viernes, 23 de septiembre de 2011

Asi es la Suerte

Critica que debió de haber salido en el periódico El SOl de Mazatlán e día 21 de Septimebre (si mal no recuerdo, a un año de estar criticando ahí)

“Así pasa cuando sucede”, es otra de las comunes frases  ante lo inevitable. Muchas veces se reniega del por qué y cómo suceden las cosas, incluso es común echar la culpa a ese invisible campo que al parecer nos rodea por un periodo de tiempo. Para algunos, esa cúpula los persigue toda la vida. Algunos, más optimistas, las llaman rachas. 

Ramiro, es un actor de teatro, al parecer todo va de maravilla, una mañana, se encuentra con un joven que, desesperado le dice que es un ave de mal agüero, desafortunadamente el joven muere y le “pasa” la mala suerte a Ramiro. Al tiempo, recibe una llamada la cual  lo obliga a reencontrarse con su familia con el propósito de cumplir la última voluntad de su papá. 

¿Sabía usted que la película es un remake de la cinta argentina “La suerte está echada”?, ¿Qué pasa con el cine mexicano comercial? Sí las salas serán bombardeadas por este tipo de cine comercial, absurdo y tonto (algunas cintas pueden tener solo uno de estos adjetivos) tan siquiera se podrían dignar en hacer ideas propias. Sin embargo parecen telenovelas, puro refrito. 

Dirigida por Juan Carlos de Llaca (Por la libre), la idea originalmente dirigida por el argentino Sebastian Borensztein y adaptada por el director mexicano ya arriba menciona y el dramaturgo Vicente Leñero. Se adapta a situaciones mexicanas de las que muchos seguramente estarán familiarizados (Limpias con un brujo, lectura de cartas, expresiones tipo “nada más falta que me caiga un rayo”). Rescata el mensaje sobre la importancia de aprender de las situaciones difíciles de la vida las cuales, no son rachas de mala suerte, sino  eso, vida y ante todo plantar cara. 

Sin embargo, ese mensaje se ve empañando en cursilerías y diálogos que intentan ser cómicos (algunos lo son) pero en vez de buscar un sustento a la historia, esta  solo quiere entretener. Y se pierde al “querer”, pues te ves rodeado de situaciones que a la trama no le brinda originalidad, y como digo, ni siquiera diversión.
La producción es, normal, podría ser la palabra, buena pero nada del otro mundo, si acaso lo mejor son las escenas grabadas en el polyforum cultural Siqueiros en la ciudad de México. 

Los actores cumplen, no hay sorpresas, eso no quiere decir que lo hagan mal, los actores protagonistas se sustentan por los actores secundarios y de sus historias, pues llegan a ser más interesantes estos que los protagonistas. 

En general un filme que debe ser visto cuando la cartelera este en sequia. Hace días me encontré el rechazo de una amiga al filme cuando dijo: es que es mexicano. Sé que le hubiera gustado. Yo, que le di el beneficio de la duda me sigo quedando con ese cine que solo se ve en festivales o, en un golpe de suerte, en las salas cinematografías. Ironías de la vida, ¿no?

1 comentario:

Roberto González Figueroa dijo...

Nimodo, sigue el estigma... pero qué se le puede hacer cuando las cabezas más altas de la industria siguen fomentando el mismo tipo de historias para el cine nacional.

Y ahora resulta que hasta refritos de esas necias historias paran a cartelera. Basta del cine mexicano donde se ven historias comunes y corrientes, ¿Donde quedó el realismo mágico que tanto caracteriza la literatura latinoamericana? género que debería trasladarse perfectamente al cine mexicano, cuyo presupuesto no alcanza para brindarnos producciones de talla Hollywoodense pero si al menos para maravillarnos con la sencillez de una buena historia.

Fantasía, Ciencia Ficción, Terror, Épicas, Musicales y demás géneros no son aprovechados en México... tierra de comedias románticas, dramas telenovelescos y escenas de sexo como relleno...