinación de una buena animación con aspectos arquitectónicos y naturales de la ciudad de Nueva York (Ilumination Studios se esmeró esta vez en dicho apartado), y una propuesta de lo que hacen las mascotas cuando se quedan solas en casa y sale a relucir su personalidad. Lastima que sólo son los primeros momentos porque hubiera estado mejor que nos dejaran disfrutar de ello o mejor dicho, prepararnos con un poco de minutos extras a la acción que llega de tajo y con un ritmo que no para hasta finalizar la cinta. 



Es ahí cuando conocemos al resto de los personajes secundarios los cuales hay que decir, la mayoría (ojo: no todos), son adorables y bien desarrollados; son los protagonistas Max y Duke quienes resultan trillados en su historia ¿dónde hemos visto eso? ¡ah si, Woody y Buzz en la ya mencionada Toy Story; Legolas y Gimlin en El Señor de los Anillos; Willis Davidge y Jerry en Enemigo Mío, por mencionar algunos. Bien, lamentablemente los dos no presentan novedad en su trato y proceder, aunque siempre es agradable ver benevolencia en un film para niños quienes están creciendo en un mundo perjudicial en varios sentidos.

Uno de los mayores problemas si no es que el peor es el doblaje, es pésimo, salvo por unos cuantos miembros del reparto, los personajes se vuelven poco serios y caricaturescos (sí, es una película infantil y de humor, pero no debe caer en lo ridículo), posee exceso de Startalent poco novedoso pues se encuentra Eugenio Derbez (en uno de sus papeles televisivos) o algo mínimamente enriquecedor como el caso de Chumel Torres (ni que fuera Víctor Trujillo aka Brozo); seguro no es problema de el estudio de doblaje o su dirección sino de las exigencias de la compañía que los contrata, pero con Minions (2015) fue el primer foco amarillo y con “La vida secreta de tus mascotas” vuelve a parpadear en demasía. 


Sin embargo, no todo está malogrado, hay situaciones bastantes cómicas (insisto, sobre todo con las mascotas secundarias) y el mensaje de adopción, lealtad, hermandad son los que reinan en la trama y en ese aspecto habrá que reconocerle un merito, tiene mucho corazón.


No hay comentarios: