viernes, 16 de diciembre de 2011

El Juego de la Fortuna

Crítica Publicada el día 7 de Diciembre en el periódico El Sol de Mazatlán


El Baseball siempre ha sido motivo de interés en el mundo del celuloide: Existen dramas, comedias- románticas e incluso  películas para niños (The Natural; Bill Durham; The Sandlot). El juego es uno de los favoritos entre los estadounidenses,  cuya industria cinematográfica es la de mayor  popularidad en el mundo. México es el vecino, sin embargo, la parte norte del país es en la que goza de mayor popularidad  el “beisbol”.  El juego es un sube y baja de emociones, al contrario de futbol, puedes apoyar a un equipo pero tener simpatía y reconocer meritos del otro. Habrá que recordar el sexto juego (cardiaco) de la más reciente serie mundial entre los Cardenales de San Luis y los Rangers de Texas.  Todos sufren: los aficionados, jugadores, los entrenadores, los gerentes. Es un juego de azar, destreza, suerte y dinero. 

La historia se centra en Billy Beane (Brad Pitt), gerente general de los Atléticos de Oakland. Quien tras perder a tres de sus mejores jugadores y  poseer un presupuesto bajo para el equipo, con la  ayuda de un economista novato (Jonah Hill)  usa análisis de computadora mediante estadísticas, para contratar y designar a los siguientes jugadores del equipo. 

 Hay que recalcar una cosa, la película es de Baseball, habla sobre Baseball y hay  imágenes sobre el deporte, pero si esperan una historia de remonte o un batazo de homerun para salvar el día, no lo es.  Dirigida por Bennet Miller (Capote), entre sus escritores se encuentra el ganador del Oscar Aaron Sorkin (Red Social), a quien se le da muy bien la adaptación de libros sin una narrativa literaria. Moneyball está basado en el libro Moneyball: The Art of Winning an Unfair Game de Michael Lewis quien a la vez, se basó en la verdadera historia de lo Atléticos. La película trata sobre el manejo de un equipo. La travesía de un gerente que no está dispuesto a perder más en ese mundo y así,  se “sacrifica” usando sus contactos y experiencia para “usar” una novedad.




En el filme vemos datos matemáticos, nombres de jugadores, negociaciones algo que hace mucho no se veía. No como aquí. La película  es diferente porque trata el complicado negocio de los deportes. El traslado de un jugador a otro equipo sin importar si esa persona ya había comprado una casa en esa ciudad para su familia. La frialdad de un manager y el ligero cambio ante la posibilidad de una esperanza, la emoción de una pasión.  Por su diferente contexto es, quizá una de las más interesantes cintas sobre deporte y una de las mejores en cuestión de Baseball.  La idea que todos tienen en los negocios esta patentada aquí: Basta de sentimentalismos, esto es negocios. Y esto es el Baseball, millones están en juego. 

Al final, el filme termina siendo, solo que en perspectiva diferente, una moraleja mas en el mundo del rey de los deportes y de la vida; si era o no la intención, funciona bastante bien. Lástima que los últimos veinte minutos de la cinta son innecesarios, justo después del  juego final. Toda la película es de alto potencial, ya sea por el argumento, la trama, y las dos actuaciones a destacar: un Brad Pitt que ya no dilatará la pupila de las féminas (ya se ve viejo) pero con una solida actuación; y Jonah Hill, se luce actuando muy diferente a sus papeles comunes en comedias (Superbad, Ligeramente Embarazada)  la música envuelve la atmosfera con  nerviosismo, tiene todos los elementos de un filme “correcto”, son esas cintas que gustan en la academia de premios estadounidenses. Generará simpatía de los fanáticos del juego, pero al mismo tiempo causar recelo entre los jugadores y apasionados del deporte, todo en la vida cuesta y todo tiene su precio, aunque parezca que todo está bien cuando se va ganando. 


No hay comentarios: