miércoles, 25 de junio de 2014

Bajo la Misma Estrella



Crítica publicada el día 18 de Junio del presente año en El Sol de Mazatlán.
 
Hay varias películas donde se hablan de enfermedades terminales; lo que conlleva, lo que sucede en ese inter, incluso a posteriori. Películas románticas para adolescentes como Un Amor para Recordar (A Walk to Remember, 2002); un drama familiar como Lo mejor de mi Vida (My Life, 1993) o recientemente una comedia titulada 50/50 (2011). Amen a ensayos, filmes para televisión, y libros que hablan sobre “una” enfermedad que afecta la vida de una familia y quizá a más personas alrededor. Hace un par de años se escribió un libro titulado The Fault in our Stars (La culpa está en nuestras estrellas, 2012) cuyas ventas, y tema planteaban una transposición al cine inmediata. 



A Hazel y a Gus les gustaría tener vidas más corrientes. Algunos dirían que no han nacido con estrella, que su mundo es injusto. Hazel y Gus son solo adolescentes, pero si algo les ha enseñado el cáncer que ambos padecen es que no hay tiempo para lamentaciones, porque, nos guste o no, solo existe el hoy y el ahora. Y por ello, con la intención de hacer realidad el mayor deseo de Hazel - conocer a su escritor favorito -, cruzarán juntos el Atlántico para vivir una aventura contrarreloj, tan catártica como desgarradora. Destino: Amsterdam, el lugar donde reside el enigmático y malhumorado escritor, la única persona que tal vez pueda ayudarles a ordenar las piezas del enorme puzle del que forman parte.



No he leído el libro, pero he leído otros cuya historia es llevaba a la pantalla y no tienen la esencia, o por el contrario, son mejores o se igualan. Es decir, una adaptación en casi siempre de sus casos sufre cambios.  El filme contiene todos los argumentos para un público adolescente que añora lágrimas, suspiros y amoríos. No es una cinta madura, es un filme para personas de secundaria o preparatoria. Es la mercadotecnia a su alrededor lo que le ha ayudado a conseguir éxito en varias partes del mundo. Hay falta de coherencia de la trama con la realidad, lo sabes porque más de alguna ocasión has visto, escuchado o conocido a alguien que padece enfermedades o incluso cree tenerlas, vamos, hasta un resfriado te hace desvariar. Ahora bien, la voluntad de vivir puede ser una justificación a la historia, pero seamos honestos, la protagonista nunca se ve débil y aparte no se le ve tenacidad de vivir, sino es taciturna ante todo. No es un filme romántico de gran fortaleza, o cuenta una gran andanza al estilo When a Man Loves a Woman (1994) o con una química balsámica como You´ve Got Mail (1998). Es una cinta manipuladora que se basa en una idea, para llegar a otra y concluir. ¿O me quieren explicar el cometido real de poner a un escritor en medio de la trama que no ayuda para nada? Sí, se  trata de dar “explicación” pero… ¿cuál es la razón real del escritor John Green o bueno, del director ante el escrito y todo lo que rodea? No se explica, es pura paja incoherente. Si buscas melancolía sobre poder salir adelante mediante otra persona, conocerla, experimentar y dar gracias al cielo por haberte cruzado en el camino con ella las últimas semanas de vida: Viene, y no está mal, lo que está mal es no saber llevar la historia.  


Los personajes son jóvenes y sin presencia, no malinterpreten, Shailene Woodley es buena actriz, pero en los últimos proyectos ha necesitado dirección. No hay un balance poderoso entre Hazel y Gus, algunos arrumacos, coqueteos por aquí (se llevan bien fuera de pantalla, se nota) y ellos creen (y algunos espectadores) que son suficientes para sobrellevar una historia de amor eterno.

No hay dirección, no hay momentos impactantes. Aunque, el resto del elenco se nota a gusto en sus papeles (poco impactantes, más no actúan mal). Especialmente Nat Wolff en su cómico papel de Isaac. También hay que admitir, hay una escena donde avientan huevos, cuyo dialogo es divertido. 



Al final el filme permanecerá en algunos, pero para la mayoría, e interpretando en su idea a Gus, será fácilmente olvidable. 

No lo pude evitar. Digo, hasta John Green apoyó a México ¿no?

No hay comentarios: