miércoles, 22 de febrero de 2012

La Chica con el Dragón Tatuado

Crítica Publicada el día 15 de febrero del 2012 en el periódico El Sol de Mazatlán

 
Recuerdo bien este tema. La crítica de la versión sueca fue mi tercer artículo en este periódico en el 2010. La obra basada en la trilogía Millenium del finado escritor Stieg Larsson vuelve a hacer eco en el ambiente cinematográfico. Mucho se hablo si sería un remake o una nueva interpretación a la obra del escritor sueco arriba mencionado, lo cierto es que David Fincher (amado por muchos gracias a sus películas: Seven, Zodiaco, La Red Social) narra en diferente perspectiva lo que  se ha leído y hemos visto. Realmente yo me mantenía escéptica, no de lo que podía lograr Fincher, sino del cómo superar o más bien diferenciarse de la primera cinta (Los hombres que no amaban a las mujeres  fue el nombre con el que llegó a nuestros cines) que batió todos los records, nunca una cinta sueca había gozado de tanta popularidad, sus actores ya se encuentran participando en obras hollywoodenses ( Noomi Rapace: Sherlock Holmes; Michael Nyqvist: Misión Imposible 4). Esto que se logra, solo se logra gracias a Fincher.



Mikael Blomkvist (Daniel Craig), es un periodista de la revista Millenium, quién cometió un error que puso en jaque su carrera. Por otro lado tenemos a Lisbeth Salander (Rooney Mara) joven de 23 años, pupila del estado y es hacker. Mikael Blomkvist es contratado por un magnate sueco para investigar la desaparición de su nieta cuarenta años atrás. Ante la imposibilidad de llegar a un resultado satisfactorio también entrará en escena el personaje de Lisbeth para facilitar la resolución del caso.

Creo que gracias al temor de la comparación, las diferencias de esta película logra que salga a flote y se justifique por si sola en conjunción con sus elementos (actuaciones, producción, dirección, etc.). No he leído el libro, pero he sabido que este filme se apega más a la versión literaria. El director plasma (detalladamente) los elementos para hacer una obra interesante y entretenida. La ambientación londinense logra un buen atino a la obra, por otra parte se aplaude el respeto hacia la obra original al considerar las nacionalidades suecas en ciertos personajes.

Las historias periodísticas y de investigación gustan (y al director Fincher también), permiten que te involucres en la trama y hacer nuestras propias conjeturas. Se tiene que ser muy cuidadoso a la hora de escribir la trama. Es interesante que aquí (en esta cinta) se deje al descubierto poco después de la mitad quien /quienes podrían ser los culpables, contrario de la otra película (siempre habrá comparaciones), aquí el guion se centra en los personajes, siendo Rooney Mara la que sobresale entre un gran reparto; en la otra película, Noomi Rapace hace que la atención se centre sobre ella, el guión no fue escrito para ella, ella lo absorbe.  Por su parte, Mara logró la nominación al Oscar a mejor actriz con este papel, ya en La Red Social cautivó con los diez minutos (literales) en los que apareció, en La Chica … se transforma completamente, de hecho en entrevistas se ve contraída (seguirá interpretando a Lisbeth en las otras dos adaptaciones). El resto del reparto cobija la cinta: Daniel Craig, Christopher Plummer, Stellan skarsgard, Robin Wright.

Entre los detalles técnicos, el mayor logro es la edición, la forma en que se arma las piezas del rompecabezas y la importancia que se le da a los personajes, así como el entrelace de las escenas es de verdad magnifica, la edición de sonido también sobresale (nominada al Oscar en estas dos categorías). Por último, la secuencia de créditos es soberbia, es una perfecta animación donde podemos ver los  elementos líquidos, sólidos, fuego  así como objetos que son claves en la historia: elementos computacionales, dragón y situaciones como violencia, dolor, sexo, etc. Algo bizarro, pero un aplauso por la gran imaginación para la creación de ellos, (Blur Studio se llama el estudio de animación).

David Fincher lo logra, entretiene, esto es lo suyo, no tiene lo contemporáneo de La Red Social (un ejemplo de cine moderno). El reto será las otras dos películas, no tan ricas en historia periodística pero sí en personajes, cuando se estrenen, ya hablaremos.

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