jueves, 24 de diciembre de 2015

Star Wars Episodio Vll: El Despertar de la Fuerza

Crítica publicada el día 19 de Diciembre en la Agencia de Noticias Morelos (ADN Morelos) y compartida en el periódico El Sol de Mazatlán. 

Tanto se ha esperado por este momento, desde la conclusión de la primera trilogía, sin embargo, el orden se alteró y llegaron las precuelas. Ahora bien, han pasado diez años desde el estreno de La Venganza de los Sith y muchos fanáticos querían más, como igualar el sentimiento de sorpresa de los años setenta, algo imposible honestamente. Aguardaron, y tras la venta de los derechos a Disney se anunciaron las siguientes secuelas de la trilogía original. Tras la espera (que no fue tan larga) en los primeros minutos del día diecisiete de diciembre se estrenó The Force Awakens (El Despertar de la Fuerza).



Tras un nuevo levantamiento del Imperio Galáctico llamado La Primera Orden para instaurar un nuevo dominio, la Alianza Rebelde se ha convertido en la Resistencia comandada por la General Leia. En un desesperado intento para que le ayude a contrarrestar ello, manda a su mejor piloto Poe Dameron a encontrar algún rastro de su hermano Luke Skywalker quien desapareció algún tiempo atrás. Dameron, se enfrenta a Kylo Ren, un seguidor de los Sith. Junto a su droide BB-8, escapará y en el transcurso se topará con Finn un Stormtrooper desertor quien a la vez, conocerá a Rey una recogedora de chatarra.  Juntos, tomaran elegirán un camino para restablecer el orden en la galaxia.



Que no quepa duda, J.J Abrams es fanático del cine, de películas y una de ellas es Star Wars, así que, hizo la cinta que a él le gustaría  haber visto en el cine. Su trabajo se basa en homenajes (como Super 8, una acertada cinta), partiendo de ello, se podrán dar una idea de lo qué realizo con El Despertar de la Fuerza: hizo un homenaje a los otros filmes (resuena mucho a Una Nueva Esperanza), creó un trabajo lleno de nostalgia pero con aspectos propios, de pasión por la historia.  La cinta desde un principio mantiene buen ritmo, y los personajes nuevos son bien desarrollados, a pesar de ser el primer filme hay una evolución en ellos. El que más destaca es Rey, interpretado por la carismática Daisy Ridley, en unos segundos se robó las miradas, escenas e interés con su personaje, será bastante interesante ver su desarrollo en los siguientes dos películas de la saga, ya mostró un poco de lo que puede llegar a hacer (se ha criticado que su desenvolvimiento llegara tan rápido, pero aún falta explicación sobre su pasado), ello ha elevado las expectativas y generado teorías; hay una escena en la que su fuerza se entrevé, posteriormente aparece, es una escena divertida, junto al villano, la tensión actoral aumenta. También, Adam Driver llena de conflicto interior a su personaje, Kylo Ren, algo así debió ser mostrado en Anakin Skywalker en las precuelas, Driver interpreta bien a un personaje que a futuro dará aún más de qué hablar, su frustración y berrinches, vislumbran una personalidad (y lealtad) desequilibrada (ojo a una conversación solitaria). Los otros personajes que acompañan en el camino es Poe Dameron, interpretado por un acertado Oscar Isaac; Finn, un John Boyega que actúa bien, sin embargo, su status de Stormtrooper (luego desertor) podría designar a una persona sin ideas, falta de interacción social y en ocasiones parecía que veíamos a un chico moderno expresarse. En cuanto a los personajes originales, de forma sutil y bien, son presentados, y uno no deja de sentir entusiasmo cuando eso ocurre, pero no ejercen un papel importante, solo dejan entrar a la nueva generación.



En cuanto a los elementos creados para esta cinta, hay muchas criaturas extrañas de la galaxia, se extrañaba tanta diversidad; los escenarios rurales, salvajes y descuidados son uno de los puntos a favor en la ambientación; hay invenciones en cuestión de gadgets; y en cuestión de personajes se encuentran los arriba mencionados y otros secundarios como Capitan Phasma que según dicen, tendrá mayor peso en las siguientes películas. Otro de los nuevos elementos pero a la vez, un marcado homenaje al Episodio IV cuando C-3PO y R2D2 caen a Tatooine, es el robot BB8, el cual ha robado corazones por todos lados (en México, como en su tiempo lo fue “Arturito” ya es apodado “Bebocho”).



No hay nada que recriminar en producción, bueno, quizás un par de cosas:  1) Contrario a sus otros trabajos en toda la saga, siempre, en todo episodio había una partitura que estremecía, en esta ocasión, el maestro John Williams quedó a deber demasiado. 2) A veces los fotogramas son perfectos (como esa escena del Primer Orden que pareciese estar sacada de un momento Nazi) y a veces desastrosos (la toma aérea final ¿de verdad? Parecía que estaba viendo una toma de la película de los Power Rangers del 95), afortunadamente son pocos estos momentos.


Hay muchas cuestiones, aspectos de qué enterarnos pero eso será en los próximos años, hay personas ya cuestionando ello y quizás nunca estaremos conformes, El Despertar de la Fuerza no es la mejor (no, no lo es), y se repite pero ¿Por qué habríamos de exigir tanto? No es una película de arte (y damos gracias a los que hacen esas magnificas obras). No, debemos dejar de esperar lo que cada uno quiere ver, en muchos aspectos, como los innovados para el universo, el Episodio VII es buena.



Nota: Si se leen errores ortográficos, estos fueron corregidos por el editor, éste texto es el previo a ser enviado. 


sábado, 19 de diciembre de 2015

Acercamientos a la Fuerza: La primera vez que vi Star Wars

Columna publicada el día 16 de Diciembre en el periódico El Sol de Mazatlán y el día 17 de Diciembre en la Agencia de Noticias de Morelos.

Confieso que hasta hace 16 años de mis 28 no aguantaba la trilogía original. Pertenecía a ese 1% que hoy en día se jactan orgullosos de no pertenecer a la cultura popular mundial de la mayor saga cinematográfica: Star Wars ¿Cómo inició mi amor? A pesar de ser vapuleadas por la primera generación de fanáticos, mi atracción comenzó con la segunda trilogía allá por 1999.

Pero iremos por partes. Sabía de qué se trataban, y como la mayoría de las personas sabía algunas frases como “Luke, yo soy tu padre” “Que la Fuerza te acompañe” o nombres de personajes como Darth Vader, Leia, Han Solo, el nombre a la mexicana de R2D2, o sea, Arturito y poco más.  Pero no me atraían, no podía verlas, me costaba pasar en Una Nueva Esperanza (1977) del rescate de la Princesa; apagaba la televisión, o iba a comer, a mi regreso se encontraba El Imperio Contraataca (1980) intentaba verla pero paraba cuando Luke llega con el maestro Yoda para entrenarse; eso sí, me causaba gran atracción el romance entre Leia y Han, muy diferente al de películas de animación u otras de romance que me había tocado ver en ese entonces; llegaba el momento de El Regreso del Jedi (1983) y solo atinaba a ver el final. Hasta 1997, por insistencia de mi hermano, fuimos a un cine ya extinto en una plaza comercial, allí vimos El Regreso del Jedi bajo la alusión de: ¡Regresa una película de La Guerra de las Galaxias en pantalla grande! Y ahí nació el sentimiento, o despertó la Fuerza por decirlo de una forma más “friki”. Tenía que preguntarle a mi hermano quién era quién porque no entendía nada (con lo que hoy en día me molesta eso). El hecho de verla en sala generó otra sensación, ver a Jabba the Hutt, el rescate de Han Solo, la pelea entre padre e hijo, son ejemplos que producían aventura, entusiasmo, se podía ver detalles. Cuando salimos del cine, rogué ir a rentar las primeras películas para entender todo, por fin me sentí atrapada por ellas, no me volví fanática, eso sí. Desconocía en ese momento que vendría una nueva película dentro de dos años.




Así pues, llegó el verano del 99 y empezó la gran campaña de marketing, vivazmente recuerdo un comercial de Pizza Hut: una niña decía “Mamá, soy la Reina Amidala” y la madre rebatía “No, hija. Soy yo”, acto seguido aparecía una transición de Natalie Portman ataviada en una vestimenta roja y su cara pintada de blanco que significaba su realeza en el planeta Naboo (Creo que por ese ejemplo de mujer me sentí atraída). Mis vecinos, emocionados como nosotros (todos entre 9 y 11 años) nos invitaron a ver La Amenaza Fantasma con sus padres, allá fuimos y cuando la Reina revela su identidad recuerdo el comentario de mi vecina “loca”. En fin, son vivencias que tengo en mente. La batalla final entre Darth Maul, Qui-Gon Jinn y el joven Obi Wan nos quitó la respiración. Ese verano fui a los Estados Unidos y compré varias figuras que aún conservo, de hecho, adquirí varios objetos como posters y gorras (también, fue mi primer filme en DVD). Supongo que la meta estaba lograda, crear nuevos fanáticos.

El Ataque de los Clones (2002) la vi con mi familia, en ese momento pensé que el romance de Padme y Anakin (Hayden Christensen, en mi humilde opinión no fue culpa del actor el casi nulo desarrollo de personaje) estaba falto de química, pese a la gran partitura “Across the Stars” que invitaba a un romance épico; cavilé que el CGI inundaba todo y que hubiera sido mejor que se hubieran realizado como la trilogía original, a la antigüita; en La Venganza de los Sith (2005) ocurre lo contrario, sabiendo sus errores, todo el staff hace lo propio por mejorar, y vaya que tiene escenas destacables, el duelo final me pareció sobresaliente, no solo en lo simbólico sino en lo bien desarrollado. Hablando de esta trilogía,  de verdad, fui parte de esa generación que creció amándolas, conociendo los personajes, entendiendo y defendiéndolas, respetando pero, sabiendo que las primeras son magnificas.

Una publicidad que he guardado desde hace años, yo empecé mi amor con la segunda trilogía.



Y por un tiempo así quedó, en mi caso, yo no jugaba videojuegos ni leía las novelas del ahora llamado universo alterno pero sí vi las series animadas a posteriori. Al igual que muchos, esperaba alguna resolución, George Lucas su creador, siempre había dicho que eran un total de nueve películas. Para el año 2012 se dio la sorpresa. Lucas vendía a Disney Company los derechos de Star Wars y el estudio crearía mas películas, incluido algunos spin-off, ya se graba Rogue One (2016) y se ha confirmado el de Han Solo y Bobba Fett

Poco se sabe de El Despertar de la Fuerza, dirigida por J.J Abrams, protagonizada por Oscar Isaac, John Boyega, Daisy Ridley, Mark Hamill, Harrison Ford, Carrie Fisher, entre otros. Los avances muestran poco, pero con eso basta para generar altas expectativas. Lo que se conoce es: El imperio ha caído pero existe una Primera Orden y la Alianza Rebelde se ha convertido en la Resistencia y debe combatirlo. Nadie ha visto la película, salvo ejecutivos, algunos invitados especiales (Steven Spielberg) y algunos afortunados a la premiere del día lunes en Los Ángeles.  Como es bien sabido, el tiempo pasa rápido y en esta semana el despertar ha llegado. Es hasta este jueves en su estreno en México y el día viernes en gran parte del globo cuando sabremos y veremos el resultado final.




Llega una época de viajar por las galaxias, de nuevas historias, personajes, viejas y nuevas generaciones estarán en comunión en una sala respirando energía, pasión, aventura. Un nuevo inicio. Que la Fuerza nos acompañe a todos, entonces.

Update: Que dice mi hermano que "no fue El Retorno del Jedi, yo no me acuerdo, fue El Imperio Contraataca" pero su servidora no se acuerda de ello, por lo que llegamos a la conclusión de que... yo no fui a ver el Episodio V y él no se acuerda de ver Episodio VI en pantalla grande" (pero sí fue... yo sí me acuerdo). 


jueves, 17 de diciembre de 2015

En el Corazón del Mar

Crítica publicada el día 9 en El Sol de Mazatlán y compartida el día 10 de Diciembre por la Agencia de Noticias de Morelos. 

Ron Howard ha realizado películas grandes, medianas, clásicos, Blockbusters, algunas obras malas. En su filmografía se encuentra Apollo 13, Una Mente Brillante, Willow, Cocoon, las adaptaciones de los libros de Dan Brown, Splash, Un Horizonte Lejano, Todo en la Familia. Es un director versátil (actor en su juventud, su hija es la actriz Bryce Dallas Howard) que últimamente no ha tenido un trabajo resonante, cuenta buenas historias y las cuenta bien pero nada más, resulta obvio que a Howard le hace falta reinventarse.

Basada en el libro de Nathaniel Philbrick "In the Heart of the Sea: The Tragedy of the Whaleship Essex” inspirado en sucesos reales que sirvieron para inspirar el clásico, Moby Dick (que solo contó la mitad de la historia). En el invierno de 1820, el ballenero Essex fue agredido por algo a lo que nadie podía dar crédito: una ballena de tamaño y voluntad descomunal, con un sentido de la venganza casi humano. La película revela las horribles consecuencias del encuentro, cuando los supervivientes de la tripulación fueron forzados hasta el límite y se vieron obligados a hacer lo impensable para mantenerse vivos. Enfrentándose a las tormentas, el hambre, el pánico, y la desesperación, mientras el capitán intenta orientarse en el mar abierto y su primer oficial sigue empeñado en conquistar a la gran ballena.



En el Corazón del Mar no cubre por completo el relato real, es alterado en ciertas cuestiones, mucho menos es, ni es la intención, la novela de Herman Melville. La cinta muestra la pasión por el mar, la aventura, el instinto de supervivencia, de lucha contra la naturaleza y plantarle frente a ésta, aun cuando es el hombre el que provoca, en muchas ocasiones, su propio desenlace.

El enfoque de la cinta es el relato humano, lo especifica aún más, las penurias que se vislumbran a partir de la mitad del filme. Los balleneros en un comienzo eran los dueños de los mares, retratados por la fotografía Anthony Dod Mantle, se vislumbran imponentes en los botes, rumbo al final, son retados en moral, compañerismo, valor y naturaleza; una visión que nos presentan con la caída de fortaleza de unos y en su aspecto físico. Es imponente en algunos aspectos, notorios en otros, dramáticos y cursis en ocasiones, entretiene, pero es demasiada ambiciosa y tiende a perderse en el trayecto, sus personajes no son tan complejos como se predispone. La tensa relación entre Owen Chase y George Pollard se relata bien, y termina solemne pero no llega a cautivar.
Chris Hemsworth hace un decente papel, pero aún le falta mucho camino para romper esa barrera como actor de Blockbuster y dar paso a la idea de actor competente; Tom Holland (el nuevo Spiderman) sorprende; Cillian Murphy es desaprovechado; por otra parte Benjamin Walker, Ben Wishaw y Brendan Gleeson logran un buen resultado.

Los términos de producción son valorables, el vestuario es afín y excelente, el maquillaje también lo es, los escenarios, atrezzo, diseño de producción y efectos son esenciales para el desenvolvimiento de la historia y logran una resonancia común a la época y situación. Arriba mencionado, la fotografía aparte de mostrar imponencia, también da enfoque y las tomas de detalle se agradecen para mantenernos al tanto de lo que vemos y escuchamos, es decir, de la experiencia vivencial de los náufragos.  



Se agradece que alguien haya recordado las historias y la época de altamar, cuya literatura es amplia así como las vivencias, el mundo del cine todavía no le hace justicia a lo que hubo y hay allá afuera; quizás, las más recientes que vienen a la memoria son Un Viaje Extraordinario o Naufrago a diferencia de éstas, la cinta de Howard no tiene esa esencia de desolación ni la personalidad que embarga un solo protagonista. En el Corazón del Mar, es un elenco que no logra hacer un clic perfecto.

En algún momento, quizás una frase común y simple sea “Dicen que encontraron petróleo. Del suelo”, si tomamos en cuenta todo lo que ese oro negro es, es una ironía a nuestro mundo y vida; la muerte de una ballena por el aceite representa la sed del humano, avaricia, permanencia, logros, hoy en día las batallas no son en el mar sino en suelo y cielo, se llaman guerras y lo que antes era cara a la naturaleza y otro ser vivo, ahora es contra el hombre.


La película pudo haber logrado más a nivel cinematográfico, pero para quienes no conocen la historia, es una oportunidad para adentrarse y conocer sobre varios aspectos (ejemplo: la Isla Henderson que pertenece a la Isla Pitcairn de la cual hablan en la película de 1984, The Bounty) y por supuesto, leer Moby Dick.