sábado, 30 de abril de 2016

El Libro de la Selva

Crítica publicada el día 20 de abril en el periódico El Sol de Mazatlán

Basado en el clásico de Rydyard Kipling de 1894, el cual fue llevado al cine en 1967 bajo la producción de Walt Disney, nuevamente llega a la pantalla grande la historia que ha marcado a generaciones (personalmente, la cinta animada me causaba estremecimiento). Disney Company ha optado por realizar en Live Action los filmes  con los que muchos crecieron tales como Maléfica o La Cenicienta. Llevan poco tiempo haciéndolo, así han reinterpretado historias (en ocasiones con poco resultado favorable); en El Libro de la Selva el producto es loable y con creces.



Después de ser abandonado en la selva, una familia de lobos cría al pequeño cachorro humano Mowgli (Neel Sethi). Entre ellos están su ferozmente protectora madre loba Raksha y Akela, el macho alfa de la manada. Gracias a ellos Mowgli sale adelante hasta ser capaz de enfrentarse por sí mismo a los peligros de la selva. Pero con la llegada del peligroso Shere Khan, Mowgli deja de ser bien recibido en la selva. Este temible tigre, resentido por las heridas que le ha ocasionado el hombre, ha prometido eliminar toda amenaza humana en la selva. Así que a Mowgli no le queda más remedio que abandonar el único hogar que ha conocido en toda su vida. 

Hay dos puntos de los cuales hablar extendidamente en está crítica sobre la cinta dirigida por Jon Favreau: Mensaje y efectos visuales.



En lo que respecta al primero, la trama es prácticamente igual a la de la película animada, pero sí toma algunas referencias de ciertos cuentos de Kipling ¿cómo atraer con énfasis a las viejas generaciones y que se sientan encantadas con la cinta y que no sientan que hubo una sustitución? ¿Cómo involucrarse en un aspecto personal, moral, físico con los niños, muchos de los cuales no han visto la cinta de los sesenta? La respuesta es con una catequesis (bien dada) amplia de mensajes con perfecta armonía, ninguno se siente sobrepuesto ni rezagado, así pues, el desarrollo personal a través de las habilidades (y formación a través de éstas), las buenas amistades y la familia es de lo que se provee la cinta para moverse con desenvoltura la hora y media de duración.

Ahora, el otro punto. En algunas cintas, los efectos visuales es lo más importante olvidando la trama; no es lo que sucede aquí, los efectos visuales son parte de la cinta, no es un detalle para dar un plus, todo lo que se ve, cada hoja, árbol, agua, animal es creado por CG para dar soporte a la historia y al mensaje. En las primera críticas, se comparaba con Avatar (2009), mi percepción va más allá de dicho comentario. El Libro de la Selva posee un poco más de pasión (y marco de referencia) para, si bien no convertirse en una deidad en la industria, sí para formar parte del catalogo de referencia en el que los productos con talento y bien supervisados pueden ser una obra acertada; Favreau, se sentía ensimismado por lo logrado con Gravity hace tres años y ahora logra su parte en el proceso.



En cuanto a otras características, el niño Neel Sethi, es alguien a quien agradecer, irradia personalidad y seguro tiene una imaginación asombrosa para pretender que un oso o una pantera lo acompañan y guían en su camino, lo hace de maravilla. Estando en ese aspecto, pero a nivel voz, adecuadamente nos acompañan como Bagheera, Kaa, Raksha, Shere Khan un Enrique Rocha, Susana Zabaleta, Víctor Trujillo, Regina Orozco, Francisco Céspedes y Héctor Bonilla, este último posee una difícil tarea en sus hombros al tener el personaje que Tin Tan hizo suyo; el veterano actor nutre con buen esfuerzo a Baloo.


Es un hecho que la cinta de animación se quedará en nuestros corazones pero este Live Action merece aplausos ¡Qué manera de reinterpretar un clásico!

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