domingo, 22 de mayo de 2016

¿Qué Culpa Tiene el Niño?

Crítica publicada el día 18 de Mayo en El Sol de Mazatlán y ADN Morelos

La primera impresión tras ver el avance o leer la sinopsis de la película es que es una copia de Knocked Up (Ligeramente Embarazada, 2007) con algunas pequeñísimas similitudes a El Inocente de 1955, protagonizada por Pedro Infante el contexto es el mismo (por cierto, sí pasa en la vida real) pero el desarrollo y final, es distinto… mucho. La nueva estrella del cine mexicano, Karla Souza, quien por el momento es una de las actrices estelares de una exitosa serie estadounidense, How To Get Away With Murder, regresa a la pantalla nacional no solo como actriz del proyecto, sino como coproductora al lado de Gustavo Loza, director con obras bastantes genéricas en su filmografía que van del “mas o menos”, “pasables”  a “buenas”.



Maru (Souza) y Renato aka “La Rana” (Ricardo Abarca) no tienen nada en común, se conocen en una boda y tras unas copas, el asunto se convierte en una divertida y tremenda borrachera. Al pasar un mes, se llevan una sorpresa que no estaba dentro de sus planes, por lo que ambos deberán decidir cómo lidiar con un pequeñito asunto que llegará en 9 meses.

Vamos a chequear los puntos que están dentro de la trama. Karla en el papel de fresa consentida como el de Barbie Noble. Check. Padre adinerado (Jesús Ochoa), en este caso político (¿cómo es posible llegar tan fácil a ellos?). Check. Chico pobre con un sentido de responsabilidad moral. Check. Mamá de éste con hablado “naco” interpretada por la estupenda Mara Escalante que repite el papel de Doña Lucha (hasta sale “El Chino”). Check. Pues bien, tenemos en general estos estereotipos que se ven en las “Chick Flicks” Mexicanas. ¿Y saben qué? No están mal, no estoy en contra de ellos, siempre y cuando no se crean y sólo sirvan como diversión. Hace algún tiempo abundaban en nuestro cine de los años cincuenta, es una moda para la clase media que puede pagar un boleto y que va a divertirse un rato, un grupo que creció viendo el inicio de una nueva producción de cine mexicano y que es atraída por el Marketing en las redes sociales (eso sí, ojalá otras realizaciones de mayor calibre y trama gozaran de esa distribución y presencia de publico en las salas).



En ¿Qué Culpa Tiene el Niño? Se entiende el mensaje paterno que hacen llegar y el trasfondo de éste. Pero sin duda, la cinta hubiese funcionado mejor si se hubieran apegado mas al romance cómico. No es la formula, es evidente que estaba pensada para saberse todo – o la mayor parte – desde el inicio, pero si se hubieran decidido por enfatizar más a Maru y La Rana en su viaje de conocimiento entre ellos y personal, así como mostrar menos a personajes secundarios y sus mini subtramas alrededor de los principales, otra cosa hubiera sido. A eso le agregamos que sí, el final vuelta de tuerca, complica digerir la cinta, es algo precipitado y no permite sentirse afín con la pareja y la situación. Aunque es una cinta cómica, debe haber equilibrio, quizás muchos lo pueden tomar a broma, pero quienes se encariñen con la pareja, no les parecerá y no habrá clic final con el producto.



En cuanto a las actuaciones, la mayoría de ellas son acertadas y cómicas. Otro punto que pudo haberse aprovechado es la buena química de Souza y Abarca, aunque la ojizul tiende, en algunas escenas, a gesticular demasiado para acentuar cierto gajes cómicos.

Con todo y el trolleo clasista pero en son buena onda, la cinta posee algunos momentos “cute” y chistosos, a eso se le añade que posee una buena producción (mas no destreza y creatividad en técnica fílmica).




Es la número uno en su primer fin de semana de estreno en la républica mexicana, quizás les faltó dar un poco más para lograr una mejor película, pero una cosa es cierta, sí es entretenida. Si se va al cine con intención de ver algo palomero, sin ser muy crítico y mucho menos comparar con otros productos de manufactura extranjera, les podría resultar placentera su visita (excepto por el final).


Desierto

Crítica publicada el día 11 y 12 de mayo en el periódico El Sol de Mazatlán y en ADN Morelos

Jonás Cuarón (hijo de Alfonso Cuarón) realizó en el 2007 un largometraje creativo de nombre Año Uña, a base de fotos relató un encuentro entre una extranjera y un chavito de México. Fue el primer aviso que daba para indicar que ideas le sobraban. Luego llegaron dos cortos, The Shock Doctrine y Aningaaq (complemento de Gravity, concretamente de la escena en la que Sandra Bullock se comunica con una persona en la tierra). Su reconocimiento a nivel internacional fue cuando, en conjunto con su padre, concibieron Gravity, cinta de ciencia ficción y supervivencia (y que podría entrar en el genero disaster movie). Desierto es como Gravity, a un espacio le sigue una situación que predomina como trama.

Moisés (Gael García Bernal) está viajando con un grupo de personas que intentan cruzar la frontera de México a los Estados Unidos, buscando una nueva vida en el norte. En el camino se encuentran con un hombre racista, Sam (Jeffrey Dean Morgan), que asumió la función de patrullar la frontera. Cada uno tendrá que encontrar una manera de sobrevivir en este paisaje increíblemente brutal antes de ser consumidos por el desierto.



La historia no es inverosímil, basta ver los periódicos o las redes sociales para saber que hay ciudadanos patrullando la frontera de Estados Unidos y asumen ser jueces y vigilantes para evitar el ingreso de indocumentados a su país; no por nada el virtual candidato republicano a la presidencia, Donald Trump, con su discurso de odio ha ganado simpatía genérica. El racismo existe y es vigente. Pero también en la contraparte hay odio/amor hacia el país vecino que se escuece con palabras como “pinche gringo”; a la par, la influencia en los medios de comunicación es abundante o  también, es por una idea acomplejada entre nosotros. Partiendo desde esos puntos,  se inicia, desarrolla y acaba la cinta. Sin más detalles o introspección personal mas la que se ve en la mera superficie es lo que hay y muestra el entretenido thriller de supervivencia de gran producción que nos presentan en una hora y veinte minutos.

Así pues, el mayor empuje y refuerzo de la cinta son las actuaciones. Somos testigos como algunos son eliminados a pocos minutos de su inicio y como otros tratan de sobrevivir; primero, a un protagonista ambiental como es el desierto y posterior, al francotirador. Es imposible no mostrarse indiferente al mirar el instinto de supervivencia de algunos y el instinto asesino de otro, sin embargo, como espectador espera saber el vencedor de esta catástrofe cuyo desenlace podría llegar a significar sacrificar algunas esperanzas, ilusiones o seres queridos. Gael García Bernal se esfuerza físicamente y se compromete con la necesidad requerida, de la misma forma, Dean Morgan muestra una vez más porqué lo hemos odiado tanto con anterioridad (si alguien ve The Walking Dead, dará la razón).  




Pero, aún con todos estos recursos que son maniobrados con gran desenvolvimiento, a Desierto no le alcanza para despuntar en conciencia y corazón del asistente, entretiene de sobremanera pero al salir de la sala no encuentras nada de la cinta en ti, termina por ser como algunas de las imágenes contemplativas del filme (igual, ello en fotografía funciona), alrededor podría encontrarse algo que observar, pero al horizonte, como punto fuerte, no hay nada.

martes, 10 de mayo de 2016

Capitán América: Civil War

Crítica publicada el día 4 de Mayo en El Sol de Mazatlán y el 5 de Mayo en ADN Morelos. 

Tras la decepción mayoritaria de un enfrentamiento que se antojaba épico en Marzo pasado, Batman vs Superman, el frenesí hacia Civil War aumentó, al final de cuentas era algo semejante pues sería una lucha entre dos de los más potentes representantes de Marvel y de su universo cinematográfico (es más, hay algo similar respecto a la tragedia de padres). En dicho evento no estarían solos, tras partidas, desilusiones, asuntos políticos, cuestiones morales, el grupo Avengers se rompería y ello sería debido al surgimiento de dos teams, popularizados como Team Cap y Team Iron Man. El suceso ha llegado, la cinta presenta a ciertos personajes ya conocidos con anterioridad, algunos que solo tienen una película y a otros nuevos que vendrán en los siguientes años (es como Avengers 2.5 mencionan los productores).



Basada en el crossover creado por Mark Millar y Steve McNiven en el 2006, el nuevo film sigue a Steve Rogers  (Chris Evans) liderando al nuevo equipo de Vengadores en sus continuos esfuerzos para mantener a salvo a la humanidad. Pero después de los daños colaterales de otro incidente en el que el grupo de superhéroes está involucrado, la presión política instala un sistema de responsabilidad encabezado por el Gobierno para supervisar y dirigir al equipo. El nuevo ‘status quo’ provoca la ruptura de los Vengadores y da como resultado dos bandos, uno liderado por Steve Rogers y su deseo de que los superhéroes sigan siendo libres para defender a la humanidad sin la intromisión del Gobierno y otro liderado por Tony Stark (Robert Downey Jr.) que decide apoyar la decisión de la clase dirigente.



Sobra mencionar que la versión en pantalla grande es muy diferente a la del comic, incluido final y la omisión (e inserción) de algunos personajes. Lo anterior, es como dato curioso, ya es sabido que tiene que haber modificaciones en las adaptaciones, pero en general la idea es la misma: la regulación y registro a los superhéroes. La cinta entra directo y sin preámbulo con el conflicto al interseccionar a Bucky (Sebastian Stan) y una cuestión diplomática que desata la tensión, lo que para algunos se vuelve un asunto de lealtad, ambigüedad moral, derechos civiles, para otros es política y control, muy ligera – e inteligentemente – en la cinta se capta la introducción institucional y gubernamental que tratan de realizar a Los Vengadores y que hace que coaccione al grupo. Sin embargo – y es una lastima – el discurso se va más hacia lo emocional y se torna personalizado con elementos de venganza, amistad y fraternales, lo cual no significa que no este bien, por el contrario, se ve la ética de cada personaje y el resultado es bueno.

Hablando las figuras, junto a la trama bien sustentada, los personajes son el alma de la película. Es bien lograda la justificación de opiniones entre Iron Man y Capitán América, hace cuestionarte en ocasiones tu team inicial, a lo largo de dos horas vemos que en ocasiones uno tiene la razón y al pasar los fotogramas se manifiesta otro buen punto de la contraparte, así pues, al final de la cinta vemos una caída de héroes, de personas,  enemistad, antesala al perdón, es decir, conflictos bastante humanos que hacen entrever que ninguno tenía la razón, avivando una oculta piedad del publico que puede llegar a pensar pánfilamente, al salir de la sala, en una solución cortes a sus diferencias.  A la par, el villano llamado Zemo (Daniel Brühl), es alguien que, sin usar súper poderes, un hombre muy humano y por lo tanto diferente de otras entregas de Marvel, crea la desunión del grupo.



Por otra parte, el resto de los personajes son introducidos de forma exacta, hay buen tiempo para cada uno y son plasmados con buena ejecución. Poseen una característica de personalidad única, amen de la física. Destaca un truco realizado por Ant Man (Paul Rudd), la belleza y fuerza de Scarlet Witch y Black Widow (Personificadas por Elizabeth Olsen y Scarlett Johansson, respectivamente), Hawkeye (Jeremy Renner) con su temperamento, y el bastante simpático nuevo Spider Man (junto con su “inusualmente atractiva tía”) dado vida por Tom Holland, se ama al instante y se desea verlo en acción en solitario, pero acompañado es un caso para el recuerdo (Bien, muy bien Marvel y Sony por llegar a un acuerdo que se palpa podría resultar muy fructífero y quizás, el resultado abra camino para platicar con otros estudios). El que no tuvo tanta suerte al causar asombro fue Black Phanter (Chadwick Boseman), quizás por el poco conocimiento de su personaje, el próximo año quizás en solitario nos adentremos más a su ser. La batalla entre Team Cap y Team Iron Man emociona (aunque te llegas a preguntar el ¿Por qué está vacío el aeropuerto?).


La queja podría ser que es la misma formula de las otras cintas, si y no. Se siente que seguirán con ciertos detalles que las han convertido en un éxito (podría gustar o no), pero también evitan ciertas cosas que le acarrearon criticas (los chistes son menos, aunque hay uno bastante bueno referente a Star Wars); hasta el manejo de cámara es diferente, evolucionan con destellos de temas complicados, posee buena narrativa, estructura y edición, cosa difícil de encontrar en los pasados días (te hablo a ti Batman vs Superman). Capitán América: Civil War es buena y eleva el status de superhéroes que en ocasiones puede llegar a resultar tema trillado.