martes, 26 de julio de 2016

¡Hail, Cesar!

Ethan y Joel Coen son los hermanos cineastas que están dentro de Hollywood pero no son tan Hollywood, es decir, no son comerciales y conservan la etiqueta de creadores independientes, la que más se aproxima a ello puede ser “No Country for Old Man” o como la conocemos en México “Sin Lugar para los Débiles”. Su humor es negro, satírico y hasta sarcástico, no todos sus filmes podrían gustar al publico que busca entretenimiento, a veces hay que darle una doble vista para comprenderlo.  A las salas llega su más reciente cinta que hace homenaje al Hollywood de antaño.

La comedia transcurre en los años cincuenta, la era dorada del cine en Hollywood. Cuando la mayor estrella cinematográfica mundial  (George Clooney) desaparece en pleno rodaje y sus secuestradores exigen un enorme rescate para entregarle sano y salvo, hará falta el poder de los grandes nombres de Hollywood para resolver el misterio de su desaparición, entre ellos se encuentra Eddie Mannix (Josh Brolin) un ejecutivo de la Capitol Pictures (referencia a MGM), sin embargo, no es el único problema que tiene y tendrá que lidiar con ellos en el transcurso de un día.



De cierta forma es una historia sencilla con varias subtramas que están bien acomodadas y por las que, según dicen, se tuvo que lidiar en la vida real. Si bien, no es necesario saber quienes son los personajes reales en quienes están basados (en diferentes años, por cierto), para algunos conocedores quizás sean fáciles de distinguir. Lo realmente divertido (a la vez, lo que mejor funciona) es la forma de manejar y construir sus historias, dirigir y maniobrar a tantos actores que prácticamente hacen un cameo de minutos. En la trama vemos historias de actrices embarazadas, estrellas en ascenso que son promovidas por el estudio, tintes de homosexualidad de directores, favores a éstos por parte de actores para aparecer en algún filme, la maravilla de la cinematografía, el comunismo de la época y el inicio de la caza de brujas y un poco más.

La situación con la cinta, y muchos piensan es su talón de Aquiles, es que en comparación a otras obras de los Coen, no tiene cierto paradigma como “Fargo” o “El Gran Lebowski”, películas en las que pareciera que hay más por descubrir dentro de ellas de lo que se ve, aunque eso no sucedió con “True Grit” (otro de sus éxitos taquilleros), cuyo ejemplo de escaso estilo Coen muestra su versatilidad como creadores. ¡Hail, Cesar! Es entretenida, divertida, bastante hábil y fácil de digerir por la media universal, sobre todo, para aquellos que sienten aprecio por lo épico, musical o un drama del Hollywood de antaño.



Cuenta con algunos de los colaboradores habituales como George Clooney, Josh Brolin, Frances McDormand, regresos como Tilda Swinton y Scarlett Johansson, y otras añadiduras como el caso de Channing Tatum y Alden Ehrenreich, todos completan las características usuales a los personajes de los Coen: Parlanchines, indefensos, inocentes, excéntricos, viscerales.

La elaboración es estupenda y el humor es constante y lo que es mejor, el homenaje al cine y añoranza a una época se encuentra ahí.




¿Ayuda con algunas referencias?  Eddie Mannix, Robert Taylor, Clark Gable, Carmen Miranda, Esther Williams, Loretta Young, Gene Kelly, por mencionar algunos.

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