miércoles, 28 de marzo de 2012

Drive

Crítica publicada el día 21 de Marzo en el periódico El Sol de Mazatlán.

 La primera vez que vi Drive me pareció buena a secas, siendo las actuaciones, vestuario, música y aspectos técnicos lo que acaparó mi atención. Es decir, todo aquello que siempre coloco al final de mis críticas; para mí lo esencial es la trama y está no me atrapó cuando la vi esa ocasión. Hace unas semanas volví a verla: Puse más atención y la comprendí. 
 Extraño, es designado hoy en día como original, lo cual si ejemplificamos otras películas del género film noir, la palabra original se aleja. Es más, ni novedoso cabe aquí. Por la forma en que está planteada la película se vuelve extraña, intensa y ambiciosa. Allí recae su merito.  

Basada en el libro homónimo de James Sallis, Drive nos cuenta la historia del Conductor (Ryan Gosling), que durante el día trabaja en un taller mecánico y en ocasiones es stunt de cine; de noche, esporádicamente trabaja como chófer para delincuentes. Shannon (Brian Cranston), su jefe, conoce bien su talento al volante, busca directores de cine y televisión o criminales que necesiten al mejor conductor para sus fugas. El mundo del Conductor cambia el día en que conoce a Irene (Carey Mulligan), su vecina quien tiene un hijo pequeño y a su marido en la cárcel.

Dirigida por Nicolas Winding Refn (Pusher), la película muestra lo que llamamos un antihéroe; el Conductor (nunca sabemos su verdadero nombre, un guiño particular) “lucha” por causas, pero no son personales, sino de terceros, con los que tiene una relación de amistad o motivado por un sentimiento. Es por eso que decide entrar a las carreras de autos e irónicamente, para hacer otro favor, decide estropear ese futuro provechoso, le vale sorbete todo cuando el sentimiento por su vecina aumenta en amor, donde las palabras sobran, el contacto físico es nulo pues su mirada es la forma de expresión más fuerte para decir todo a lo largo de la cinta: amor, odio, ternura, preocupación. Pero pronto el ser pacifico que vemos deja de serlo (sabemos que sería así ¿pero hasta cuándo?), la fiera hará todo para proteger a su manada o castigar a aquellos que hacen el mal hacia sus seres apreciados. Es ahí donde vemos al “héroe”, la sangre y la violencia empieza en pantalla, mancha su preciosa chamarra-vestimenta (convertida en un ícono por los fanáticos) pues es parte del trabajo y de la metáfora visual que vemos desde inicio hasta fin (“no te saludo porque tengo sucias las manos- pierdo los estribos y me deshonro por la causa”).    

El filme, para bien o mal produce un efecto, de hecho la mayoría no le entenderá, ni sabrá  por qué. El crítico de cine Diez Martínez  la llamó “ridiculez”; Agustín Galván aka Duende Callejero en su rebuscada crítica  entre líneas la alaba, pero tiene sus reservas. En lo particular, en más de una escena me parece pretenciosa, sobre todo el penúltimo acto, en usos literarios ese fotograma (Gosling sentado, sin parpadear) se acorta o se elimina. Sin embargo, pretender tiene fama de ambición, y la película lo es, lo cual no es malo, las escenas de acción con cámara Phantom, persecuciones o escenas violentas (perdónenme lo gore) son grandiosas, modernidad al noir, aunque, cuándo dejó esté ultimo de ser evolutivo. Lo vemos en televisión (y en la vida real) día a día. 


La película ha sido ganadora y nominada a varios premios mundiales: mejor director en el festival de Cannes y obviada por otros: Ay, tío Oscar, tú como siempre políticamente “correcto”.  Técnicamente es impecable. De nuevo destaco  las grandes actuaciones del filme, Ryan Gosling (uno de los mejores actores de la generación actual), Carey Mulligan (sutil, frágil pero con mucho temple visual), acompañados de un estupendo reparto secundario, Albert Brooks (con la mejor frase de la película, quizá del año)  Bryan Cranston, Oscar Isaac y Ron Perlman. 

Otra de las deidades es la música, siendo la canción principal, A Real Hero por College (Feat. Electric Youth) quien mejor hace honor a la película en todos sus aspectos (trama, fotografía, género y personaje: A real human being, and a real hero). 



Me asombra que un filme como estos haya llegado a nuestras salas portuarias. Me pongo de rodillas y levanto la vista al cielo por ello: variedad.

PD: Para aquellos despistados, NO es la adaptación del videojuego “Driver” (1998)

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