lunes, 14 de septiembre de 2015

Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando

Crítica publicada el día 9 de Septiembre en El Sol de Mazatlán

Manolo Caro es un director de cine y teatro quien al llevar su puesta en escena a la pantalla grande llamada “No sé si cortarme las venas o dejármelas largas” se convirtió en un éxito de taquilla, le siguió otro más llamado “Amor de mis Amores” y en esta ocasión ya lleva 6 millones de pesos con su primer largometraje que no está basado en una obra teatral, “Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando” (Caro se da el gusto de poner títulos – geniales- largos y no morir en el intento).

Una noche cualquiera, Gustavo, esposo de Elvira, sale a comprar cigarros. Pasan los días y no regresan. Elvira, de 40 años y madre de dos hijos, comienza una incansable búsqueda del amor de su vida. Las pistas la llevan a la conclusión de que su mari-do ha mantenido una relación en secreto. El desafortunado descubrimiento no la detendrá en su misión de encontrarlo.

El estilo de Manolo Caro se está volviendo conocido en la cinematografía nacional, no niega de donde proviene, es por ello que su estética es impecable, y eso le da mayor personalidad a todos sus filmes debido a la dirección de arte, vestuario, escenografía, y locaciones. Manolo tampoco es de contar historias desgarrantes, de violencia, o de corte independiente, su cine va para una clase media que puede salir a tomar, que puede pasar problemas económicos pero que se mantiene a flote, sobre amor, esas son las historias que el director cuenta, historias dramedy (comedia y drama) como la vida misma, historias particulares y entretenidas.



Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando tiene inconsistencias en el guion, algunos detalles que si los examinas muestra carencias en las actitudes de los personajes que están poco desarrollados (como Ricardo) sin embargo, la mujer se eleva mostrando algunas de ellas en un papel superior o en control aun cuando parezca que no. Es Cecilia Suarez la que con sus matices convierte el papel de Elvira en alguien desesperante, pero agradable, simpático, conmovedor, mantiene la película con balance, a ella se le unen los muy diferentes personajes de Angie Cepeda, Mariana Treviño y Vanessa Bauche, que sirven de base a Elvira para conseguir mantenerse en su propósito.  La película es ágil y tiene constantes diálogos, ingeniosos divertidos y sarcásticos (“Estoy buscando a mi esposo” “Pues encuéntrelo”). Lo que sucede con la cinta es que no se toma muy serio, y tampoco juega con la inteligencia del espectador, mucho menos cae en el melodrama, no es pretenciosa en querer dejar un mensaje, es el camino a través del guion o del viaje de la protagonista (por lo que pasa, no el viaje literal) con el cual nos ponemos en sus zapatos. Es también, a manera de conclusión, la idea en que hay ocasiones o cosas que no podemos solucionar, es mejor dejar que las cosas fluyan y esperar.

Por otra parte, el papel del hombre es hecho a un lado, ni el esposo o el (los) acompañante (s) son determinantes para la trama pero sí son detonantes para que Elvira despierte de la emancipación que tenía. Carlos Bardem y Luis Gerardo Méndez interpretan a éstos personajes respectivamente, Carlos está bien en su interpretación, es el segundo quien quizá a falta de mayor adentramiento en escena se podría explicar porqué se siente plano (aun cuando sí está alejado del papel de Javi Noble o Chava Iglesias).



Por otra parte, a Caro se la agradece el uso de actores que parecían olvidados (Como María Elena Saldaña “La Güereja” y para algunas ex adolescentes, Adrián Cue) o el uso de cameos que si bien, a veces no tiene nada que ver con la historia, se acomodan para dar un respiro (Zuria Vega), aunque hay otros cameos con personajes que sí podrían tener algo que ver y no se les da la importancia adecuada (Angélica Aragón como la madre de Elvira).

En cuanto a los aspectos técnicos la edición es un tanto burda en las tomas de detalle, no es necesario especificar ciertas cosas sobre todo si hay otras tomas que dan a entender la situación. Uno de sus méritos es la música, por supuesto destaca la canción que haría famosa Laura “La Tesorito” León, hablamos de “Suavecito”, que está bien implementada en la trama (y luego no dejarás de cantar). Por ahí se comentan que es la “joya kitsch” del año según usuarios en You Tube.

Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando, es una cinta entretenida. Pero es a Manolo Caro a quien hay que vigilar, es cuestión de tiempo (si así lo quiere) que al igual que su personaje, evolucione y así encuentre ese retumbe con algún filme  que sea su cúspide total. 

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