sábado, 26 de marzo de 2016

Brooklyn

Crítica publicada el día 23 de marzo en el periódico El Sol de Mazatlán.

Basada en la novela de Colm Toibin y dirigida por John Crowley, la cinta fue nominada en la reciente entrega de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas a Mejor Guion Adaptado, Mejor Actriz y Mejor Película. Es elegante y tiene ese aire de romance clásico que se siente perdido en la actualidad, tanto en la vida real como en pantalla grande.



Eilis Lacey (Saoirse Ronan), es una joven inmigrante irlandesa que se va abriendo camino en el Brooklyn de los años cincuenta. Atraída por lo que América promete, Eilis se va de Irlanda, abandonando la comodidad del hogar materno y cambiándolo por las costas de Nueva York. Las iniciales ataduras de la añoranza se aflojan rápidamente cuando un nuevo idilio arrastra a Eilis al amor. Pero su nueva vivacidad no tarda en quedar desbaratada por su pasado. Eilis debe elegir entre dos países y la vida que hay en cada uno de ellos.

En Irlanda se dio mucho la migración hacia los Estados Unidos (y también hacia Argentina y España), muchos son de origen Irlandés, pero en los últimos tiempos, la migración de pueblos Latinoamericanos al norte se ha disparado,  para los niños cuyas raíces no están bien asentadas es fácil adaptarse, para algunos jóvenes puede ser fácil debido a la gran cantidad de cultura anglosajona que nos llega, pero para otros y sobre todo los adultos reciben el nuevo impacto cultural de golpe. Adiós amigos, familiares, costumbres, comida, cultura y más. Así pues, ubiquen a Eilis, ella sufre una temporada el cambio, pero se adapta rápidamente. Blooklyn es un melodrama con trama sencilla, no fastidioso y sobre el valor femenino.



Es Saoirse Ronan, la potencia de esta película de época. Ella nos había cautivado a los doce años con su papel de la aspirante a escritora que no toma en cuenta las consecuencias de una mentira y cambia la vida de su hermana en Atonement (Expiación, Deseo y Pecado) del 2007. Por esa interpretación obtuvo una nominación al Oscar, desde allí la hemos visto en obras como The Lovely Bones (2009) y The Grand Budapest Hotel (2014) . Ronan tiene un aire refinado que recuerda a Kate Winslet y Cate Blanchett, y en Brooklyn su desarrollo de personaje es memorable, natural, elegante y sensible, estos adjetivos se pueden relacionar a la cinta, que sin caer en el sentimentalismo barato, llega a emocionar con su romance.  

Y para ello, la fotografía de Yves Bélanger, también enamora. Tal es dicho privilegio que en ocasiones no se necesita diálogos y se entiende a la perfección gracias al encanto y detalle del canadiense.




Quizás la nominación venía de más, pero es indudable que el film es agradable al ojo del espectador y en emociones, es un relato de triunfo, destino y amor.


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