viernes, 25 de julio de 2014

Transformers: La Era de la Extinción

Crítica publicada el día 16 de julio en el periódico El Sol de Mazatlán.



En este espacio ya hemos escrito que en el mundo de la cinematografía hay cine para todo: divertirte, pensar, sufrir, y entretenerse. Hay un director, parodiado en memes, videos, entrevistas y más, llamado Michael Bay, responsable de “Joyas explosivas” como Pearl Harbor (2001), la saga de Transformers y Armageddón (1998), entre otras. Dicho director es objeto de burlas entre cibernautas (busquen el video de la remasterización de Titanic donde se dice qué habría pasado si él hubiese sido director invitado -junto a otros-). Es decir, Bay es un amo de la tecnología, de los efectos. Transformers 4 (aunque no es llamada así), no es la excepción a sus reglas.



 La tierra está marcada por los acontecimientos de las últimas tres películas, pero los robots gigantes desaparecieron después del incidente de Chicago. Cuatro años después, Cade Yeager (Mark Whalberg), un inventor fracasado, descubre un Transformer, lo que prepara el terreno para el regreso de los Autobots y los Decepticons. Ahora el Gobierno de los Estados Unidos está utilizando la tecnología rescatada en el asedio de Chicago para desarrollar sus propios Transformers. Joshua (Stanley Tucci) es un arrogante diseñador que cree que los Autobots son "basura tecnológica" y se cree capaz de realizar unos robots infinitamente más avanzados.

No malinterpreten, revisando su filmografía, Bay tiene algunas películas interesantes: Armageddon (mala, pero entretenida), La Isla en el 2007 (Interesante) o La Roca en 1996, incluso como productor ha llevado a la pantalla grande The Purge: La noche de las bestias (2013), y próximamente la segunda parte. Sin embargo, tampoco es el visionario que el mundo aguarda, él entretiene, y es lo que sucede en sus películas, te mantiene en tu asiento, y si no eres un conocedor y analista de la situación en pantalla, quizá te parezca excelso u orgásmico. 



Ninguna de Transformers es una buena película, sin embargo, sí se puede Rankear en “más pasable que la otra”, y precisamente se designan de acuerdo a sus estrenos (1, 2 y 3) siendo la última, la peor (Megan Fox salió porque dijo en una entrevista que los filmes de Bay no son un desafío dramático, y el director se sintió, de hecho hay un dialogo que se nota que va dirigido a ella). En esta ocasión la formula se repite: Preciosos carros, actores atractivos, actrices atractivas (aunque no actúen muy bien, pero no tan mal) decenas de product placement (Victoria´s Secret, por ejemplo), comicidad, patriotismo estadounidense, actores que tienen papeles cómicos, robots, explosiones, ciudades que se destruyen; como ven, todo sigue igual, no deben temer a spoilers ya que no hay nada que ocultar (Debe de haber una fascinación extraña porque a los hombres les encanta). Es la película más larga de la saga, y si preguntan en qué lugar se podría posicionar de las cuatro, estaría después de la dos (también puede ser después de la uno, a partir de esa todo dejo de funcionar). Tiene grandes efectos especiales, es lo principal de la cinta, gran despliegue en su departamento de arte y diseño, y música de moda (Lo que antes fue Linkin Park, ahora es Imagine Dragons). Pero los diálogos son torpes, la dirección de actores escasa y queda muchas dudas sobre la “Creación”, el concepto se leía interesante y los primeros fotogramas invitaban a más, pero se pierde entre otros subtramas y nunca termina por entenderse del todo quienes son los “creadores” (uno de ellos se llama Lockdown y los persigue) y por qué provocaron la extinción; por qué realmente querían a Optimus Prime (“Te queremos de vuelta”, quizá por ser protector o renegado);  qué paso después de Chicago en todos los aspectos (incluidos con los humanos protagonistas de las tres primeras); y por qué Cade Yeager es el elegido para esta tarea si nunca logra hacer funcionar algo decente; entre otros pequeños detalles, menos interesantes. Eso sí, hay escenas muy buenas como las granadas de Lockdown (y una de las primeras muertes de un actor secundario en Transformers); los Dinobots; el metal Transformium; que los humanos ya no quieren a los autobots y crean sus propios “superhéroes” (que en realidad terminan siendo los nuevos Decepticons).



 No irla a ver no involucra perderse algo valioso, o irla a ver no implica pasar unas malas 3 horas (especialmente si la va a ver en 4D, por primera vez se siente bien utilizado), sino que es un filme más, de otros que habrá (ya amenazaron con la quinta cinta, basta ver el final), no hay nada espectacular (más que los efectos), solo entretenimiento, es más de la parafernalia de Bay (al estimo: porque puedo), uno piensa que se madura para no cometer los mismos errores, pero si el error funciona una y otra vez, entonces hay que repetirlo (aunque por momentos se llega a sentir que puede haber un cambio). Si eres del tipo de persona que no le agrada las explosiones: no vayas a verla. Sí lo eres, entonces disfrútalo, nada más no salgas diciendo que es un gran filme, no seamos ignorantes, de entretener a ser una belleza hay un gran trecho. 

Y ahora, algunos memes: 


 

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