jueves, 24 de diciembre de 2015

Star Wars Episodio Vll: El Despertar de la Fuerza

Crítica publicada el día 19 de Diciembre en la Agencia de Noticias Morelos (ADN Morelos) y compartida en el periódico El Sol de Mazatlán. 

Tanto se ha esperado por este momento, desde la conclusión de la primera trilogía, sin embargo, el orden se alteró y llegaron las precuelas. Ahora bien, han pasado diez años desde el estreno de La Venganza de los Sith y muchos fanáticos querían más, como igualar el sentimiento de sorpresa de los años setenta, algo imposible honestamente. Aguardaron, y tras la venta de los derechos a Disney se anunciaron las siguientes secuelas de la trilogía original. Tras la espera (que no fue tan larga) en los primeros minutos del día diecisiete de diciembre se estrenó The Force Awakens (El Despertar de la Fuerza).



Tras un nuevo levantamiento del Imperio Galáctico llamado La Primera Orden para instaurar un nuevo dominio, la Alianza Rebelde se ha convertido en la Resistencia comandada por la General Leia. En un desesperado intento para que le ayude a contrarrestar ello, manda a su mejor piloto Poe Dameron a encontrar algún rastro de su hermano Luke Skywalker quien desapareció algún tiempo atrás. Dameron, se enfrenta a Kylo Ren, un seguidor de los Sith. Junto a su droide BB-8, escapará y en el transcurso se topará con Finn un Stormtrooper desertor quien a la vez, conocerá a Rey una recogedora de chatarra.  Juntos, tomaran elegirán un camino para restablecer el orden en la galaxia.



Que no quepa duda, J.J Abrams es fanático del cine, de películas y una de ellas es Star Wars, así que, hizo la cinta que a él le gustaría  haber visto en el cine. Su trabajo se basa en homenajes (como Super 8, una acertada cinta), partiendo de ello, se podrán dar una idea de lo qué realizo con El Despertar de la Fuerza: hizo un homenaje a los otros filmes (resuena mucho a Una Nueva Esperanza), creó un trabajo lleno de nostalgia pero con aspectos propios, de pasión por la historia.  La cinta desde un principio mantiene buen ritmo, y los personajes nuevos son bien desarrollados, a pesar de ser el primer filme hay una evolución en ellos. El que más destaca es Rey, interpretado por la carismática Daisy Ridley, en unos segundos se robó las miradas, escenas e interés con su personaje, será bastante interesante ver su desarrollo en los siguientes dos películas de la saga, ya mostró un poco de lo que puede llegar a hacer (se ha criticado que su desenvolvimiento llegara tan rápido, pero aún falta explicación sobre su pasado), ello ha elevado las expectativas y generado teorías; hay una escena en la que su fuerza se entrevé, posteriormente aparece, es una escena divertida, junto al villano, la tensión actoral aumenta. También, Adam Driver llena de conflicto interior a su personaje, Kylo Ren, algo así debió ser mostrado en Anakin Skywalker en las precuelas, Driver interpreta bien a un personaje que a futuro dará aún más de qué hablar, su frustración y berrinches, vislumbran una personalidad (y lealtad) desequilibrada (ojo a una conversación solitaria). Los otros personajes que acompañan en el camino es Poe Dameron, interpretado por un acertado Oscar Isaac; Finn, un John Boyega que actúa bien, sin embargo, su status de Stormtrooper (luego desertor) podría designar a una persona sin ideas, falta de interacción social y en ocasiones parecía que veíamos a un chico moderno expresarse. En cuanto a los personajes originales, de forma sutil y bien, son presentados, y uno no deja de sentir entusiasmo cuando eso ocurre, pero no ejercen un papel importante, solo dejan entrar a la nueva generación.



En cuanto a los elementos creados para esta cinta, hay muchas criaturas extrañas de la galaxia, se extrañaba tanta diversidad; los escenarios rurales, salvajes y descuidados son uno de los puntos a favor en la ambientación; hay invenciones en cuestión de gadgets; y en cuestión de personajes se encuentran los arriba mencionados y otros secundarios como Capitan Phasma que según dicen, tendrá mayor peso en las siguientes películas. Otro de los nuevos elementos pero a la vez, un marcado homenaje al Episodio IV cuando C-3PO y R2D2 caen a Tatooine, es el robot BB8, el cual ha robado corazones por todos lados (en México, como en su tiempo lo fue “Arturito” ya es apodado “Bebocho”).



No hay nada que recriminar en producción, bueno, quizás un par de cosas:  1) Contrario a sus otros trabajos en toda la saga, siempre, en todo episodio había una partitura que estremecía, en esta ocasión, el maestro John Williams quedó a deber demasiado. 2) A veces los fotogramas son perfectos (como esa escena del Primer Orden que pareciese estar sacada de un momento Nazi) y a veces desastrosos (la toma aérea final ¿de verdad? Parecía que estaba viendo una toma de la película de los Power Rangers del 95), afortunadamente son pocos estos momentos.


Hay muchas cuestiones, aspectos de qué enterarnos pero eso será en los próximos años, hay personas ya cuestionando ello y quizás nunca estaremos conformes, El Despertar de la Fuerza no es la mejor (no, no lo es), y se repite pero ¿Por qué habríamos de exigir tanto? No es una película de arte (y damos gracias a los que hacen esas magnificas obras). No, debemos dejar de esperar lo que cada uno quiere ver, en muchos aspectos, como los innovados para el universo, el Episodio VII es buena.



Nota: Si se leen errores ortográficos, estos fueron corregidos por el editor, éste texto es el previo a ser enviado. 


sábado, 19 de diciembre de 2015

Acercamientos a la Fuerza: La primera vez que vi Star Wars

Columna publicada el día 16 de Diciembre en el periódico El Sol de Mazatlán y el día 17 de Diciembre en la Agencia de Noticias de Morelos.

Confieso que hasta hace 16 años de mis 28 no aguantaba la trilogía original. Pertenecía a ese 1% que hoy en día se jactan orgullosos de no pertenecer a la cultura popular mundial de la mayor saga cinematográfica: Star Wars ¿Cómo inició mi amor? A pesar de ser vapuleadas por la primera generación de fanáticos, mi atracción comenzó con la segunda trilogía allá por 1999.

Pero iremos por partes. Sabía de qué se trataban, y como la mayoría de las personas sabía algunas frases como “Luke, yo soy tu padre” “Que la Fuerza te acompañe” o nombres de personajes como Darth Vader, Leia, Han Solo, el nombre a la mexicana de R2D2, o sea, Arturito y poco más.  Pero no me atraían, no podía verlas, me costaba pasar en Una Nueva Esperanza (1977) del rescate de la Princesa; apagaba la televisión, o iba a comer, a mi regreso se encontraba El Imperio Contraataca (1980) intentaba verla pero paraba cuando Luke llega con el maestro Yoda para entrenarse; eso sí, me causaba gran atracción el romance entre Leia y Han, muy diferente al de películas de animación u otras de romance que me había tocado ver en ese entonces; llegaba el momento de El Regreso del Jedi (1983) y solo atinaba a ver el final. Hasta 1997, por insistencia de mi hermano, fuimos a un cine ya extinto en una plaza comercial, allí vimos El Regreso del Jedi bajo la alusión de: ¡Regresa una película de La Guerra de las Galaxias en pantalla grande! Y ahí nació el sentimiento, o despertó la Fuerza por decirlo de una forma más “friki”. Tenía que preguntarle a mi hermano quién era quién porque no entendía nada (con lo que hoy en día me molesta eso). El hecho de verla en sala generó otra sensación, ver a Jabba the Hutt, el rescate de Han Solo, la pelea entre padre e hijo, son ejemplos que producían aventura, entusiasmo, se podía ver detalles. Cuando salimos del cine, rogué ir a rentar las primeras películas para entender todo, por fin me sentí atrapada por ellas, no me volví fanática, eso sí. Desconocía en ese momento que vendría una nueva película dentro de dos años.




Así pues, llegó el verano del 99 y empezó la gran campaña de marketing, vivazmente recuerdo un comercial de Pizza Hut: una niña decía “Mamá, soy la Reina Amidala” y la madre rebatía “No, hija. Soy yo”, acto seguido aparecía una transición de Natalie Portman ataviada en una vestimenta roja y su cara pintada de blanco que significaba su realeza en el planeta Naboo (Creo que por ese ejemplo de mujer me sentí atraída). Mis vecinos, emocionados como nosotros (todos entre 9 y 11 años) nos invitaron a ver La Amenaza Fantasma con sus padres, allá fuimos y cuando la Reina revela su identidad recuerdo el comentario de mi vecina “loca”. En fin, son vivencias que tengo en mente. La batalla final entre Darth Maul, Qui-Gon Jinn y el joven Obi Wan nos quitó la respiración. Ese verano fui a los Estados Unidos y compré varias figuras que aún conservo, de hecho, adquirí varios objetos como posters y gorras (también, fue mi primer filme en DVD). Supongo que la meta estaba lograda, crear nuevos fanáticos.

El Ataque de los Clones (2002) la vi con mi familia, en ese momento pensé que el romance de Padme y Anakin (Hayden Christensen, en mi humilde opinión no fue culpa del actor el casi nulo desarrollo de personaje) estaba falto de química, pese a la gran partitura “Across the Stars” que invitaba a un romance épico; cavilé que el CGI inundaba todo y que hubiera sido mejor que se hubieran realizado como la trilogía original, a la antigüita; en La Venganza de los Sith (2005) ocurre lo contrario, sabiendo sus errores, todo el staff hace lo propio por mejorar, y vaya que tiene escenas destacables, el duelo final me pareció sobresaliente, no solo en lo simbólico sino en lo bien desarrollado. Hablando de esta trilogía,  de verdad, fui parte de esa generación que creció amándolas, conociendo los personajes, entendiendo y defendiéndolas, respetando pero, sabiendo que las primeras son magnificas.

Una publicidad que he guardado desde hace años, yo empecé mi amor con la segunda trilogía.



Y por un tiempo así quedó, en mi caso, yo no jugaba videojuegos ni leía las novelas del ahora llamado universo alterno pero sí vi las series animadas a posteriori. Al igual que muchos, esperaba alguna resolución, George Lucas su creador, siempre había dicho que eran un total de nueve películas. Para el año 2012 se dio la sorpresa. Lucas vendía a Disney Company los derechos de Star Wars y el estudio crearía mas películas, incluido algunos spin-off, ya se graba Rogue One (2016) y se ha confirmado el de Han Solo y Bobba Fett

Poco se sabe de El Despertar de la Fuerza, dirigida por J.J Abrams, protagonizada por Oscar Isaac, John Boyega, Daisy Ridley, Mark Hamill, Harrison Ford, Carrie Fisher, entre otros. Los avances muestran poco, pero con eso basta para generar altas expectativas. Lo que se conoce es: El imperio ha caído pero existe una Primera Orden y la Alianza Rebelde se ha convertido en la Resistencia y debe combatirlo. Nadie ha visto la película, salvo ejecutivos, algunos invitados especiales (Steven Spielberg) y algunos afortunados a la premiere del día lunes en Los Ángeles.  Como es bien sabido, el tiempo pasa rápido y en esta semana el despertar ha llegado. Es hasta este jueves en su estreno en México y el día viernes en gran parte del globo cuando sabremos y veremos el resultado final.




Llega una época de viajar por las galaxias, de nuevas historias, personajes, viejas y nuevas generaciones estarán en comunión en una sala respirando energía, pasión, aventura. Un nuevo inicio. Que la Fuerza nos acompañe a todos, entonces.

Update: Que dice mi hermano que "no fue El Retorno del Jedi, yo no me acuerdo, fue El Imperio Contraataca" pero su servidora no se acuerda de ello, por lo que llegamos a la conclusión de que... yo no fui a ver el Episodio V y él no se acuerda de ver Episodio VI en pantalla grande" (pero sí fue... yo sí me acuerdo). 


jueves, 17 de diciembre de 2015

En el Corazón del Mar

Crítica publicada el día 9 en El Sol de Mazatlán y compartida el día 10 de Diciembre por la Agencia de Noticias de Morelos. 

Ron Howard ha realizado películas grandes, medianas, clásicos, Blockbusters, algunas obras malas. En su filmografía se encuentra Apollo 13, Una Mente Brillante, Willow, Cocoon, las adaptaciones de los libros de Dan Brown, Splash, Un Horizonte Lejano, Todo en la Familia. Es un director versátil (actor en su juventud, su hija es la actriz Bryce Dallas Howard) que últimamente no ha tenido un trabajo resonante, cuenta buenas historias y las cuenta bien pero nada más, resulta obvio que a Howard le hace falta reinventarse.

Basada en el libro de Nathaniel Philbrick "In the Heart of the Sea: The Tragedy of the Whaleship Essex” inspirado en sucesos reales que sirvieron para inspirar el clásico, Moby Dick (que solo contó la mitad de la historia). En el invierno de 1820, el ballenero Essex fue agredido por algo a lo que nadie podía dar crédito: una ballena de tamaño y voluntad descomunal, con un sentido de la venganza casi humano. La película revela las horribles consecuencias del encuentro, cuando los supervivientes de la tripulación fueron forzados hasta el límite y se vieron obligados a hacer lo impensable para mantenerse vivos. Enfrentándose a las tormentas, el hambre, el pánico, y la desesperación, mientras el capitán intenta orientarse en el mar abierto y su primer oficial sigue empeñado en conquistar a la gran ballena.



En el Corazón del Mar no cubre por completo el relato real, es alterado en ciertas cuestiones, mucho menos es, ni es la intención, la novela de Herman Melville. La cinta muestra la pasión por el mar, la aventura, el instinto de supervivencia, de lucha contra la naturaleza y plantarle frente a ésta, aun cuando es el hombre el que provoca, en muchas ocasiones, su propio desenlace.

El enfoque de la cinta es el relato humano, lo especifica aún más, las penurias que se vislumbran a partir de la mitad del filme. Los balleneros en un comienzo eran los dueños de los mares, retratados por la fotografía Anthony Dod Mantle, se vislumbran imponentes en los botes, rumbo al final, son retados en moral, compañerismo, valor y naturaleza; una visión que nos presentan con la caída de fortaleza de unos y en su aspecto físico. Es imponente en algunos aspectos, notorios en otros, dramáticos y cursis en ocasiones, entretiene, pero es demasiada ambiciosa y tiende a perderse en el trayecto, sus personajes no son tan complejos como se predispone. La tensa relación entre Owen Chase y George Pollard se relata bien, y termina solemne pero no llega a cautivar.
Chris Hemsworth hace un decente papel, pero aún le falta mucho camino para romper esa barrera como actor de Blockbuster y dar paso a la idea de actor competente; Tom Holland (el nuevo Spiderman) sorprende; Cillian Murphy es desaprovechado; por otra parte Benjamin Walker, Ben Wishaw y Brendan Gleeson logran un buen resultado.

Los términos de producción son valorables, el vestuario es afín y excelente, el maquillaje también lo es, los escenarios, atrezzo, diseño de producción y efectos son esenciales para el desenvolvimiento de la historia y logran una resonancia común a la época y situación. Arriba mencionado, la fotografía aparte de mostrar imponencia, también da enfoque y las tomas de detalle se agradecen para mantenernos al tanto de lo que vemos y escuchamos, es decir, de la experiencia vivencial de los náufragos.  



Se agradece que alguien haya recordado las historias y la época de altamar, cuya literatura es amplia así como las vivencias, el mundo del cine todavía no le hace justicia a lo que hubo y hay allá afuera; quizás, las más recientes que vienen a la memoria son Un Viaje Extraordinario o Naufrago a diferencia de éstas, la cinta de Howard no tiene esa esencia de desolación ni la personalidad que embarga un solo protagonista. En el Corazón del Mar, es un elenco que no logra hacer un clic perfecto.

En algún momento, quizás una frase común y simple sea “Dicen que encontraron petróleo. Del suelo”, si tomamos en cuenta todo lo que ese oro negro es, es una ironía a nuestro mundo y vida; la muerte de una ballena por el aceite representa la sed del humano, avaricia, permanencia, logros, hoy en día las batallas no son en el mar sino en suelo y cielo, se llaman guerras y lo que antes era cara a la naturaleza y otro ser vivo, ahora es contra el hombre.


La película pudo haber logrado más a nivel cinematográfico, pero para quienes no conocen la historia, es una oportunidad para adentrarse y conocer sobre varios aspectos (ejemplo: la Isla Henderson que pertenece a la Isla Pitcairn de la cual hablan en la película de 1984, The Bounty) y por supuesto, leer Moby Dick.

sábado, 28 de noviembre de 2015

Los Juegos del Hambre: Sinsajo - Parte 2

Crítica publicada el día 25 de Noviembre en el periódico El Sol de Mazatlán y compartida el día 26 de Nov. por la agencia de noticias de Morelos (ADN Morelos). 

Tras tres años, la saga llega a su fin. La primera película, Los Juegos del Hambre, protagonizada por la entonces nominada al Oscar Jennifer Lawrence (al año, ganó la estatuilla dorada por Juegos del Destino) y dirigida por Gary Ross, pintaba bastante bien, era fiel al libro, el estilo y tono podría decirse que era propio (se nota en la fotografía). Sin embargo, el estudio vio su mina de oro en las primeras semanas de estreno al recaudar millones y se apresuró a grabar la continuación, Ross quería ir lento pero la paciencia de Lionsgate no era mucha, así que contrataron a otro director llamado Francis Lawrence (Soy Leyenda, Agua para Elefantes) que se encargaría de desarrollar los siguientes dos libros, siendo En Llamas la más acertada bajo su batuta. Se dividió en dos partes Sinsajo, las dos terminaron en resultados pobres, faltantes de personalidad.





Con Panem sumida en una guerra a gran escala, Katniss tendrá que plantar cara al presidente Snow (Donald Sutherland) en el enfrentamiento final. Katniss, acompañada por un grupo de soldados del Distrito 13 y aliados que incluye a Gale (Liam Hemsworth), Finnick (Sam Claflin) y Peeta (Josh Hutcherson), emprende una misión en la que arriesgan sus vidas para liberar a los ciudadanos de Panem y orquestan un intento de asesinato del presidente Snow, cada vez más obsesionado con destruirla. Las trampas mortales, los enemigos y las decisiones morales que aguardan a Katniss la pondrán en mayores aprietos que ninguna arena de Los Juegos del Hambre.

Literalmente es fiel al libro, la película captura bien los momentos que se narran, pero no logra traspasar y retratar (ni siquiera es su intención) la complejidad de la guerra ni de una rebelión, la sed de poder y los efectos secundarios de los civiles o soldados que viven en carne propia la desolación, perdida de sí mismo y familiares. Lo que hizo Suzanne Collins con el libro, fue disfrazar la historia compleja, de aquejamiento con un romance para así, atraer a un público juvenil, la película fue lo contrario, tiene más peso el romance que la lucha anti sistema. Gary Ross traspasó una pequeña parte de dicho padecimiento, al menos un poco, pero al llegar Lawrence la cinta cobró su factura de Blockbuster y optaron por realizar películas entretenidas y no tan obstinadas.



En esta columna hemos platicado sobre todos los filmes (Los Juegos del Hambre (2012), Los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte 1) comentamos que la primera parte de Sinsajo fue un desperdicio, el libro se pudo haber simplificado en una sola película con una duración amplia. Sinsajo - Parte 2 es un poco mejor a su predecesora que fue pésima, así que, poniéndonos en ese marco base es más entretenida, mejor pensada, con buena producción, pero no hay nivel cinematográfico, salvo por una escena que involucra aceite, la cinta es plana y sus actores no hacen nada por ella. Jennifer Lawrence es una buena actriz, natural, pero en esta ocasión ya no se ve empática con Katniss, no resolvió bien su personaje, lo porta bien a secas. Katniss nunca estuvo pensada para ser héroe, en el libro es alguien que para sobrevivir escapó de una forma y los hechos la arrastraron, no podía zafarse porque involucraba más perdidas, nunca es líder, es una imagen. La saga hubiese sido mejor, aplaudida y superior si se hubiese respetado el tono real del libro; la ganadora del Oscar, Julianne Moore actúa caricaturizada, ningún político real se escucha como ella (y vaya que son una burla); se extraña a diversos personajes como Haymitch (en el libro, aparece y permanece constante) y actores como Gwendoline Christie  y Philip Seymour Hoffman son desperdiciados; es Josh Hutcherson el más adecuado, el que sí obtuvo una evolución y desarrollo con Peeta, al menos hasta donde le permitieron, su personaje es el más incomprendido por todos, irónicamente es el que más calidad humana posee, la fuerza de la protagonista y una persona que la sociedad necesitaría. 
En cuanto a lo artístico, no hay maquillaje o vestuario que sobresalga (salvo por un personaje llamado Tigris); se olvidaron que era una futura sociedad distopica, la desintegración en ella debió de ser aún más palpable o retratada en muchos aspectos. Se tenía un gran material, lo redujeron a finanzas y ganancias para el estudio.




Así, termina otra era de adaptaciones en Hollywood, Los Juegos del Hambre fue la primera película de unas pocas que vinieron sobre “problemas sociales” (saga Divergente y Maze Runner) y con ella marca el inicio del fin. Mucho se comparó con Battle Royale (2000) pero se separó rápidamente de esa designación, lamentablemente no termina bien, y la crítica hacia la sociedad, medios, sistema, corporaciones y gobierno es relegada (como era de esperarse) a entretenimiento amoroso y acción. Las posibilidades no estuvieron del todo a su favor, quizás con la precuela (por que viene la era de los Spin Off) sí lo estén.  




Abrazo de Lawrence, Hutcherson, Harrelson, Hemsworth tras filmar la última escena. 

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Spectre

Crítica publicada el día 11 de Noviembre en el periódico El Sol de Mazatlán 

En el año 2005 se anunció que el nuevo actor que interpretaría al agente 007 James Bond en dicha franquicia sería Daniel Craig, una elección que generó mucha controversia y dudas, para el 2006 cuando se estrenó Casino Royale y al mismo tiempo, optaron por dar un aire más sobrio y elegante a la franquicia, la crítica aplaudió el resultado y Daniel Craig se convirtió en uno de los mejores y favoritos de muchos en el personaje. Así pues, marcó una nueva etapa y atrajo una nueva generación de seguidores, siendo Casino Royale y Skyfall las más aplaudidas, Quantum of Solace la vapuleada y Spectre la que contiene más clichés a la Bond.



Un críptico mensaje del pasado envía a James Bond (Daniel Craig) a una misión secreta a México D.F. y luego a Roma, donde conoce a Lucía Sciarra (Monica Bellucci), la hermosa viuda de un infame criminal. Bond se infiltra en una reunión secreta y descubre la existencia de una siniestra organización conocida como SPECTRE. Mientras tanto, en Londres, el nuevo director del Centro para la Seguridad Nacional (Andrew Scott) cuestiona las acciones de Bond y pone en duda la importancia del MI6, encabezado por M (Ralph Fiennes). De modo encubierto Bond recluta a Moneypenny (Naomie Harris) y Q (Ben Whishaw) para que le ayuden a buscar a Madeleine Swann (Léa Seydoux), la hija de su antiguo archienemigo, el Sr. White (Jesper Christensen), que quizá tenga la clave para desentrañar el misterio de SPECTRE. A medida que Bond avanza en su misión, descubre una estremecedora conexión entre él mismo y el enemigo que busca interpretado por Christoph Waltz.



Lo que se lee en la sinopsis es lo que es, siete escritores para la cinta (lo cual da para pensarse) y el resultado es muy lineal, contrario a su anterior trabajo en el universo Bond, Sam Mendes dirige adecuadamente pero sin ninguna sorpresa el film que, al mismo tiempo, trata de dar desconciertos pero que cae en el estereotipo que ya conocíamos del agente. En un año de Kingsman y Misión Imposible: Nación Secreta, cuya trama es muy parecida a la de Spectre, le terminan ganando a la historia creada por Ian Fleming que es como el “Padre” de esos espías (le damos un contexto masculino porque en su mayoría son agentes varoniles los que aparecen).

En la trama hay situaciones variadas, que van de lo tonto y lo bien realizado, por ejemplo, esa secuencia inicial en la Ciudad de México es enorme y bien realizada, con ese inicio prometía ser una obra con gran balance, pero luego te encuentras con una desperdiciada Mónica Bellucci, una Léa Seydoux adecuada - sigue gustando más la pareja Vesper/James, pero la Doc. Swann se ve bien a su lado - sin embargo, también se encuentra relegada al no tener un peso mayor que ser la acompañante de Bond ¡Estamos en el 2015, las mujeres inundan las pantallas (aunque ganan menos) con personajes igualitarios! Ahora bien, lo mismo ocurre con el villano falto de personalidad cuyas maldades no son por obtener control, dinero, o poder, sino para hacerle la vida imposible a James por rencillas del pasado en un twist simplón (pídanle perdón al doble ganador del Oscar y villano favorito de los últimos años, Christoph Waltz). Pareciese que han querido terminar con la etapa inteligente y regresar al cliché del espía.




Spectre es entretenida, no obstante, produce a ratos sueño por larga y por un bajón de ritmo, luego vuelve a entretener, pero se mantiene por una buena fotografía, las escenas de acción bien manufacturadas, por su elenco (que en ocasiones solo sirve de adorno), y por la personalidad de Daniel Craig que ha brindado un estilo propio lleno de elegancia e ironía, por esto último la historia tiene algunos aspectos cómicos que se acentúan cuando interactúa con Q cuya atractiva interpretación de Ben Whishaw es digna de mencionar.




En conclusión, la historia es tonta pero tiene sus muchos momentos en los que mantiene atento y se disfrutan. Si bien la saga pinta para nunca acabar, sí deberían pensar en seguir el ritmo que tenían con Casino Royale y Skyfall o emplear el nombre como un código y permitir a otros utilizar dicho alter ego y así, tener más historias que narrar (y consentir a otros actores de diferente ascendencia interpretarlo); Daniel Craig se dice “cansado” del personaje pero según dicen tiene un contrato para una cinta más, aunque ha dicho que no lo hay y que puede cambiar de opinión (ha sido el mejor pagado y si es por más dinero, regresaría). Justo por esto, el final en la película se deja abierto a la interpretación si el agente irá a pasar un buen rato y luego regresará o si es una metáfora de que el Bond de Craig dice adiós.  

*breathtaking*