miércoles, 21 de agosto de 2013

The Bling Ring



Crítica publicada el día miércoles  14 de Agosto en El Sol de Mazatlán.

Sofia Coppola se ha hecho un “nombre” por si misma en la industria varonil de Hollywood (bueno, también le ha ayudado un poco su “papi”, Francis Ford Coppola). Sus películas retratan situaciones juveniles de adolescentes americanos, en cierta forma “perdidos” ante la sociedad, economía, moda, fama, familia; sólo en dos situaciones ha hecho algo diferente (Lost In Translation y Maria Antonieta), por otra parte (pero llegaré al punto) es preocupante la situación mundial: economía y deshumanización que cada vez va en aumento, producto del capitalismo, medios y mensajes sociales que se distribuyen entre las personas. De eso se trata The Bling Ring (Ladrones de la Fama). Lo peor, que es una película basada en un caso real. 

Los Bling Ring, también conocidos como Burglar Bunch, eran un grupo de ladrones adolescentes que robaron en las casas de numerosas celebridades durante 2008 y 2009. Robaron más de 3 millones de dólares en efectivo y pertenencias de un total de más de cincuenta casas, sin contar que en algunas llegaron a entrar en varias ocasiones. Paris Hilton, Lindsay Lohan, Rachel Bilson, Orlando Bloom o Brian Austin Green fueron algunas de sus famosas víctimas.



La directora se maneja como pez en el agua al darles dirección a los jóvenes, desde un principio sabía a dónde iba y lo que quería plasmar. Es injusto (y sorprendente) que ciertos críticos no entiendan o quieran darle el crédito a la burla social que la directora hace en toda la película y que realiza para esas personas (como Paris Hilton con todo y cameo de ella y su casa) las cuales se siguen desviviendo por el reconocimiento, salir en películas; incluso como espectador y al ver esta película  algunos se vuelven locas/locos por las marcas o incluso por la misma cinta (no en balde se encuentra Emma Watson- Harry Potter- como parte de esto). La palabra seria irónico, o quizá “amor apache”: amamos y sentimos atracción por lo superfluo en cierto momento de nuestras vidas. Hay otras personas que necesitan apoyo y necesidad de reconocimiento, y quizá el mismo sistema sea parte de ello, si no sales en la televisión, en el cine o si no eres conocido no existes,  no obtienes apoyo de  becas  si no te conocen,  no tienes un buen trabajo si no eres conocido de alguien, ¿cuántos likes  o amigos tienes en facebook? Todo es parte del modo vivendis del hoy y a como se ve, del futuro. 


Las actuaciones son buenas, destacan Leslie Mann (como la madre del personaje de Watson), Israel Broussard y Katie Chang quienes actúan de forma natural. Por su parte Emma Watson nos vuelve a decir: “aquí estoy, y sé actuar”. El hip-hop y R&B son parte de la banda sonora y es el suplemento más adecuado al hablar de joyas y fama, bien por los supervisores musicales Daniel Lopatin y Brian Reitzell. La fotografía es otro de los ingredientes, es vistosa, buena y excelentemente bien iluminada y planeada, la realizó el finado Harris Savides (Milk, Zodiaco, Elephant). 

La película merece mejor reconocimiento por parte de los “académicos especializados”, servirá como parte colectiva del comportamiento actual, por otra parte, el filme es rico en aspectos técnicos y en historia es  ágil, inteligente y entretenida. Es un “must-be” de esta temporada. 

                          

miércoles, 14 de agosto de 2013

Wolverine: Inmortal



No hace mucho, pero ya unos años atrás, la saga de los X-MEN daría por concluida bajo la batuta de Brett  Ratner (Bryan Singer dejo la franquicia por la nefasta “Superman Returns”) sin embargo, la película no terminaba de forma agradable y faltaban muchas historias que contar, así que, se decidió que habría varios spin-off como el de Magneto y  Wolverine: la primera todavía no se realiza, la segunda se filmó y llamó “Wolverine Origins”  pero no gustó en absoluto y es que llegó bajo la fiebre  renovada de “The Dark Knight” y otros comics, dicho sea de paso, X-MEN inauguró esta generación tras varios intentos fallidos. Años después (y con otra película  estrenada y aplaudida, X-MEN: First Class), Wolverine vuelve, para dejar conclusa su parte sentimental y al parecer su protagonismo e iniciar de lleno con el filme que realmente importa: Days of the Future Past.


“Wolverine: Inmortal” lleva a Logan hasta Japón. En un mundo desconocido para él, se enfrentará a su peor enemigo en una lucha a vida o muerte que le cambiará para siempre. Vulnerable por primera vez y desafiando sus límites físicos y emocionales, no sólo se enfrentará al letal acero samurái, también se verá en una lucha interna contra su propia inmortalidad que le volverá más fuerte.

Hay que decir que el director para este filme era Darren Aronofsky (El Cisne Negro), cuyas películas no se conocen precisamente por sus tramas suaves, por eso se dice que dejó la dirección de este filme pues su visión era muy distinta a la de los productores (el memorándum oficial decía que debido a su divorcio con la actriz Rachel Weisz). El mando quedo a cargo de James Mangold (Inocencia Interrumpida; Walk the Line). 

 Por el marco de referencia que se tiene con la primera  parte del spin-off de Wolverine nadie tenía expectativas sobre este filme. De hecho, si se ve el tráiler parece la película bodrio del verano 2013, pero lejos de que no se sigue el comic en cuestión, la cinta tiene acción, entretenimiento y finiquita el protagonismo de Wolverine para dar pie a otras secuelas. Es ahí donde tiene mayor pesaje este filme. 

En lo que respecta a la historia, si bien es palomera, para los fanáticos del comic no representará más que una profanación a la idea original. Es frustrante ver a Jean Grey (Famke Janssen) relegada a lo que se puede decir  es un cameo, pero sobre todo como el amor platónico del comic que pasado un tiempo se relegó y en el mundo cinematográfico lo traen una y otra vez  (aunque esta Grey se mofa de Wolverine). En la tercera y última parte del filme la trama se vuelve simple y poco convincente, al villano principal le falta personalidad.  Es inconcebible que al tratar temas como la intolerancia, problemas “mutantes” (interraciales) no tome mejor postura esta película (como las anteriores). Wolverine funciona acompañado, pero en solitario no tiene el peso suficiente.  


Hugh Jackman vuelve exacto al papel que lo catapultó, lo hace bien,  pero esperemos que en las próximas la exigencia sea mayor y no tenga todo medido como se nota que lo tiene, la otra actriz a destacar es Rila Fukushima como Yukio (aquí transformada en mutante), Rila tiene carisma y personifica bien y diferente al personaje del comic. 

En escenarios, actores e incluso en efectos especiales decentes,  el filme cumple como una opción de verano pasando sin pena ni gloria, salvo por la escena final después de créditos, eso sí, eso lo esperamos con ansias.