lunes, 16 de marzo de 2015

Still Alice

Crítica publicada el día 12 de Marzo en Capital Morelos.

Julianne Moore es lo que más destaca de este pequeño filme. Es una mediana película, tiene un gran elenco como Kristen Stewart que alterna muy bien con Moore y un afligido Alec Baldwin. Se queda en la categoría de cintas de acongoja como “Lo Mejor de mi Vida” o “Magnolias de Acero”, ejemplos que nos llenan de fortaleza ante lo inminente. La transformación de Alice (Moore) es rápida y fidedigna, la psicóloga cognitiva y experta en Lingüística es diagnosticada con Alzhéimer. Poco a poco la cinta presenta los cambios que tiene, los sufrimientos que pasa y también su familia. Es la actuación y empatía que la ganadora del Oscar por esta cinta, Julianne Moore ejerce lo que nos hace introducirnos no solo a la película o enfermedad, sino al punto de vista de nuestros abuelos, tíos o padres que con la edad están experimentando lo que a nosotros nos tocó de pequeños: aprender todo, olvidar fácilmente las cosas. Still Alice nos insta a compadecernos de ellos ante lo inevitable, y aunque la cinta ofrece un buen testimonio sobre esta enfermedad, no destaca como “Philadelphia”, con una demonstración más compleja sobre enfermedades y las causas, o como “Lejos de ella” otra manifestación del Alzhéimer. Still Alice es más sobre la persona, y el desprendimiento de sus vidas, la que construyó y la que la mantiene de pie. 


Kingsman: Servicio Secreto



Crítica publicada el día 11 de Marzo en El Sol de Mazatlán.


El creador de Comics, Mark Millar, nos ha brindado grandes historias y muchas de ellas han saltado al celuloide como ha sido el caso de Kick-Ass, Wanted; próximamente Fantastic Four y Captain America: Civil War. En estos momentos se encuentra en cartelera la adaptación de su serie Secret Service, titulada al cine como Kingsman: Servicio Secreto la cual está dirigida por Matthew Vaughn (quien dirigió filmes como Kick Ass, X-Men: Primera Generación), parece que se han entendido muy bien los dos creadores, porque fieles a cada uno, la cinta logra una gran ejecución. 

 
Kingsman nos cuenta la historia de una agencia independiente de agentes secretos, quienes no trabajan para el gobierno de ningún país. Después de que uno de sus agentes es asesinado. Un veterano agente secreto inglés (Colin Firth) debe entrenar a un joven poco refinado (Taron Egerton), quien promete convertirse en un competitivo agente gracias a un ultra-programa de entrenamiento, pero no es el único que está compitiendo por ese puesto; al mismo tiempo, una amenaza global emerge procedente de un genio retorcido llamado Valentine (Samuel L. Jackson). 

Ironizando por demás las películas de agentes secretos, pero a la vez, mostrando respeto hacia ellas. El filme navega con gran sencillez ante la complejidad que abarca el asunto del espionaje, y salvar a las naciones. La agencia secreta no está a merced de los gobiernos tramposos y traicioneros. Nos muestran que desde jóvenes los agentes son entrenados con diversas técnicas y Gadgets para un mejor desenvolvimiento. Se vuelven caballeros (y damas) con principios (“los modales hacen al hombre”) y de gran lealtad. No vemos persecuciones de carro, o romance con una chica (aquí aplica la de una noche picaresca) pero sí problemas de jóvenes, amistad entre los agentes, y risas, nunca tomándose tan en serio. De hecho, tiene similitudes con James Bond, pero también con Agente Cody Banks (Iugh). Así pues, el filme puede tornarse infantil, pero nunca por mucho, ya que tiene escenas ajenas a una película para niños, y de hecho, FOX se autocensuró, mutiló una escena para lograr la clasificación B en México (la pueden encontrar en Youtube). Por otro lado, el conflicto que vemos es descabellado y nosotros culpables, estamos acabando con la tierra y alguien está preocupado por ello, al igual que Watchmen, la idea general es “el fin justifica los medios” y a toda costa planea salvarla y tener orden, incluso de nosotros, al fin y al cabo tenemos la culpa; sin embargo, el problema es que los políticos también la tienen con leyes absurdas (alguien grítele al Partido Verde) y ellos parecen no tener su merecido, hasta que llega su turno en esta cinta. Es un filme de entretenimiento y vaya que lo es, nunca para de hacerte reír o moverte en tu asiento de la emoción que causa.  Posee escenas muy ingeniosas, un ejemplo de ello es erradicar la sangre en ciertas explosiones primordiales que veremos, simple, magnifico y entendible (aunque con el líquido rojo se hubiera tornado en algo más obscuro – y la clasificación B definitivamente no hubiese llegado- y grotesco). 



Posee un elenco magnifico, Colin Firth, con su humor británico y su poderosa personalidad lleva la batuta frente a este magnífico grupo que incluye a Michael Caine, Mark Strong, un muy divertido, original y opacador Samuel L. Jackson, y un regreso a la pantalla grande por parte de Mark Hamill (como lo muestra en el comic, pero usando otro nombre) previo a Star Wars Episode VII. De los actores jóvenes, los que más destacan son Sofia Boutella como la mortal asistente de Valentine, cuyo caminado es letal, la británica Sophie Cookson y el protagonista que interpreta a Eggsy, Taron Egerton, se mueve con gran soltura en el ambiente, su transformación de un joven tipo Hooligan a un agente secreto elegante y sofisticado es muy creíble; el chico tiene futuro, al menos su carácter lo hace destacar y no subvalorase frente a los grandes. 



El apartado de cuestiones técnicas deja un poco que desear, pero no está mal, lo que enaltece es el ambiente, vestuario, gadgets, y los pocos efectos especiales es lo de menos. La utilería es bien utilizada y el dinero se ve que fue bien empleado para desplazar necesidades y volverlas a su favor. 

Es una oleada de entretenimiento y de buen gusto, no desanima y sientes alegría ante tal espectáculo tan animado y con cierta crítica hacia un puñado de situaciones.

viernes, 13 de marzo de 2015

El Francotirador


Cítica publicada el día 5 de Marzo en el periódico Capital Morelos

Clint Eastwood regresa como director con la historia de Chris Kyle quien para muchos fue un héroe Estadounidense que se inmortalizo en papel y ahora en celuloide. Era un cowboy con excelente tino que se alisto en la Marina y mató a 160 personas confirmadas en la guerra de Irak hace más de una década; ya retirado, su vida acabo indirectamente por la guerra. Sobre la cinta, el actor Seth Rogen dijo que le pareció ver la película propagandista Nazi que aparece en Inglourious Basterds. El discurso final está ahí, podría no entenderse o mal entenderse, pero tras lo que hizo El Demonio de Ramad (su apodo), el mensaje contra la guerra se muestra, hay rasgos de esto en toda la cinta, pero están escondidos, se excede en lo patriótico y es con lo que muchos se quedan. En cuanto a las actuaciones, Bradley Cooper hace un aplaudible papel, un hombre que se transforma y llega a preferir su entorno bélico al de paz; Sienna Miller tiene un papel bastante normal y lo ejecuta bien, ayuda acentuar la realidad externa; hay que reconocer el esfuerzo de Luke Grimes como otro oficial. Aun así, hay muchas escenas desprovistas de realidad tanto en combate como en la vida cotidiana (bebe falso). El Francotirador podría llegar a ser un filme patriota americano, pero el discurso sobre la guerra nunca está justificado, sin embargo, tampoco juzga, al final el testimonio plantea “somos geniales, pero esta guerra fue absurda”. Saque sus conclusiones.