sábado, 5 de marzo de 2016

Deadpool

Crítica publicada el día 15 de febrero en el periódico El Sol de Mazatlán y el día 17 de febrero por Agencia de Noticias de Morelos.

Fue en el año 2009 cuando presentaron al personaje Deadpool en el cine a través de la cinta X Men Orígenes: Wolverine, aunque realmente ni parecía Deadpool y tenía muchas inconsistencias con respecto al comic, pero el caso es que ahí lo designaron como tal. Si la película fue un desastre en todos los sentidos,  ver al mutante “renovado”, “evolucionado”, “mutado” de otra manera fue un golpe bajo para los fanáticos.  Finalmente,  se anunció la creación de su propio film encarnado nuevamente por Ryan Reynolds (dio aliento saber que repetía – y para algunos preocupación pues ya había dado vida a Linterna Verde de  DC Comics) y tras un divertido marketing con mensajes tipo San Valentin, espectaculares donde desafía permisos de la ciudad (en la Ciudad de México se mostraba “Suspensión mis #uev&$!, y fue retirado a las horas) ha llegado el turno del antihéroe de Marvel.



Dirigida por Tim Miller, Wade Winston Wilson (Ryan Reynolds) no tuvo una infancia fácil. Su padre lo abandonó y su madre se caracterizó por su indiferencia y falta de cariño. Ya de adulto, decide alistarse en el ejército y allí se da cuenta del gran tirador que es. Es entonces cuando comenzará a realizar trabajos de mercenario y acabará siendo agente de las Fuerzas Especiales de EE.UU. Su vida transcurre de forma normal, junto a su novia Vanessa (Morena Baccarin), hasta que llega la terrible noticia de que está gravemente enfermo. Sus días están contados y por eso, para salvar su vida, decide ganar tiempo sometiéndose al "Arma X": un arriesgado experimento que provoca una alteración genética en su organismo, deteniendo así la enfermedad y haciéndole renacer como un indestructible antihéroe cuyo nombre es Deadpool.

Los números van bien, 12 millones de dólares en su madrugada de pre-estreno, nadie lo pensó, las proyecciones apuntaban 70 millones el primer fin de semana domésticamente, y pues no, a nivel mundial recaudó 280 millones de dólares, nada mal para un presupuesto de 58 millones.



Decía el critico Roger Ebert que su forma de calificar películas era mediante comparación y sentido común. Si ponía 4 estrellas a un filme de aventuras bien realizado y 4 estrellas a un drama, no es porque su nivel fuera el mismo, sino que, a comparación de otras obras de aventura o de drama ese trabajo merecía tal puntuación. Podríamos seguir el ejemplo del maestro en esta crítica. Deadpool no es un aire fresco a los superhéroes (no como Guardianes de la Galaxia, 2014 o Ant Man, 2015), no es un nueva interpretación de ellos (cual Spiderman – de Sam Raimi, 2002– Batman Begins, 2005 o The Dark Knight, 2009), ni tampoco es una mala realización (como lo fue Avengers: Age of Ultron, 2015), quizás se ponga encima de la primera cinta de Kick Ass (2010)  como alguien no tradicional y a nivel similar en entretenimiento de otras cintas de superhéroes (Capitán América, la primera de The Avengers, 2012 o la franquicia de X Men) pero en diversión, Deadpool supera a todos.



Así pues, no hay que tomarnos muy en serio una cinta que no se toma así misma con formalidad, o pretende no hacerlo, al final de cuentas está pensada para que así funcione y les salió muy bien. Deadpool es entretenimiento, mucha violencia, clichés de superhéroes y por ello en parte funciona, referencias de las cuales se guasa constantemente, y cuando no es así, toma alusiones cinéfilas que a muchos los entusiasmará (yo misma no pude mas que aplaudir cuando dijeron “Vamos a ir con el Profesor” “¿Con cual? ¿McAvoy o Stewart?”).  Y aquí va otro cliché en este escrito: la cinta es hilarante, en un estado de animo sin expectativas invita a burlas sin remordimiento. No es profunda y no tiene mensaje, no lucha por el prójimo (por si aquí hay un despistado que no conozca a Deadpool) sino para sí mismo en búsqueda de venganza que es a la vez lo único auténtico de él, hay un nivel alto de egoísmo y egocentrismo que le es fiel al personaje. Va de la mano de un buen reparto, encabezado por Ryan Reynolds en un papel que le queda cómodo y puede lucirse en él (y quizás, ser catapultado a la A- List de Hollywood).




Ojo, no es un filme para pequeños, eso es quizás con lo que tiene luchar la cinta, hay sexo, desnudos, violencia sin medida, están advertidos; pero repetimos, en un estado mental sin exigencias, es sumamente entretenida. 

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