viernes, 28 de noviembre de 2014

Veneno para las hadas



Columna de El Caudillo de Morelos publicada el día 27 de Noviembre. 

 
La Academia Mexicana de Artes y Ciencia Cinematográficas (AMACC) anunció que lanzaría en formato casero (DVD, aunque también debería lanzarlas en Bluray) una colección de películas ganadoras del Ariel, “joyas” del cine mexicano. Hay varios títulos que merecen la pena ver y tener, entre ellos el filme se encuentra un excelente filme, Veneno para las Hadas de Carlos Enrique Taboada de 1985.  La cinta es de las menos conocidas del autor, quien escribió y dirigió filmes como Hasta el viento tiene miedo, Más negro que la noche y El libro de piedra. Veneno para las Hadas fue su último filme (ya no quiso saber de los sin sabores cinematográficos) y el más importante. 

La trama es la siguiente, Verónica (Ana Patricia Rojo) es una niña que presume de ser una bruja ante su nueva amiga Flavia (Elsa María Gutiérrez), quien en un principio se muestra incrédula, pero gracias a ciertas circunstancias accidentales comienza a creer que lo es. Cuando Verónica obliga a Flavia a que la invite al rancho de su familia para preparar un veneno para las hadas, las cuales dice, son sus enemigas, el juego comienza a tornarse macabro y la inocencia puede provocar muchas atrocidades.

Se conjugan varios aspectos, la importancia de un adulto en la vida de un infante pero también su nula integración y participación en las actividades del niño (nunca se ven sus caras, excelente acentuación), la inocencia primitiva de un infante y los actos que provocan platicas de adultos hacia niños que no son conscientes de lo que adquieren, de la imaginación formulada y las compañías que obtienen. 


El límite entre los juegos y la realidad es una tela muy ligera. Entre la maldad y la bondad lo es más, quizá el bien puede ganar a un costo muy alto, pero la maldad puede ser destruida antes de perpetuar el subconsciente de alguien. Veneno para las Hadas toca esos límites, es una manifestación de ello.  

Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia)



Crítica publicada el día  26 de Noviembre en el periódico El Sol de Mazatlán.


Alejandro González Inarritu (o G. Iñarritu como ahora se hace nombrar) fue el precursor de la ola del “nuevo cine mexicano”. Con Amores Perros ayudó a indicar “aquí en México también hacemos cine” a partir de ahí, poco a poco se empezó a crear un nuevo público, aún falta mucho por hacer, pero esa película empujó a muchos cineastas a tener la fortaleza para hacer su cine. Gracias a dicho filme, el cineasta obtuvo una nominación al Oscar por dichos filmes, luego con 21 Gramos y posteriormente con Babel, también obtuvo nominaciones al Oscar en varias categorías (todavía co-escritas por Guillermo Arriaga), para Biutiful, ya se había separado del escritor y el filme logró reacciones mixtas. Este mes regresó con Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), una película muy ambiciosa y además, presuntuosa, pero que funciona en varias áreas. 


Es una comedia negra que cuenta la historia de un actor llamado Riggan Thompson quien era famoso por dar vida a un superhéroe llamado Birdman (sí, aquel personaje que tenía un ave de asistente y gritaba “Biiiiirdman”, que nunca se ha llevado al cine), Riggan, ha decidido montar una obra de teatro en Broadway. No es tarea fácil, debe batallar con los otros miembros del staff, incluidos los actores, su familia y con él mismo. 


Lo que tenemos aquí es una cinta que hace una crítica a las películas de entretenimiento, atreviéndose a juzgar a las personas que de ellas gustan diciéndoles que a la gente le gusta la “mierda” (curioso, su amigo Guillermo Del Toro gusta de esto). Iñarritu juzga, da por sentado que casi a todo el mundo le encanta esto. (Aunque, en su gran mayoría, parte de estos filmes son vistos en Estados Unidos, Asía y Latinoamérica, en otros lugares son repudiados). Para llegar a esto, se vale de un actor que busca de nuevo popularidad, pero también lo artístico. De esta forma se muestra lo que hay atrás a unos cuantos días del estreno. Graves problemas con los actores, problemas con el mismo Riggan, miedo al fracaso y egocentricidad ante la gloria pasada se muestran.  Hay mucho palabrerío, en ocasiones hay muchos actos sobreactuados, pero es de cierta forma justificado, así es el teatro y hay mucha sobreactuación. En su mayoría, el discurso de personajes secundarios como Sam, Lesley, Laura o Mike llega a ser poco trascendente, se quiere mostrar la vida detrás de bambalinas, lo cual es válido, pero lo que iba a ser interesante con cada cual, al final llega a hechos sin sentidos, y al éxito, al aplauso… entonces, se dirá ¿no es al final lo que uno busca?, ¿Aparte del camino, el resultado final también cuenta? Sí, pero hay una regla en el cine, no aburrir. Y si bien, la sintonía final se logra entre todos, hay poca claridad en cada actor, y por dicho aspecto, el único que brilla, o los únicos que lo hacen es Michael Keaton y Edward Norton. Pasando a este punto, la ironía y lo real es que se toma a un actor que tuvo éxito en los noventa por Batman (Keaton), y lo vemos aquí como Birdman. Keaton (O Riggan) no pudo reponerse al éxito de Batman (y Beetlejuice) y solo ha participado en filmes secundarios. Que Riggan se niegue a la modernidad (Facebook, Youtube o Twitter) hace ver lo neurótico que es y da énfasis a que esta atrapado en el pasado, no termina por aceptar lo que fue, y ha llegado a tanto que el personaje se adueñó de él, no al punto de matarse como otros, pero sí a creer que tiene poderes (la idea queda abierta); gracias a esta película, sería una delicia que Michael regresará al ojo público en filmes de arte o comerciales, Keaton lo hace espléndidamente, y esa caminata semidesnudo por las calles de Nueva York es soberbia. Por otra parte se encuentra Edward Norton interpretando a Mike, un actor egocéntrico, proveniente del método, arrogante; Norton crea un antihéroe en la pantalla, y hay una curiosidad, se hace mención acerca de un superhéroe que él interpretaba, pero que ya no trabaja en la producción debido a que “seguramente lo despidieron, o renunció… posiblemente ambas”, ¿Alguien mencionó Hulk 2? Esto es chistoso y simbólico.  


En cuanto a la crítica, la hay dentro de la crítica. Iñarritu le lanza con todo al crítico teatral. Pero póngase en este espacio a cualquier crítico: comida, televisión, musical, teatral, cine, literario. Es interesante, Iñarritu vapulea las películas de entretenimiento, pero cuando se increpa a la crítica de teatro interpretada por Lindsay Duncan, hace ver que el crítico no se fija en lo que hay detrás, en el sentimiento, en la técnica, en todo lo referente a la creación. Curioso, ¿Iñarritu no sabrá todo lo que hay detrás de cualquier filme? Hay varios geeks que hacen posible los filmes de acción. No es crítica hacia esto, es cinismo simpático. La construcción de la trama es lo que no encaja, el vacío y el tedio se presentan, acompañados de momentos sublimes. Muchos, como Zack Galifianakis, y por supuesto el falso plano secuencia del maestro Emmanuel Lubezki, la ilusión más perfecta de lo que va del año. La música, que a unos molestó, pero a otros fascinó, es en su mayoría una batería de jazz constante que crea momentos de tensión y de significancia en la pantalla, el encargado de esa otra magia es Antonio Sánchez. 


 Algo que me recordó esta película fue al texto de Walter Benjamín llamado La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica.  Este fragmento es el que contiene más significado para mí ante esta obra:
“El teatro conoce por principio el emplazamiento desde el que no se descubre sin más ni más que lo que sucede es ilusión. En el rodaje de una escena cinematográfica no existe ese emplazamiento. La naturaleza de su ilusión es de segundo grado; es un resultado del montaje. Lo cual significa: en el estudio de cine el mecanismo ha penetrado tan hondamente en la realidad que el aspecto puro de esta, libre de todo cuerpo extraño, es decir técnico, no es más que el resultado de un procedimiento especial… despojada de todo aparato, la realidad es en este caso sobremanera artificial, y en el país de la técnica la visión de la realidad inmediata se ha convertido en una flor imposible”.  

Birdman pudo haber gustado incluso a los que no la entendieron, pero hay una cosa cierta, Alejandro se ha reinventado, atrás quedaron los personajes tristes, Birdman tiene una visión distinta. 



martes, 25 de noviembre de 2014

Grandes Héroes



Crítica publicada el día 19 de Noviembre en el periódico El Sol de Mazatlán

Grandes Héroes es el largometraje número 54 de Disney. Proviene de un comic de Marvel escrito por Steven T. Seagle y Duncan Roulea. ¿Curioso, no? Hemos visto a otros héroes muy distintos en la pantalla. El filme está dirigido por Chris Williams director de Frozen y co-dirigido por Don Hall. Contrario a lo que hemos visto en otras películas sobre superhéroes, o de personas comunes queriendo o convirtiéndose en héroe (o intentando), aquí tenemos a unos personajes muy particulares. 



La historia transcurre en San Fransokyo, Hiro es un muchacho de 14 años que es un genio de la robótica, su hermano Tadashi también es un genio, él se encuentra en el Instituto de Tecnología de esa ciudad desarrollando un robot llamado Baymax, quien cambiará la ayuda médica para siempre. Tras un fatídico accidente, Hiro debe enfrentarse junto con sus amigos (Fred, Honey Lemon, Wasabi y Go Go Tomago) a Yokai, un enmascarado cuya meta no es destruir la ciudad, sino obtener una satisfacción.



El tema es sencillo, la familia y los amigos. Por la familia se hace lo imposible. Se cuida a hijos de los hermanos, los hermanos se cuidan entre sí, padre enseña a hija todo lo que sabe y la impulsa a salir adelante, la familia perdura, de una forma u otra, incluso en el trabajo de años, en un escrito, en una canción, en una palabra, en la descendencia, o en un robot. Ojo, este filme pertenece a la manufactura de un nuevo equipo en Disney, no es el área de Pixar, viene de donde se creó Ralph, El Demoledor (2012) y Frozen: Una Aventura Congelada (2013). Grandes Héroes es una lección sobre encontrar un lugar en el mundo a base de talento, amistad, autoestima, confianza, familia, y ser una buena persona, existen trabas como en todo pero de eso se trata la vida, de seguir con lo que nos enseñaron y lo que uno ha desarrollado a base de experiencia. La cinta es moderna y sofisticada, los niños de hoy no tendrán problemas en deducir la tecnología que se muestra y mucho menos todo el despliegue de acción; podría parecer violenta, pero ante un mundo donde es imposible alejarse de ello, lo que sobresale es que a pesar de todo, la bondad y amor es de lo que sobrevive el mundo. La cinta posee grandes momentos cómicos. Y aunque al villano le falta aún más amargura (le falta mayor presencia fuera de la máscara) los héroes son divertidos. Destaca Fred, Tadashi (hubiera sido interesante saber más de él), Hiro (quien tiene una gran personalidad y llega un momento en donde comprendes la rabia, tristeza, terquedad que aflora en él, no es fácil estar en su lugar) y por supuesto Baymax, quien quizá no tenga corazón (físico) pero tiene millones a nivel mundial a quienes ha conquistado. Baymax es conmovedor, grandioso, único, es el personaje que existe en estos filmes, pero ha llegado a más: la esencia de lo que es él, lo que significa para Hiro y para todos, lo convierte en un personaje más que “bonito”, permanece para siempre. Baymax es la estrella de este año.


  
En los aspectos técnicos, la música está bien, y el doblaje es estupendo, la animación como es de esperarse es bastante buena, lo interesante es lo que hicieron los diseñadores al combinar San Francisco con Tokyo, lograron un gran elemento; también durante la permanecía en casa de Fred, ojo meticuloso a todo los objetos. El único pero que pondría (aparte del villano) es el hecho que en el climax, existe un momento de tensión hacia un personaje, siempre sucede esto. Quizá, podrían arriesgarse dando otro giro a la situación.


Sin embargo, lo abrazable, adorable, el entretenimiento, y la diversión sobrepasan cualquier minuciosidad. Recomiendo quedarse al final de los créditos, hay un guiño que aparece en el filme (y en todos los de Marvel), pero que aquí se extiende, el homenaje es grandioso y alegre. Queremos ya saber lo que estos seis grandes héroes tienen que ofrecer más adelante.