miércoles, 21 de diciembre de 2011

El Árbol de la Vida

Crítica publicada en el periódico El Sol de Mazatlán  el día 14 de Diciembre del 2011


Lo interesante de la cinematografía, es que, en ciertas ocasiones muestra en conjunto las siete bellas artes. No es en todas las películas, de hecho, es rara la vez cuando pasa, pero de vez en cuando, aparece una película que contiene lo que digo. Terrence Malick, es un conocido director de cine, cuyas cintas han sido  objeto de opiniones mixtas tanto del público como de los críticos. ¿Pero qué pasa cuando se le une Brad Pitt y un gran presupuesto a una compleja historia de la divinidad humana, espiritual y terrenal? La respuesta: Un cine de arte con mucha publicidad. Una película que desde el tráiler mostraba mucho, pero pocos entendían.  Ganadora de La Palma de Oro: El Árbol de la Vida. 

Jack (Hunter McCracken) es un niño que vive con sus padres y sus hermanos en Estados Unidos de los años cincuenta. Su madre (Jessica Chastain) encarna el amor de la familia, su padre (Brad Pitt) representa la serenidad. El viaje comienza con la perdida de la inocencia, hasta un Jack adulto (Sean Penn) recordando y cuestionándose momentos de su infancia y la influencia de estos en el presente. 

El argumento es sencillo, recordar lo que fuimos de niños y lo que ahora somos. La trama es complicada pues es la vida. ¿Quién realmente se ha sentado a preguntarse si lo que hicimos de niños, tiene su peso en el hoy? Así es el desarrollo de la película. Un viaje por la niñez de Jack, quien personifica a cada uno de nosotros en diversas etapas de la infancia: el momento es que nos gusta una persona por primera vez; momentos con los amigos; la primera travesura; el primer “pecado” para continuar con otros y convertirse en quién sabe quien; la religión; el cuestionamiento hacia los adultos: “yo no puedo decir malas palabras, pero él (papá) las dice”. 
Esa es la trama, pero es parte del ya conocido “árbol de la vida”, pues nuestra vida no comienza cuando nacimos, sino antes, cuando la tierra se formó, cuando nuestros padres nacieron, cuando se conocieron, etc. De ahí parte la sucesión de simbolismos que son sustentados por la vida de Jack  y después la misma incógnita que nosotros nos hacemos: ¿Qué va a pasar con nosotros, cuando mi hermano  no esté; por qué lo hice; por qué lo dije?



La historia es narrada principalmente por la más que hermosa fotografía del mexicano Emmanuel  Lubezki, sin el guión de Malick, ni la fotografía de  “El Chivo” (como le dicen), el resultado simplemente no hubiera existido.  Para muestra lo siguiente, narración de un parto: un infante de siete años se encuentra flotando  en una cabaña inundada. En el tiempo real la madre está a punto de dar a luz; pasamos al niño saliendo por la puerta,  subirá a la superficie para conocer el exterior. Una hermosa metáfora del nacimiento, con un plano en contrapicado en el azul profundo de un mar.  De lo mejor que he visto en años, aplauso de pie al editor que logra enfrascar la narrativa y la foto en un marco de perfección absoluta.  Pues, aunque Lubezki y Malick hayan trabajado juntos  para un mejor montaje, siempre hay complicaciones en la postproducción. 
 Otro de los eslabones principales en esta oda a la vida y a la cinematografía es la música (algunas son piezas no originales como: “Airs and Dances - III Siciliana Andantino"  de Ottorino Respighi; el músico Alexandre Desplat, junta sus obras con los clásicos y mueve las piezas del ajedrez audazmente. 

Las actuaciones  corren a cargo de Brad Pitt (mejorando en cada nueva cinta) como un padre estricto, dispuesto a enseñarle la naturaleza humana, casi siempre cruel, a sus hijos; por otra parte Jessica Chastain (ubiquen su nombre, dará mucho de que hablar) interpretando a la gracia de la vida: la pureza, el perdón, el amor, etc. Ante el poco dialogo, Jessica logra un gran impulso en su carrera y como actriz al usar un buen lenguaje físico (miradas, cuerpos, etc.), penetrando tanto con su  alegría como con su agonía. 



Podría encontrar un significado a cada simbolismo. El final es uno de ellos: Paz, perdón, despedida, hallazgo, etc. De hecho, podría incluso sugerir que si alguien no encuentra su trabajo de tesis, he aquí esta obra.  Su parecido es inmenso a 2001: Odisea del Espacio; pero con significados distintos. Es una de las obras más complementarias en los últimos años.  Tratar de descifrar qué es la película, de qué se trata seria rompernos la cabeza ante las subjetividades de cada uno. Fui testigo de como una sala llena se fue vaciando,  fue bastante divertido (con todo y aplauso al final, mas sarcasmo que ovación). Pero al final, el arte es eso, lo que a mi parecer es hermoso, para otros es perdida de dinero y tiempo. 

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