lunes, 15 de agosto de 2011

Super 8

Critica publicada el día 10 de Agosto en el periódico El Sol de Mazatlán


Faltaban aproximadamente unos 20 minutos para que terminara  Super 8, el niño enfrente de mi butaca  se recargaba con su hermana, al rato lo hacía con su mamá, se inclina hacia delante, junto las manos, las pone a la altura de su boca en forma de rezo. Se escuchaba emocionado. Lo estaba. Yo voltee a ver a mi hermano y mi hermano a mí, sonreímos, hace mucho que no sentía esa ansiedad, ese sentimiento de aventura al ver una película. 

“En el verano de 1979, un grupo de jóvenes de un pequeño pueblo de Ohio son testigos de un choque de trenes catastrófico mientras rodaban una película en super 8. Cuando comienzan una serie de desapariciones irregulares y eventos inexplicables, los chicos sospechan que no fue un accidente y el jefe de policía intentará descubrir la verdad”. 

La película es un homenaje al cine por el cual JJ Abrams (LOST, Star Trek, Cloverfield) quiso ser cineasta, razón por la cual Steven Spielberg está en la silla de producción, Spielberg es la gran inspiración de Abrams. Hay un sector crítico al cual no le gusta el trabajo del director de Indiana Jones, a los llamados independientes. Están a disgusto con la película. “No hay nada original” dicen, no es la intención hacer nada original (Abrams rinde un auto homenaje mostrando al “ser” de la película muy parecido a “Clover” de Cloverfield), la intención no es esa, es más que obvio que el director brinda un tributo a  películas como Los Goonies, Cuenta Conmigo, E.T, La Guerra (añadiría a la mexicana Los náufragos del Liguria). Un cine de aventuras juveniles y con un mensaje de tranquilidad y paz ante lo inminente. Usted como yo crecimos en un puerto pequeño, donde se podía jugar a media noche, donde soñábamos que un barco pirata apareciera entre las tres islas, o que la cueva que tiene atrás el faro haya un lugar oculto cuyo sueño es rebelarlo, o que las historias de que hay un laboratorio alienígena en la isla del medio sean ciertas. 

A quien no le haya gustado Super 8 es porque nunca ha sentido nostalgia por el pasado o esperaba mucho de ella. 

El sello de de J.J Abrams está presente, no revelar nada, no dar explicaciones, más bien vivir la aventura de ese momento. Ese es el estilo del realizador, un estilo al cual nos vamos acostumbrando cuando veamos el logo de Bad Robot (casa productora). Super 8 es un homenaje a las películas que veíamos en cine o en televisión los sábados por la tarde. La metáfora está presente una y otra vez, un gripo de jóvenes, rodando una película, imaginando, soñando; y de repente el sueño se vuelve realidad. 

La música (Michael Giacchino, ganador del Oscar por UP) es fiel a la trama y a la época, un Soundtrack estupendo, Giacchino es una valiosa adquisición para un director en las películas, traslada la fantasía y melancolía a las escenas. Parte de la banda sonora incluyen rolas setenteras como My Sharona de The Nnack.

El diseño de producción y vestuario van de la mano con la época. Hay algo particular en la fotografía (el experimentado Larry Fong; 300, Sucker Punch, Watchmen), Fong es un experto en los matices, lo observamos en las camisas de los niños, en el pueblo, etc. Los ángulos, movimientos de cámara son adecuados, pero falta un poco más en la intromisión de la trama, es decir, en el sentimiento de desesperación del pueblo en la parte final. 

El cast, los niños, no había visto tan buen cast infantil desde hace mucho tiempo (con respecto a los niños, salvo Harry Potter, la fisiología ya estaba planteada y por eso los escogieron, de acuerdo a las características físicas), todos están perfectos en su papel, la desenvoltura natural con la que se mueven frente a cámaras recuerda a un día de juego con los amigos. Algunos no había actuado en su vida (incluido Joel Courtney, el protagonista o Riley Griffiths (el niño director), un prospecto a seguir). Pero quien se roba la pantalla es Elle Fanning  (hermana de otra niña prodigio Dakota Fanning), la hemos visto en Babel y en Somewhere, tiene carisma y personalidad, con solo una mirada (de dolor, tristeza, alegría) roba escena.

En cuanto  a lo demás, dígase efectos especiales y de sonido, son buenos, pero no es lo mejor que se haya visto, cumplen. Y parte de estos hacen que haya unas cuantas irregularidades. Pero fuera de eso. El sentimiento prevalece, la nostalgia por un par de décadas pasadas está ahí.  El entretenimiento y melancolía se encuentra en Super 8. 

PD: En los créditos, quédese sentado un momento, hay una buena sorpresa.

4 comentarios:

Roberto González Figueroa dijo...

Diablos!!... no me quedé en los créditos :O... pero por todo lo demás en efecto, hacía mucho que no veía una buena película al estilo de Spielberg de los 80s y el toque de Abrams le añade esa transición de antorcha entre estos dos directores en su propio género... el cual parece estar compartido por su amor a criaturas alienígenas... :D

Paulina Nava dijo...

Ya faltaba ver una cinta asi, repito, no hay nada original, pero la añoranza es lo que se resalta aqui.

Tiendas Muebles dijo...

A mi super8 me parece un quiero y no puedo. Un intento de aproximarse al espíritu de películas ochenteras del estilo ET o los Goonies, pero se queda en eso, en un intento.
La historia está manida hasta más no poder y los personajes de los niños son arquetípicos hasta la nausea: el gordo listillo, el pequeñajo cabroncete, el prota que acaba de sufrir una desgracia y la chica guapa.
Entretenida es, pero desde luego, cualquier comparación con las ya mencionadas ET, los Goonies o Cuenta Conmigo, por ejemplo, es un auténtico insulto.

Paulina Nava dijo...

Vamos, insulto no es, no exageres. La pelicula es muy bien planeada. Los estereotipos estuvieron pensados en eso, en crear los estereotipos que todos sabemos que hay en las peliculas. Gracias por comentar.