viernes, 1 de abril de 2011

Temple de Acero

 Critica publicada el día 30 de Marzo en el periódico El Sol de Mazatlán

En los años noventa, dos hermanos captaron la atención, si bien ya venían con  trabajos previos desde  mediados de los ochenta, con la película Fargo  se colocaron en la mira de varios círculos cinematográficos, a partir de ahí, los círculos independientes los adoraron y poco a poco la critica comercial los alabó. Los hermanos Ethan y Joel Coen con cada trabajo nos brindan sencillez en ciertas situaciones cotidianas, ironía en el dialogo  y paradojas visuales de la vida. 

Mattie Ross (Hailee Steinfeld) tiene 14 años, acaba de perder a su padre, quien fue asesinado por un trabajador suyo, Tom Chaney (Josh Brolin), las autoridades no han podido atrapar a Chaney, ella decide ir tras él, para la misión, contrata a un comisario, Rooster Cogburn (Jeff Bridges) se les une un Texas Ranger (Matt Damon), los tres cabalgan a su misión que traerá diversas aventuras. 
La película es un Western, tiene todos los ingredientes del Viejo Oeste,  la venganza es el ingrediente que mueve la trama: ojo por ojo, diente por diente; los hombres del oeste son despiadados, egoístas, pero como en toda ley de la vida (y algo común en el género de vaqueros) existe también la amistad, la lealtad y el honor. Esto se ve en la relación entre Mattie y Rooster, la niña acaba de perder al padre y el comisario es un borracho, desinteresado, para Mattie representa el cierre de un circulo que tal vez no pudo tener con su padre, para Rooster la responsabilidad de “algo”.

La película es una joya, los Coen nos brindan de nuevo una camaleónica dirección, los diálogos no son tan irónicos como en otros  de sus trabajos, aquí no hay un giro inesperado, aquí hay una vida por delante, nos permiten preguntarnos qué pasó, qué habrá, no nos preparan el final. Hay  un final, como en la vida, el de siempre, pero ese viene después, lo que pasa en el camino nos lo dejan a la imaginación, nos muestran las esencia de los protagonistas, como son.

La fotografía es excelente, la música es buena, si bien la edición es algo abrupta en ocasiones (y con ligeros errores de continuidad), nunca se pierde la narración, pero los detalles técnicos quedan atrás, las actuaciones son las que mueven la trama, Matt Damon nos demuestra una vez mas que tiene la entereza para convertirse en un actor de primer nivel, Jeff Bridges, nominado  al Oscar por esta actuación, nos conmueve con su cínico personaje, una vez más Bridges nos cautiva, sin embargo, quien se lleva la película es Haille Steinfeld, nominada al Oscar a mejor Actriz de reparto por esta película,  sus movimientos, su voz, su temple se ven desde la primera toma. Decir que se pone al tú por tú con sus compañeros no sería justo, los tres equilibran la historia, los tres brindan pasión a la película. Mención aparte al resto del reparto Josh Brolin, Barry Pepper, quienes a pesar de aparecer poco en pantalla, logran buenas actuaciones. 


Los realizadores – o realizador, nunca se separan los nombres, los nominan como una persona- Coen  vuelven a sorprender, algunos extrañaran la mofa satírica de algunas películas, pero aquí nos muestran que son capaces de realizar mas allá de lo que siempre se les ha catalogado, a estos directores les queda más por mostrarnos y  a nosotros no nos queda más que sentarnos y dejarnos cautivar. Al fin y al cabo, más de una vez  la vida nos ha sorprendido, ¿verdad?

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