miércoles, 16 de octubre de 2013

Blancanieves



Crítica publicada en el periódico El Sol de Mazatlán el 9 de Octubre del presente año.

El conocido cuento Alemán de Blancanieves (rescatado por Los Hermanos Grimm, no creado)  ha sido llevado en muchas ocasiones a pantalla chica, musical, obras de teatro y obra cinematográficas siendo la más conocida el largometraje de Disney, de hecho, la primera película de animación de dicho estudio fue Blancanieves (1937). El año pasado nos inundó varias adaptaciones (terribles) de dicho personaje y por fin llega a las pantallas del puerto la adaptación española, la única que valía la pena ser vista el pasado año. 





Versión libre, de carácter gótico, del popular cuento, ha sido ambientada en España durante los años 20. Blancanieves es Carmen, hija de un torero cuadripléjico, bella joven con una infancia atormentada por su terrible madrastra Encarna. Huyendo de su pasado, Carmen emprenderá un apasionante viaje acompañada por sus nuevos amigos: una troupe de Enanos Toreros.

Esta adaptación es sumamente diferente a lo que hemos visto comúnmente en cuestiones fantásticas, Blancanieves es dirigida por Pablo Berger (Torremolinos, 2003) y muestra situaciones reales, alegorías y costumbres de la nación que adapta la obra. Es por eso que en vez de un “leñador” vemos a un chofer-asistente quien se hace cargo de “desaparecer” a la protagonista o a seis (no siete) enanos que no son mineros, sino trotamundos toreros. Las escenas encajan maravillosamente, y adquieren un mejor tono ante la decisión de hacerla silente y en blanco y negro (se puso a la moda con El Artista del 2011, pero esta Blancanieves le gana en ejecución), no se vuelve tediosa, y la historia adquiere un nuevo significado conforme avanza la trama pues aquí, pasando los minutos, entiendes que la historia no es igual y sorprenderá. 



Hay un sentimiento en los antitaurinos quienes juzgan que la película trata el tema de la tauromaquia y que habrá algún momento en donde los toros serán ejecutados, cabe decir que nunca pasa ello, se toca con bastante precaución y dignidad, hacen alusión a lo común de la época y nunca es lo importante, es un puente para llegar a los momentos del nudo e incluso a conclusiones, se muestra más del “arte” que de la “matanza”, ejecutándose paseíllos, verónicas, becerradas e indultos. 

Maribel Verdú crea un personaje caricaturesco como la madrastra, no por ello deja de hacer pasar malos momentos a Carmen y a su padre (Contrario de Julia Roberts en Mirror, Mirror de hace un año). Daniel Giménez Cacho (mexicano, pero ya un conocido dentro del cine español) ejecuta de buena forma al torero, esposo y padre. Destaca Macarena García en su papel de Carmen o Blancanieves, tanto en belleza y gran desempeño, no es fácil para un novato utilizar su cuerpo para lograr y plasmar la actitud que el personaje necesita y a la vez que el público detecte y admire. El resto del reparto cumple a la perfección, cabe destacar la actuación de los enanos toreros, muy especialmente la de  Sergio Dorado como el enano-príncipe- interés amoroso. 



Blancanieves refresca la pantalla en un mes que pasó sin ver algo cinematográficamente interesante o relevante (solo un mexicano recreando una telenovela en la pantalla grande), reactiva la forma de ver cine y disfrutarlo, con estatutos ya perdidos gracias a los grandes efectos visuales o a lo que los estudios cinematográficos creen que la gente necesita ver. 

Dentro de poco empieza la época de algunos Blockbusters de otoño e invierno, las películas para premios también se presentan por estas fechas. Blancanieves se estrenó durante esta temporada hace un año,  hay que aprovechar y verla pues  hemos tenido que esperar para ver esta belleza y según las cuentas, pasará otro año para ver una película similar a esta.

No hay comentarios: