viernes, 10 de octubre de 2014

Sobre Perdida (Gone Girl) de David Fincher



Crítica publicada el día 9 de Junio en el periódico El Caudillo de Morelos.

Aclaremos: No es la mejor película de David Fincher (The Social Network, 2010; Zodiac, 2007; Panic Room, 2002; Sev7n, 1995), le falta una pequeñísima chispa para ser casi perfecta pero no es la peor. De hecho, es increíblemente buena. Fincher es un manipulador de primera, y a nosotros nos encanta eso. Nos dejamos manejar por él, una y otra vez. Perdida está basado en el libro Gone Girl de Gillian Flynn, quien también fue la encargada de realizar el guion cinematográfico de este thriller digno de un gran análisis. Fincher es tan bueno en esto que te hace pensar en esta película que pasará algo similar a la obra Poeniana, El Gato Negro, el felino podría llegar a señalar al asesino. Desconfías pues, crees e indagas quién podría ser culpable. 


Nick (Ben Affleck), un ex periodista casado con Amy Dunne (Rosemund Pike) forman u matrimonio que está a punto de romperse. En un acto por intentar reflotarlo, ambos deciden montar un restaurante con ayuda de la hermana de Nick. En el día del quinto aniversario de bodas, Amy desaparece misteriosamente. Rápidamente, todas las sospechas sobre quién lo ha llevado a cabo caen sobre Nick. Ante los medios aparece impasible, defendiendo su inocencia. 

Al igual que el libro la cinta muestra tres partes. En la primera nos muestra la desaparición de Amy y todo lo que acarrea, así mismo nos exponen en flashbacks el cómo se conoció la pareja; en la segunda parte, la investigación profunda del caso y "lo de" Amy; por último la tercera parte muestra el desenlace y ante esto uno se pregunta ¿hay final? ¿Realmente lo hay? Cuando uno comienza un romance es inevitable no tratar de quedar bien, muchos fingen lo que no son, dicen que es hasta el matrimonio cuando conoces a la persona con quien decides compartir tú vida. No vayamos a extremos, no es que Nick trabaje en un lugar diferente al que dijo, sino que se comporta de forma distinta a cuando era novio, o Amy realmente reacciona mal cuando Nick falta a una cita y miente al decir que no importa, que son una pareja que se da su espacio (hombres, en algún momento todas queremos que nos acompañen). La monotonía venció y Nick encuentra una distracción, no es una pera en dulce, y Amy, quien ya tenía problemas psicológicos se entera y entra en fase “me la haces, la pagas” (adelantarse al karma, muchas casadas lo hacen a su modo). Estigmas sociales son tratados, ya hablamos que el matrimonio está presente; luego la sociedad, esa cruel pendenciera que se mueve conforme a la corriente; los medios de comunicación, crueles, manipuladores y directos, poderosos y en gran parte erróneos. El filme es en ciertas partes inverosímil (es por el libro) pero sátiro y a la vez real, basta ver ciertos casos en todo el mundo (o familia y vecinos) para saber que no está lejos de la realidad. Lo bueno de que Flynn haya realizado el guion es que conoce a sus personajes a diestra y siniestra y cada cosa que pone en el filme es lo exacto que escribió en el libro, una segunda oportunidad de adentrar al lector a ese mundo. 

Los dos personajes son increíbles, empecemos por la dama. La casi desconocida Rosamund Pike (salvo si la recuerdas en una cinta de James Bond o en Orgullo y Prejuicio del 2005) está más que sobresaliente en su papel de Amy, y este tiene que optar por varias personalidades: es inteligente, fría, calculadora, manipuladora, pero a la vez simpática, sexy y bella. La mujer ideal. Pike carga de fuerza al personaje, empatía y la vez aversión, camaleónica. En ocasiones con su mirada tan expresiva muestra sentimientos que no pueden ser dichos. Amy, con todo y sus problemas, se puede convertir en el mundo cinematográfico en una femme fatale; la sociedad que nos rodea desprende misoginia y un machismo fomentado por las mismas mujeres y un comportamiento “correcto” ante la sociedad, leyes y moral. Esta es la única forma de liberarse. Al final de cuentas, en esta era moderna, las mujeres en gran parte pagan la mitad de los gastos y llevan la casa. Que pretendan y hagan creer al hombre que ellos son los que mandan, es otra cosa.

Ahora, Ben Affleck. Es un gran actor, ha tenido sus altibajos pero con esa sonrisa de idiota que muestra cuando debería estar aquejumbrado logró mover entrañas a los espectadores “¿es o no es?, ¿qué le pasa?” Menudo hombre lo que tenemos aquí, desempleado, sin dinero, inconsiderado, flojo, poco detallista. Quien lo transformó fue Amy, y quien la cambió fue él. Es decir, es una relación tan obsesiva que ninguno de los dos estaría cómodos sin el otro. Affleck logra una gran actuación, es patético, porque quiere hacerlo creer.
En cuestión de los actores secundarios todos merecen reconocimiento, pero a quien vemos más es a Carrie Coon como Margo la leal hermana de Nick, Kim Dickens como la eficaz pero titubeante detective, a Neil Patrick Thomas como el pobre destinado a la friendzone (y a más) Desi Collings, David Clennon y Lisa Banes personifican a los abusadores padres de Amy, y Patrick Fugit como el incompetente oficial de la policía. También resaltan Missi Pyle y Tyler Perry.
La música de Trent Reznor y Atticus Ross es increíblemente descabellada y tierna a la vez. ¡Por eso existe la música! ¡Que manera de llegar a los sentidos y acompañar las imágenes! Es de las bandas sonoras más increíbles de los últimos años. Jeff Cronenweth es uno de los cinematógrafos de cabecera de Fincher, es quien le ha dado vida a  La Chica con el Tatuaje de Dragón (2011), al Club de la Pelea (1999) y a la increíble y novedosa Red Social (2010). Con esto se dan una idea del estilo minimalista y a la vez armonioso. Entras en ambiente al instante a pesar de no pertenecer ahí, te hacen sentir bienvenido y observar los fotogramas.  La escena cumbre, esa que identificarás de inmediato y sabrás a la qué me refiero: ¡Pum, un ángulo! ¡Pam, otro ángulo! ¡Chaz, otro ángulo! De esta forma te hacen abrir la boca mientras exhiben lo que hace un personaje principal. También una escena donde Amy está en la cocina preparando el desayuno y el gato está ahí, es una toma perfecta, bien estructurada, iluminada, muy escabrosa.  Claro que esto no sería posible gracias la ayuda de Kirk Baxting, editor de la obra. 

Es una de las mejores películas con corrida comercial de lo que va del año. Podría seguir hablando de ella. De hecho, es como una necesidad de muchos. Recomendaría que se vaya a ver a una hora oportuna, dura dos horas y media, pero no se sienten, estás tan inmiscuido al llegar a ese gran final digno de engullir saliva que desearas aún más. ¡Ese Fincher!


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