domingo, 22 de abril de 2012

La Dama de Negro

Crítica publicada en el periódico El Sol de Mazatlán el día 7 de Marzo del 2012


Debo decir que nunca he sido fan de Daniel Radcliffe, soy fanática de la saga de Harry Potter pero nunca me ha llamado la atención quien lo interpreta, ni física ni actoralmente. Cuando finalizaron las películas basadas en los libros de J.K Rowling, de sobra se sabía que quitarse el personaje por el que será recordado toda su vida sería realmente complicado, dilatado y de mucha paciencia. Los estereotipos que se crean son fuertes, es un peso social-mundial, una especie de cruz por la que el mundo te recordará o sabrá de ti, donde no solamente Radcliffe es parte, diversos actores se han encontraron en su situación, como Mark Hamill de Star Wars o Harrison Ford de la misma película ¿la diferencia? Las decisiones en sus carreras (y el nivel actoral que poseen, así como su físico). 

El joven abogado de Londres Arthur Kipps (Daniel Radcliffe) viaja al remoto pueblo de Crythin Gifford  para encargarse de algunos asuntos del recientemente fallecido propietario de Eel Marsh House. Cuando llega al pueblo, nota la inquietud de los lugareños, su incertidumbre aumenta cuando  en la vieja mansión vislumbra a una misteriosa mujer vestida de negro. 


En un principio, cuando se estrenó el tráiler, los chistes sobre Radcliffe  y su pasado Potteriano no pararon (algunos era muy buenos: “la mujer es la madre de Voldemort”, “su primer trabajo como auror”, “grita expecto patronum, Harry”).  Hay algo complicado acerca de él,  como actor se desempeña bien,  pero hace los mismos gestos una y otra vez, cuando se trata de transmitir miedo o nerviosismo no se diferencia una cosa de la otra (aunque dicen que en teatro lo hace muy bien). La Dama de Negro ofrece un buen prologo de lo que podría llegar a ofrecer con un personaje de diferentes tintes dramáticos, en el filme December Boys (todavía bajo el estigma de “Harry”) actuó terriblemente. Aquí, al parecer aprendió la lección, lo hace apropiadamente, nada más.  

En lo particular siempre me ha cautivado la historia escrita por Susan Hill (cuya puesta en escena lleva años en cartelera de teatros mundiales, incluida la Ciudad de México). La historia es de lo más trillada pero sencilla (alma en pena en busca de venganza), se dice que está inspirada en algo real. La base está presente en cada película de terror (del verdadero, no de sangre y asesinos seriales). Es la primera vez que se lleva a las salas de cine, la cual está ligeramente cambiada al libro y a la obra de teatro. El final es algo soso, si bien se entiende y hay empatía, no es como debió de haber terminado, es demasiado bonito a comparación de la novela original.  Hay diversos detalles que explican el final (you could have saved him; Nunca te perdonare) y que no hubieran necesitado explicación (se necesita que el publico entienda y haga sus propias conclusiones). 


 La ambientación es el sustento de la trama, los juguetes, paisajes, vestuario y maquillaje (transformaron a Daniel como un padre joven) forman parte de esa impresión sencilla pero a la vez escalofriante que nos traslada a muchas horas de insomnio o imaginaciones. La fotografía forma parte esencial de lo anterior (hay una escena donde una vela se refleja en ojos de muñecos, pongan atención, es realmente bueno el efecto). Los actores secundarios (que no son muchos) cumplen.  Los niños (buscaron a los más tétricos) y adultos producen un turbio efecto.  

En cuanto a los efectos especiales, debo decir que  se unieron dos formas, a lo que se le dice “a la antigua” y los modernos,  seres flotando (siempre funciona) o que aparecen en espejos, ese es un gran guiño, menos es más, ni el libro es tan ostentoso, ni la obra de teatro se vale de tantos efectos, en el filme se respeta esa esencia. Lo más tedioso son algunos molestos flashbacks y visiones para  producir miedo, llega a ser fastidioso, pero afortunadamente no es continuo. 

Tenía mucho tiempo que no veía terror de verdad. Tenía mucho tiempo que no veía un filme, con buena trama, que no se basara en efectos especiales sino en tensión para asustar. Tenía mucho tiempo que no dormía con la luz de la lámpara encendida. 

¿Quien anda ahí?


Jjajajajaja, perdón... no pude resistir.

1 comentario:

Dulce Gomez dijo...

A mí me parece que Radcliffe lo hizo muy bien en esta película, se ve mayor, más serio y maduro, además la historia de Susan Hill es muy buena y eso le ayuda a la película y al actor, creo que sí se logrará despegar de su estigma.