martes, 23 de septiembre de 2014

El renacer de Jodorowsky con La Danza de la Realidad



Artículo publicado en El Caudillo de Morelos el día 19 de Septiembre.

Hablar de Alejandro Jodorowsky tomaría todas las páginas de este periódico. Para muchos, es uno de las personas con vena (y cabeza) más artística de los últimos tiempos, incluso de todos los tiempos: sus proyectos de cine (incluso aquel filme que no se llevó a cabo, Dune de Frank  Herbert - hay documentos sobre eso- tiene su culto ya), libros, comics, su participación como actor, creaciones teatrales, sus técnicas como la Psicomagia, influencia en actores, músicos y realizadores es abundante, incluso podríamos agregar su cuenta de Twitter. Abarca gran cantidad de ambientes que no terminaríamos de hablar y analizar toda su vida. Pero no busquen en documentos oficiales, él no aparece en revistas, ni en alfombras rojas en Hollywood. Si les interesa saber más sobre Jodorowsky, dese el tiempo de leer un poco de él en la red, ver sus filmes (cronológicamente empiece como quiera, pero empiece, sugiero El Topo de 1970 y La Montaña Sagrada en 1973, para dar inicio), leer sus teorías y otros trabajos. Hay mucho que buscar.


Ahora bien, platiquemos de la película que dirigió tras veintidós años de ausencia en el cine y que el año pasado se estrenó en Cannes, y en diversos festivales como el Festival Internacional de Morelia. La Danza de la Realidad es una cinta autobiográfica que platica los primeros diez años de su vida en Tocopilla, Chile. ¿Estás familiarizado con el dadaísmo y el surrealismo? Las palabras “fuera de lo establecido” describen estos movimientos culturales, y forman parte de la filmografía de Alejandro y por ende de La Danza de la Realidad. La cinta cuenta las aventuras y desventuras de su familia (también hay exclusiones, como su hermana, Raquel Lea Jodorowsky), con muchas metáforas a diestra y siniestra: su padre trabajo en el circo, luego se hizo comerciante, y era comunista. Su madre se dedicó al hogar (y en el filme solo se comunica cantando opera, quería ser cantante), fueron estrictos como se muestra en la cinta, pero también se entrevé que lo amaban. No es necesario saber la vida de Jodorowsky para apreciar la película, es una historia sobre la familia y el proceso político- social de Chile y todo lo que les aconteció, o en sus entrañas deseaban que fuera; un lugar real y pobre que en varios aspectos es convertido en fantasía dentro de la fantasía, en conclusión, una realidad mágica (Como El Gran Pez de Tim Burton en el 2003) y por supuesto, lo acompaña un humor ácido. Podría describir escenas, pero sería cortar la expectación, pero encontrarás imágenes poco comunes como unos “guerrilleros” sin brazos, que podría ser un reflejo de lo siguiente: un grupo de discapacitados que antes de serlo, hacían algo en su vida, pero llego algo fatídico y la creencia es que “ya no funcionan” y los echan a la calle.
Los avances tecnológicos han permitido un mejor despliegue de efectos visuales (¿qué no hubiera hecho si hubiese tenido esto en sus manos hace años?), la música, montaje y la fotografía son excelentes aspectos inclusivos para el espectador hacia esas vidas en dicha ciudad. Y el actor Brontis Jodorowsky (hijo del artista) esta increíble en el papel de Jaime Jodorowsky (su abuelo en la vida real). 



Alejandro Jodorowsky desearía vivir treinta mil años, físicamente no lo hará, pero su obra vivirá mucho tiempo. Esperemos que esta cinta sea el comienzo de muchas más, de historias que se quedaron en su corazón y mente. Debe ser visto por su estilo, sus formas, narrativa, atrevimiento, imaginación, su lucidez, y constancia. O, por el mero hecho de ver algo diferente a lo monótono de las calles en las que se camina, que si bien puede ser hermoso porque tú decides que así sea, también puedes imaginar lo que aconteció o te gustaría ver ahí. ¿Lo imaginas? Bien, vamos bien. Entonces ya estás acorde con la idea de este realizador. 


Presentando a Xavier Dolan



Artículo publicado en El Caudillo de Morelos el día 11 de Septiembre.

Primeramente debo decir: Hola. Luego: Agradezco el espacio y oportunidad a Teodoro Rentería y a Domitilo Evangelista por su buena fe en mí e intervención para compartir opiniones respecto a la pasión de las imágenes en movimiento. De antemano doy gracias por tu lectura y retroalimentación de ella o de temas afines para hacer más próspero este espacio y opiniones. Por último: Principiamos…
¿Cuántos niños genios ha dado la historia? Wolfgang Amadeus Mozart, compositor desde los seis años; Pablo Picasso, desarrolló sus habilidades desde pequeño. Amparito Velázquez compuso a los 16 años Bésame Mucho sin haber besado. Los DJ´s más exitosos son jóvenes: Martin Garrix, Zedd y Avicii. En el mundo del cine, hay un director/actor canadiense que ha fascinado con 4 filmes a sus escasos 24 años, a veces actúa en ellos, en ocasiones solo dirige.  

Xavier Dolan nació en 1989 en Quebec, Canadá. Desde los 6 años actúa. De pequeño quedo fascinado con la interpretación de Leonardo DiCaprio en Titanic (1997), y le escribió una carta (que anda por la red). En el año 2008, con tan solo 19 años, escribió, dirigió y protagonizó su primer largometraje llamado Yo Maté a mi Madre (2009), cinta un tanto autobiográfica que cuenta las “penurias” de Hubert, un chico adolescente gay que no soporta vivir con su madre llamada Chantale (Anne Dorval) y sus formas (pero la ama). No es que la cinta muestre a una madre salvaje ante su hijo, por lo contario, lo adora, pero es una madre con problemas, siente el peso de cuidar a su único hijo sola (el padre es casi inexistente). Xavier Dolan muestra gran soltura en la dirección actoral (los entiende), una historia muy identificable ante la necesidad de independencia y al mismo tiempo la incapacidad de hacerlo (espacio, por el bien de la familia), la utilería y decoración del set forman parte clave del trasfondo interno de los personajes y los fotogramas son precisos, exactos y hermosos.   
    

Con una iluminación muy distinta (hay intención de que las palabras “soñar”, “imaginar”, “nubes”, “cielo”, “fantasía” sean las conclusiones) y acompañada de una imagen fresca, colorida, soñadora, nos presentó un año después Los Amantes Imaginarios (2010), la idea que muchos/as se hacen respecto a terceros; Francis (Dolan) y Marie (Monia Chokri) son amigos (él es gay y ella ya tiene sus años, soltera) que conocen a Nicolás (Niels Schneider), un joven que tiene todo para enamorar a cualquiera: inteligencia, hermosura, cultura, estilo. Por ello, se vuelve la manzana de la discordia entre los dos, comienzan un flirteo no oficial hacia Nicolás, quien los recibe gustoso (intencionado o no, se deja en el aire). La idea es genial, muchos llegan a tener expectativas de una reunión, de alguien, pero resulta que no se logra ningún acuerdo entre ambos, o simplemente esa persona no se siente atraída, pero en la mente del otro se construye castillos en el cielo. Dolan sabe sobre juventud (modas, problemas, situaciones y más), usa ideas y experiencias propias y de amigos para atrapar, lograr empatía y contar historias.


En el 2012 estrena Laurence, anyways (la correcta y entendible traducción ante lo que se muestra y de lo que se trata es: Laurence, de todas formas). De poética es como se califica su tercer largometraje. El amor que trasciende años, la fotografía (la imagen de ropa por los aires es sublime), actuaciones y la música son elementos que acompañan la historia de Laurence (Melvil Poupaud), un profesor de secundaria que tiene novia, Fred (Suzanne Clément, musa del director) y los dos se aman. De buenas a primeras (aunque ha sufrido toda su vida) decide cambiar de sexo, porque toda su vida se ha sentido atrapado en el cuerpo de un hombre. Llantos, amor, amigos, nuevas parejas, separaciones, intentar, entender y comprender forman parte de esta poco convencional, bella y diferente historia de amor. 


Tom en la Granja (2013) está basada en la obra de teatro de Michel Marc Bouchard  es un thriller donde el Quebequense muestra versatilidad con su potente lenguaje cinematográfico. Tom (Dolan) va al pueblo de donde era su novio (recién fallecido), se encuentra con la madre (Lise Roy) y hermano (Pierre- Yves Cardinal) de esté, se da cuenta que la orientación sexual de su pareja no es conocida por la madre pero sí por su hermano, decide quedarse unos días para acompañar a la familia en su pena, y comienza un meollo peligroso, donde el homofóbico hermano lo molesta/acosa asiduamente y la neurótica madre está obsesionada por conocer a la supuesta novia de su hijo, la tensión es constante, no se sabe en qué acabará, y da vuelta de tuerca a los hechos, estos se acentúan cada vez más para dar despliegue a la psicología (escabrosa) de los personajes y lugares que rodean a Tom.


Su último largometraje titulado Mommy aún no se estrena, fue Premio del Jurado en la pasada edición de Cannes. Aplausos, premios, reconocimiento ha logrado Xavier Dolan, y lo que falta. Si no habías escuchado de él, ahora ya. Es momento de ver sus películas. ¿Genio? Si, ha logrado todo esto en un plazo de 5 años.

Fotograma de "Mommy"
Actualizado: Mommy ha sido elegida para representar a Canada en los Oscares el próximo año. 

Dolan

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Nothing Important happened today (XV)

Me complace anuciar que el día de mañana comienza mi participación como crítica, analista y columnista de el periódico El Caudillo de Morelos.
Esta es una gran oportunidad de expansión y de seguir evolucionando. Gracias de antemano por el apoyo y la lectura. Como cada semana, se subirá lo que escriba en dicho periódico aquí en el blog.
Mil gracias a Domitilo Evangelista que concebió y ayudo con esta idea. Mil gracias.


Lucy



Crítica publicada el día 3 de Septiembre en el periódico El Sol de Mazatlán.

La carrera de Luc Besson está llena tanto de versatilidad como de altibajos. El primer gran filme que recordamos del director francés es cuando descubrió a la muy pequeña Natalie Portman, dicho filme fue El Profesional (1994) donde aparece Jean Reno y Gary Oldman; luego realizó un filme de ciencia ficción llamado El Quinto Elemento (1997) con Bruce Willis y Milla Jovovich; lo que parecía una carrera en ascenso se vio estropeada en un filme llamado Juana de Arco (1999), se ausentó casi diez años en el área de dirección (regresó en el 2005), aunque no dejo de estar presente en producción o guion (él escribió la saga de El Transportador), con otros nuevos filmes trato de expandirse en otros géneros, con Lucy regresa haciendo bastante ruido en lo que sabe hacer mejor. 




Lucy (Scarlett Johansson) es una mujer envuelta involuntariamente en un asunto muy oscuro del que deberá salir utilizando a sus propios captores, y que acabará transformándose en una guerrera despiadada cuya evolución supera la lógica humana.

Los primeros veinte minutos de la cinta son geniales. Son puestos en la mesa los personajes y el tema, en una edición sorprendente la película inmiscuye al espectador en lo que parece un thriller donde la lógica es que será un filme de supervivencia o venganza. Esos minutos han sido los mejores ejecutados en una película en los últimos meses.  Posteriormente, la trama se vuelve enredosa, falta explicación en lo que han calificado de “mala ciencia”. Los increíbles primeros minutos presentados con buenos personajes  se ven olvidados ante un desplome de ellos. Y es que la idea es increíble, una droga que es manufacturada de una sustancia que genera la mujer en su embarazo es absorbida sin querer por Lucy (cuidadosamente elegido el nombre, ya verán por qué) y se convierte en una superhumano por así decirlo, capaz de utilizar su capacidad mental casi al 100% (hay un mito generalizado que solo usamos un 10% de nuestro cerebro, y a raíz de ello se cree que si llegamos a utilizarlo podríamos tener poderes sobrenaturales, por otra parte, la idea ha sido refutada y se dice que sí utilizamos gran parte de nuestro cerebro debido a estudios cerebrales, de evolución, metabólicos y más).  Se comenzó a comparar a Lucy con el manga japonés Elfen Lied, con la que tiene algunas similitudes, es muy probable que la idea este basada ligeramente en varios detalles: telequinesis, genética, nombre, instinto asesino y un poco más que se muestran en el manga, pero se le ha dado un desarrollo distinto en cuestión de personajes, y conclusión (un poco distinto). Basada o no, ya es algo que ha sido utilizado, incluso en otro comic, X- Men, con el personaje de Jean Grey.
  
 


La acción se encuentra y nos mantiene interesados, hay ciertos embrollos teóricos que no se expanden (y que resultan tontos, honestamente) y que son contratacados por acción bien conjugada en las escenas y en lo que se presenta, lo qué es Lucy y quienes están a su alrededor.  El filme pudo haber explorado las teorías, escenas, situaciones, poderes para generar una cultura pop alrededor de esta cinta, un fandom más allá de la mera recomendación, lamentablemente, no hubo una visión perpetua. Ahora bien, en la realidad se le atribuye al tiempo la importancia de la vida, lo cierto es que es parte esencial de la trama para justificar el por qué no hay mayor explicación: se va a contrareloj, dura una hora veinte minutos, en muchas ocasiones parece que faltará tiempo para contar todo, y otras, parece que la cinta resulta interminable. 

Las actuaciones están razonablemente bien, aunque Scarlett Johansson había hechizado con sus primeros minutos y perdió personalidad justo como lo hace Lucy, que es la idea, pero… algo no encaja, hasta Hal 9000 en 2001: Una Odisea del Espacio (1968) cautiva. Hay otros actores destacados como Morgan Freeman, cuyo personaje es quien da la teoría que es comprobada y “ayudada a evolucionar”, pero fuera de eso, después de un tiempo carece de importancia, al igual que otros. 



La producción es mediana, no es apoyada por un gran estudio, pero si cuenta con un respaldo de grades sponsors (Universal es quien adquirió el derecho de distribuirla), y también de Canal+ (de la empresa de telecomunicaciones Vivendi) una compañía que ha apoyado películas en Europa, Canadá y América Latina. Los efectos visuales y sonoros, la música, producción, locaciones son prueba de que se le invirtió al filme pues creían en él.

Es un filme de entretenimiento, no había mucho que esperar de él, aunque el tráiler prometía, y las críticas han estado a su favor (mixtas ahora que se ha expandido el interés por la cinta), no es mala, pero tampoco es el gran filme de ciencia ficción. Es una película para pasar el rato y recordar tiempo después en las pláticas y comentar: “¿te acuerdas de Lucy?”, “¡Como Lucy!”. Pero da gusto que Luc Besson ha regresado a esta clase de filmes que se le dan muy bien, más de estos por favor (algunos siguen esperando la continuación de El Profesional).