jueves, 3 de mayo de 2012

El Artista


Crítica publicada el día 18 de Abril en el periódico El Sol de Mazatlán.

Sigo pensando que esta cinta muda en blanco y negro,  no despertó ni despertará diversión o alegría a la mayoría de  los espectadores actuales de las salas de cine. Para ellos las películas no son más que meros momentos de regodeo y olvidan que es arte. Solamente  aquellos románticos y nostálgicos les causará un pequeño sentimiento al ver el filme.  Y es que, seamos sinceros, estamos acostumbrados a tanta faramalla que los placeres sencillos son difíciles de degustar; a eso se le agrega los ingredientes como argumento, trama, empatía e incluso pretensión a un filme que eso sí, es una oda admirativa a los inicios de la cinematografía Hollywoodense.  

Hollywood, 1927. George Valentin (Jean Dujardin) es una estrella del cine mudo. Con la llegada del cine sonoro, su carrera corre peligro de quedar sepultada. Por otra parte, Peppy Miller (Berenice Bejo), empezó como extra al lado de Valentin, pronto se convierte en una estrella del cine sonoro. 
El Artista fue la maravilla del año pasado en las  premiaciones, siendo la cinta francesa más galardonada en la historia. Ganó la Palma de Oro en el festival de Cannes por la actuación de Jean Dujardin, y fue la máxima ganadora de los Oscares el pasado febrero: cinco estatuillas por mejor película, director, actor principal, música y  vestuario.


Lo curioso de la cinta francesa con algunos actores franceses (los protagonistas) es que se centra en la vida Hollywoodense, haciendo honor a los inicios del cine en Estado Unidos y olvidándose de que ellos (Francia), pusieron  en gran medida aportaciones (y descubrimiento) al cine; es cierto, tenemos más películas que se nos vienen a la mente del país vecino que del país franco (El Gran Dictador, El Nacimiento de una Nación, de Francia recuerdo El Jorobado de Nuestra Señora de Paris pero es solo por la proximidad y la propagación)el dinero y reconocimiento viene de Estados Unidos y hacer un homenaje de esa magnitud ayuda bastante a lo que se pretende.

La ingenuidad de los primeras cintas cinematografías está presente en El Artista, tiene todos los instrumentos de las que películas mudas y clásica; el protagonista masculino es un caballero con moral y valores; la protagonista cuya belleza angelical es absorbente, no necesita el sex-appel pues ser soñadora y romántica vence todo, incluso a la gran industria; son acompañados de  una serie de personajes secundarios como el mayordomo fiel, compañeros de trabajo, los jefes y la simpática heroica mascota.  Lo que vemos en pantalla es lo previo a la evolución que tenemos hoy en día en las pantallas, el director realiza un homenaje al pasado.  

No está mal, pero no encuentro la diferencia de esta película a otras que  ya se han visto cientos de veces, sin contar que por allí se insinúa un breve plagio (A Star is Born), si uno se deja llevar, la cinta tiene la sencillez para adorarla, sin embargo, cual filme de esa época a mitad del camino cae en el bache (no sé si fue intencionalmente) en el que es realmente difícil no bostezar.  Si la película no la precediera la magnitud publicitaria que obtuvo, dos cosas hubiesen sucedido (aunque pensándolo mejor, quizá ocurra): Gustaría como un homenaje y se hubiera designado de “bonita” y luego pasaría de lado como “una más”.
Eso sí, la actuación de Jean Dujardin, es simpática, el actor es un cómico conocido en su país, acostumbrado a utilizar su lenguaje corporal y facial en gran medida. Berenice Bejo  hechiza la pantalla con su ser, hasta Uggie, el perro de la película se lleva gran parte de los aplausos (ojo con su escena heroica), los otros actores están a la altura, ellos son John Goodman, Missi Pyle y James Cromwell.  En este aspecto, ovaciones.

La última cualidad aplaudible es la música de Ludovic Bource. Para que una película muda funcioné la música tiene que ser la importancia técnica más importante. Hacer énfasis en los  momentos cómicos, tristes, dramáticos y de acción, de esa forma el espectador se traslada al momento.
Repito, no es mala, es bastante singular en nuestros días,  pero hay mejores películas mudas o incluso clásicas sonoras que ver antes de esta cinta que hace honor a esas que digo. Sin embargo, estoy de acuerdo que para saber hay que leer de todo, y para admirar hay que ver de todo, el ojo y la mentalidad critica se pulen a raíz de ello. 


No hay comentarios: