domingo, 28 de diciembre de 2014

Éxodo: Dioses y Reyes

Crítica publicada el día 24 de Diciembre en el periódico El Sol de Mazatlán.



En tonos religiosos todo es complejo. Catolicismo, Paganismo, Cristianismo, el Islam, Dioses, Zarathustra y mucho más se nos confunden, se fusionan, se dividen, explicaciones científicas van y vienen y nunca sabremos, bueno, quizá sí pero no sabemos cuándo qué es lo que paso. Por ello, centrémonos en la idea general y en tonos cinematográficos para dar esta crítica, que mucho tiene de acción y poco de relevancia, incluso lo que se busca: libertad. 

Basada en el Éxodo del Antigua Testamento, vemos a Moisés (Christian Bale) revelarse contra el Faraón Egipcio que presuntamente es Ramses II para que libere al pueblo hebreo de la esclavitud en que se encuentra. 



Cabe destacar que según los estudios Ramses II fue uno de los mejores faraones de la historia antigua y al parecer el éxodo que se ve (que al parecer fue algo menor para los egipcios) fue antes de la época de “El gran faraón”. Ahora sí, después de este pequeño comentario histórico (es que hay tanto que contar, saber, e indagar) vamos al lado que nos corresponde. Dirigida por Ridley Scott (ya sabemos que no tiene mucho contexto histórico, en Gladiador el emperador Comodo muere a los meses de ascender su reinado cuando en realidad murió mucho tiempo después), ahora bien, Scott posee una filmografía de guerra extensa y por ello el tuétano de este filme es enteramente bélico, pero es interesante ver esto. Tenemos por un lado a Moisés que no siente empatía por el pueblo en el que nació más que la misericordia que le dicta su corazón, ha peleado gran parte de su vida y cuando es mandado al exilio y regresa tras su encuentro con Dios donde “le mete la espinita” sobre la situación actual de la sociedad, Moshe no encuentra otra forma de llegar a esa “revolución” o “levantamiento” más que por las armas, sin embargo, Dios tiene otros planes, otra guerra planeada meticulosamente y peor que cualquier arma, de esta forma se logra el momento cúspide que todos conocemos. Así pues, la naturaleza humana y divina se conoce, asocian, se dividen, y luego llegan a un acuerdo para el bien de todos. Dios no es presentado mediante una voz como nos lo fue presentado en Los Diez Mandamientos hace cincuenta años, sino mediante una forma pura y ya común en el cine: un infante. Algo que se entiende pero que ya ha sido explotado (y obvio no está acorde a las escrituras del Antiguo Testamento).



Christian Bale falla en su interpretación, no hay empatía y se nota incomodo, aunque tiene algunos momentos mostrando otra perspectiva entre ellos la desesperación; vemos a otros actores como Aaron Paul, Sigourney Weaver o Ben Kingsley que son desperdiciados, y otros que son aplaudibles como la española Maria Valverde como Séfora o Joel Edgerton como el faraón. 

En cuanto al despliegue de efectos visuales es muy satisfactorio ver otro punto de vista y sobre todo modernizado sobre las plagas enviadas por Dios hacia el pueblo de Egipto, ver el Mar Rojo replegarse gracias a la tormenta que se menciona, la obscuridad permanente, o las edificaciones es lo más sorprendente de la cinta. La geografía si se compara con fotografías es muy exacta. 

Éxodo: Dioses y Reyes

El Principe de Egipto (1997)

Los Diez Mandamientos (1956)


Fuera de ello, no hay más. Eso sí, mejor que Noé (2014) sí es, pero algo no está pasando en la creación de cintas pues no hay más historias que contar, de hecho, ya que estamos en el asunto hay otras deidades o religiones que podrían atraer más publico debido al poco conocimiento que se tiene de ello y así crear un interés particular e individual, no un discurso general de algo que ya se conoce y que no propone nada nuevo como es el caso.

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