miércoles, 29 de mayo de 2013

Star trek: En la Obscuridad


Crítica publicada el día 22 de Mayo del año 2013 en el periódico El Sol de Mazatlán. 

Después del nuevo planteamiento de J. J Abrams a la saga de Star Trek en el 2009,  la cual tuvo aceptación entre los fanáticos de la saga (Trekkies), invitó a nuevos admiradores,  y los seguidores de Abrams lo idolatraron al por mayor, después de 4 años (y con nuevo cargo a la orden: la ironía de dirigir la nueva  película de Star Wars – la mayoría de los fanáticos de ambas sagas no se tienen gran estima entre ellos), un  Oscar en  la anterior película, mimetismo inicial, un reparto sublime y encantador, críticas duras y  alabanzas a su realizador, acompañan al filme que también se estrena en 3D. Las aventuras de la nave estelar Enterprise están de regreso.
Cuando a la tripulación del Enterprise le ordenan regresar a casa, descubren una imparable y terrorífica fuerza que, desde dentro de su organización, ha hecho saltar por los aires la flota y todo lo que esta representa, sumiendo al mundo en una profunda crisis. Con un asunto personal que resolver, el capitán Kirk encabeza una incursión a un planeta en guerra para capturar a un hombre que es un arma de destrucción masiva. A medida que nuestros héroes se van sumergiendo en una épica partida de ajedrez a vida o muerte, el amor se verá puesto a prueba, las amistades se romperán, y habrá que hacer ciertos sacrificios por la única familia que le queda a Kirk: su tripulación.



La cinta anterior despertó interés en los no fanáticos. En este nuevo filme, J. J Abrams y su equipo de escritores: Roberto Orci, Alex Kurtzman y Damon Lindelof  han evolucionado y lejos de merodear con tantas intrigas, todo se vuelve más claro a diferencia de sus otros trabajos juntos. Esta comidilla es lo nuevo de Hollywood y los sucesores de Steven Spielberg, George Lucas, Robert Zemeckis, directores que ha logrado grandes trabajos en el cine de ciencia ficción.  Abrams tiene el sentido del entretenimiento, posee esencia de cierto grupo en el actual Hollywood: viven de la añoranza y  fanatismo (cual Bryan Singer). Creció amando el cine, y aunque el sistema y la industria lo absorben en ocasiones, al generar  proyectos y resultados se ha hecho de nombre para realizar lo que quiere.

Star Trek: En la obscuridad es entretenimiento, la historia es clásica: Buenos vs Villanos. Pero dentro de ello tiene que saberse dirigir para no caer en el cliché monótono y aburrido, la clave es que los personajes evolucionan en conjunto, son divertidos y entrañables, quizá haya faltado más presencia en pantalla de ellos, pero algo se menciona y sabemos que en los próximos años veremos solamente a esa tripulación en el espacio.



Los actores hacen un buena mezcla: Chris Pine, Zoe Zaldaña, Zachary Quinto, Antonhy Yelchin, Leonard Nimoy, Simon Pegg aparecen de nuevo y la historia ha hecho madurar a sus personajes. Pero el que cautiva es Khan, el villano: personificado por Benenict Cumberbatch, actor que hemos visto en películas como “Expiación” (Atonenment, 2007) o en la miniserie “Sherlock” (al aire desde el 2010), el actor enciende la pantalla con su mimetismo  volátil de hombre de acción, aliado y villano, la voz que imprime en cada una de sus escenas hacen que la película se supere más. 
Sobre lo que vemos en pantalla, enamora el hecho que el mundo y los mundos vivan en amistad, aun cuando se necesita tomar ciertas decisiones donde el dicho “el fin justifica los medios” toma fuerza.



El 3D le da vigor y profundidad a la pantalla, y  la emersión del espectador es aún mayor.  Lo que molesta (y parece que J. J Abrams y su fotógrafo de cabecera lo hacen intencionalmente), son los flashes de luz que la cinta continuamente tiene, anteriormente el director los usaba para ciertos momentos claves y cuando había luz brillante de por medio, en esta ocasión es lo contrario, distrae y quita emoción a la trama (me recuerda un video en YOUTUBE donde se cuestionan cómo sería “Titanic” si el director en cuestión la hubiese dirigido). Entre los otros atropellos se encuentra la gran parafernalia que Jim Kirk es capaz de hacer (la escena del helicóptero es prueba de ello), es como si todo lo tuviera premeditado a pesar de que el personaje es iracundo y explosivo.

Star Trek en la Oscuridad  es un filme que dejará satisfechos a los espectadores poco examinadores, los que esperaban más tendrán un hoyo en el estomago.  Habrá que esperar un buen tiempo para la tercera parte, como dije antes, el director tiene a la orden un nuevo filme, lo que emociona es ver cómo creará mundos, y con la nueva tecnología no hay límites para la imaginación. Abrams tiene la oportunidad de replantear historias, si no lo llega a lograr, perecerá en esa cuestión, y películas como “Gravity” de Alfonso Cuarón o “Moon” de Duncan Jones tomarán vigor, lo ideal es que ambas partes hagan buen cine. “El espacio, la última frontera”.

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